La canciller Angela Merkel logró una aplastante victoria personal en las elecciones de Alemania y podría obtener la primera mayoría absoluta en el Parlamento en 50 años, un respaldo contundente a su firme liderazgo durante la crisis de la zona euro.
Resultados parciales mostraron que su bloque conservador- la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y la Unión Social Cristiana de Bavaria (CSU) – habría obtenido un 42,5 por ciento de los votos, lo que de ser confirmado sería el nivel más alto desde 1990, el año de la unificación alemana.
El resultado podría dar a Merkel una ventaja de algunos escaños legislativos frente a la oposición en la Cámara Baja del Parlamento alemán, por primera vez desde que el canciller conservador Konrad Adenauer logró esa victoria en 1957.
Sin embargo, Merkel aún necesitaría de un socio de coalición para su tercer mandato cuando los votos finales sean contabilizados.
Pero hubo una fuerte decepción entre sus socios de coalición, los Demócratas Libres (FDP, por su sigla en inglés), que parecieron encaminados a una humillante salida del Parlamento, la primera vez que estarían ausentes de la Cámara en la era de la post guerra.
El segundo partido más grande de Alemania, los Sociales Demócratas (SPD) de centroizquierda, sufrían su segundo peor resultado desde la Segunda Guerra Mundial, con apenas un 26,4 por ciento de las preferencias, después de una campaña llena de traspiés liderada por el ex ministro de Finanzas Peer Steinbrueck.
Un nuevo partido escéptico del proyecto de la zona euro, Alternativa para Alemania (AfD), aún podría robar la mayoría parlamentaria a Merkel si logra superar el 5 por ciento necesario para entrar al Parlamento. El AfD lograba un 4,9 por ciento de las preferencias en las proyecciones de votos.
El radical partido de Izquierda se encaminaba a ser la tercera mayor fuerza en el Parlamento con un 8,4 por ciento de los votos, superando a la facción ecologista Los Verdes, que terminaría con casi un 8 por ciento de las preferencias.
Pese a la arrolladora victoria, el tercer mandato de Merkel no será algo fácil si termina gobernando sola.