Cuenta con 40 plantas industriales en la región y facturó en 2012 más de u$s3.300 millones y para este año se proyecta llegar a u$s3.700 millones, permitiendo generar empleos calificados y dejar de ser un país exportador de insumos, a vender productos diferenciados con alto valor agregado. Se trata de un caso único de estudio en la Argentina, y uno de los cinco en América Latina, porque permite analizar el crecimiento de una empresa que nació en una pequeña panadería a comienzos de 1950 y se fue adaptando a los profundos cambios que ocurrieron en los últimos 60 años, en un marco de singular volatilidad del tipo de cambio, las tasas de interés y la inflación. “El caso Arcor fue desarrollado inicialmente como un caso de estudio, y en su momento consideramos que debía editarse para que llegara a manos del mundo académico y de especialistas que pudieran analizar cómo fue el crecimiento de la empresa a lo largo de seis décadas”, dijo Valeria Abadi, Gerenta Corporativa de Comunicación Institucional de Grupo Arcor en la presentación de la tercera edición del libro “Globalizar desde Latinoamérica – El Caso Arcor”, con la incorporación de un quinto capítulo a cargo del economista Bernardo Kosacoff.
En esta larga historia, “Arcor ha logrado pasar de ser un productor de caramelos a transformarse en la principal empresa de alimentos diversificados de la Argentina, el primer productor mundial de caramelos y una de las empresas de galletas más importantes de Latinoamérica, en un espacio que desde su localización original de Arroyito hoy tiene un lugar en el mundo”, explicó el economistas.
De esta manera, Kosacoff demostró que “pese a quese asegura que el empresariado argentino carece de capacidad emprendedora y tiene una cultura rentista, en la que parece que siempre juega al siete y medio, vende la empresa en los tiempos de bonanza y sale de compras en las crisis, Arcor demuestra que es posible adaptarse a un escenario cambiante, generando capacidades permanentes y no sumarse a las 500 empresas que se vendieron en los 90 y también en la década siguiente”.
“Si en la Argentina existiera 30 a 100 Arcor, seguramente no se asistiría a escenarios de alta deuda externa, riesgo país, se pueden evitar los escenarios de alta volatilidad y construir un modelo de desarrollo inclusivo, de escala mundial, y como una pequeña panadería en Arroyito, Córdoba, en 1951 y actualmente es la primera productora mundial de caramelos.