Por Marisa Rauta

Se ha abierto, a partir del lunes, un tenso compás de espera en el cual, antes de reanudar las hostilidades, el oficialismo se trata de recomponer las heridas, y Sergio Massa, el resucitador, comenzó su lento desentierro de pasado, mientras espera pacientemente como decanta el voto que respaldó a De Narváez.
Es que Massa representa sólo un cambio aparente frente a un modelo muy consolidado como el K, pero que comenzará tarde o temprano su repliegue, (como todo en la vida), y que no ha sabido generar su propio salto al futuro. Y vale decir “aparente” porque si alguien tiene dudas sobre la ideología en la que comulga Massa, vale analizar que el tigrense comenzó a sumar apoyos inmediatos tras las PASO, de un pasado político que muchos argentinos prefieren olvidar, y que tiende a caer alevosamente para el lado donde giran las agujas del reloj.
Eduardo Duhalde, es uno de esos personajes que salieron a pegársele. El pesado referente bonaerense cuya gestión en la provincia como gobernador, acompañó las medidas neoliberales del menemismo y dejó un territorio con índices sociales devastados, no tuvo mejor idea que bendecirlo por Radio 10 y Radio América: “La de Massa es una candidatura muy fuerte y vamos a ver como pasando los días empieza a tener definiciones que la gente espera”, agregando que “es un hombre que tiene una gestión muy buena en Tigre”, dijo inmutable.
Asimismo Duhalde recordó jactándose de su cuidadosa astrología, haberle dicho en el 2002 “a (Roberto) Lavagna, cuando asumió como ministro de Economía, que al que hay que cuidar es a Massa, porque ese chico en algún momento va a ser presidente”.

Mario se suma

Atrasito nomás se le pegó el ex gobernador de Chubut, Mario Das Neves, que logró evitar las internas del PJ y prefirió ir a las PASO por el Partido Acción Chubutense, pero que ahora, con los benéficos resultados obtenidos necesita desesperadamente ir pensando en una pertenencia nacional. Por eso, ni lento ni perezoso, el “Comeperros” (denominación ganada por lastrarse a todo aquel militante propio que mostrara alguna autonomía) salió a elogiar también a Massa.
“Este era un momento muy importante y había mucha gente que estaba buscando que alguien dé un paso adelante, que interpretara lo que estamos pensando, con un mensaje de no confrontación”, aseguró Das Neves a Jorge Rial en radio La Red.
Y sí, es que con Rial se puede escuchar cualquier barbaridad, como por ejemplo que ahora Das Neves pretenda ser el adalid de la no confrontación. Pero salvando el pequeño detalle, es un hecho que el candidato a diputado nacional por el PACH ya anunció que se encolumnará pensando en una eventual postulación presidencial de Massa en 2015.
Das Neves se suma en esta al gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta y el entrerriano Jorge Busti, “y otros mandatarios que no lo explicitan por temor a represalias del gobierno nacional”, dicen.
Pese a todo, el chubutense dejó en el aire un mensaje que muchos interpretaron como antiduhaldista al admitir que “no hay renovación” ya que ganaron “los mismos que ya estaban”. ¿Qué habrá querido decir en el fondo? ¿Tal vez que Massa sigue siendo un títere de Duhalde, Barrionuevo, Camaño y la vieja estructura de la que él también abrevó, pero terminó durando poco?
En fin, lo cierto es que todo hay que tomarlo con la debida pinza, porque es probable que Das Neves apoye a Massa tanto como a Scioli. ¿O ya nadie recuerda que hace apenas dos meses Das Neves aseguraba que el presidente iba a ser otro?
De hecho fue el 2 de mayo cuando el chubutense casi convertido en una especie de jefe de campaña “Scioli 2015”, afirmó que “Scioli va a ser el próximo Presidente de la Nación”. ¿Tanto puede cambiar su percepción ideológica y política en 60 días? Y sí, todo lo que sea necesario para recuperar su propio poder, dicen los expertos en bipolarismos partidarios.
Lo cierto es que con una buena pulseada en las PASO, Das Neves tiene ahora algo para mostrar y ofrecer, que no sea el recordado triste papel en las presidenciales de 2011. La joda es que lo deberá mostrar en una banca en la que juega más fuerte su ex compañero de fórmula que aún lo anda marcando de “piantavotos”. ¿Logrará Das Neves ser aceptado por Massa, pese al duro estigma que le estampa Duhalde? Por ahora el tigrense no salió ni siquiera a agradecer el saludo del ex gobernador que obtuvo el mayor caudal de votos en el interior. Todo un dato.

Centroderecha y buchones

En todo caso, para pensar en la posible pertenencia de Das Neves a un proyecto de Massa en este marco de personalismos desprovistos de marco partidario, se podría inducir que ambos comparten el entusiasmo por la centro derecha. En esto, Massa es todo un pionero cuando siendo muy joven, allá por sus inicio participó de la fusión de la vieja UCDE y el menemismo. Todo un engendro. Y al igual que Das Neves, que fue mutando su discurso populista por un armado estatal empresario con proyectos y cajas propias como Ingentis, Petrominera, Chubut Deportes y tantas otras “empresas” y “negocios” oficiales.
Pero tal vez el núcleo duro de la posible relación que los una, ni siquiera dependa de ellos mismos. ¿O alguien puede creer que un muchacho atacado de risa como Massa cuando le vienen los nervios, puede por propia voluntad convertirse en el héroe del postkirchnerismo sin un ejército atrás?
Por el contrario, Das Neves y Massa tienen mucho más en común que lo que se conoce y es precisamente sus relaciones carnales con los Estados Unidos.
En el caso de don Mario su alineamiento con el colonialismo del norte arrancó durante su paso por la Aduana y se afianzó avanzado su segundo mandato. Recursos naturales a cambio de poder fue la premisa. Comenzó lenta pero firmemente a tejer sus ansias de dominación en línea con las ambiciones yanquis, y el 6 de agosto de 2008 Das Neves ya se reunió abiertamente en un nutrido almuerzo con el entonces embajador de Estados Unidos en la Argentina, Earl Antonhy Wayne. No sería ni la primera ni la última vez. Dos años después, en junio de 2010, el chubutense directamente realizó una gira por Estados Unidos cuya principal actividad fue casi secreta para los coprovincianos. La minería y el petróleo fueron tal vez las únicas palabras que el ex gobernador se aprendió en inglés, porque referían lo que en el fondo fue a negociar.
Y antes de jugarse a la vice presidencia recibió un gesto claro que los memoriosos no olvidan fácilmente. El 7 de julio de 2011 en la sede de la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires,
la embajadora Vilma Socorro Martínez le transmitió a Das Neves “su” deseo de visitar Chubut y el compromiso de potenciar posibles inversiones provenientes de su país.
Casualmente la misma Vilma que le dio socorro a Massa cuando lo extirparon de la jefatura de Gabinete del kirchnerismo. Fue una cena incómoda para todos. Así lo describe un capítulo revelador del libro ArgenLeaks, del periodista Santiago O’Donnell, que analiza los cables de la diplomacia estadounidense desclasificados por Wikileaks, donde expone que Massa y su equipo estrecho de colaboradores hizo sonrojar a los estadounidenses por su nivel de cipayismo. Es que los estadounidenses no respetan a ningún representante gubernamental del capitalismo periférico, pero mucho menos a los que hablan en contra de su propio país. No les entra en la cabeza, porque ellos jamás lo harían. Es casi imposible encontrar republicanos o demócratas que hablen en contra de su propio presidente o de su Nación fuera de sus fronteras, y además dispuestos a traicionar a sus compatriotas. En fin coincidencias hay, es cuestión de buscarlas. Como dice el refrán, a un burro viciado por más que se lo saque a empujones, si se lo deja libre, tarde o temprano, vuelve al trigo. Y de eso debería saber el agroministro experto en cosechas, no?