El grupo de expertos de Naciones Unidas encargado de investigar el posible uso de armas químicas entró ayer a Siria. Los investigadores llegaron por carretera en un convoy de varios vehículos, que cruzó la frontera desde el Líbano y se dirigió hacia la ciudad de Damasco.
El equipo, encabezado por el científico sueco Ake Sellström, tiene previsto reunirse con responsables del Ministerio de Asuntos Exteriores, pero no comprobará ni verificará el arsenal químico del régimen de Bachar al Asad. En este viaje, los expertos analizarán con el Gobierno sirio asuntos “técnicos y logísticos”, antes de trasladarse a finales de la próxima semana a trabajar sobre el terreno.
El grupo desplazado a Siria cuenta con expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ). La tarea de los inspectores es determinar si se utilizó armamento químico, pero no establecer quién lo empleó.
Mientras que algunos países occidentales y de la región imputan toda la responsabilidad del uso de armas químicas al régimen sirio, el Gobierno de Damasco y Moscú la atribuyen a la oposición armada.
Siria solicitó hace dos semanas adherirse a la Convención sobre las Armas Químicas y el 14 de octubre se convertirá en el Estado miembro número 190 de la OPAC.
Por otro lado, el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, y el canciller ruso, Sergei Lavrov, sostuvieron en las últimas horas una “reunión constructiva” para lograr un acuerdo vinculante sobre el desarme “expedito” del arsenal químico de Siria que incluya “consecuencias” si ese país no cumple, informaron fuentes oficiales.
Kerry y Lavrov se reunieron durante más de 90 minutos en el Hotel Waldorf Astoria en el marco de la 68 Asamblea General de la ONU, centrados en las negociaciones para que Siria elimine su arsenal de armas químicas. La reunión “fue constructiva. Logramos un progreso hoy… si no se cumple con este acuerdo, habrá consecuencias”, dijo una funcionaria, quien se negó a precisar si estas incluirían el uso de la fuerza. “Lo que necesitamos es un régimen vinculante, verificable, aplicable, que tenga la mejor posibilidad de poner en marcha el acuerdo” que negocian EEUU y Rusia, dijo otro de los funcionarios.
Un informe de los inspectores de Naciones Unidas confirmó recientemente el uso de armas químicas contra la población civil por parte del régimen del presidente sirio, Bachar al Asad, el pasado 21 de agosto.
La Administración Obama insistió en que prefiere resolver el conflicto por la vía diplomática, aunque también dejó en claro que podría recurrir al uso de la fuerza.