Esta semana fue detenido el policía Rubén Montecinos, quien comenzó a cumplir condena en los calabozos de la seccional segunda de policía de Puerto Madryn, al ser encontrado responsable de los delitos de “allanamiento ilegal de domicilio y falsificación de documento público”.
El efectivo fue condenado a 4 años de prisión de efectivo cumplimiento por irrumpir en una vivienda equivocada y golpear violentamente a un hombre que nada tenía que ver. La sentencia quedó firme luego que el Superior Tribunal de Justicia de Chubut rechazara la impugnación de la defensa.
También fue condenado por labrar posteriormente un acta detallando hechos falsos en los que atribuía conductas delictivas a la familia Livera.

Dura golpiza

El lunes 1 de mayo de 2006, alrededor de las 18, funcionarios policiales de la Comisaría Segunda, entre los que se encontraba el oficial Subinspector Rubén Carlos Montecinos, ingresaron al domicilio de la familia Liveras y realizaron un allanamiento ilegal. Los policías entraron sin autorización rompiendo la puerta de entrada y sometiendo a una golpiza a su propietario, al tiempo que requisaban el inmueble. Una vez en el interior del domicilio donde habitaba la familia, y en oportunidades que les solicitaron que exhiban la “orden de allanamiento”, el oficial Montecinos contestó irónicamente, “¿para qué la querés? Si no sabes leer”.
La mujer que -junto a su esposo y su hija- fue víctima del accionar delictivo de la policía confesó en referencia a los efectivos involucrados que “se confundieron de casa, de manzana, de calle, de familia, de todo. Fueron violentos, patearon, nos golpearon. Los policías nos humillaban diciéndonos negros, ignorantes; eso me indigna. Yo tengo solamente primaria, pero he salido adelante y se leer. Si me hubieran mostrado la orden de allanamiento les habría podido decir que no era para nosotros y él se habría ahorrado todo esto”.

Operación de rostro

Esa tarde, luego del allanamiento, trasladaron a su esposo y continuaron agrediendo tanto dentro del móvil policial como en el interior de la Comisaría Segunda. Como consecuencia de la golpiza, resultó con lesiones de “politraumatismo con lesiones contusas a nivel craneofacial; hematomas, traumatismo mandibular por contusión a nivel de articulación con reducción de la apertura oral”.
“Mi hija corría detrás diciéndoles que no lo golpeen porque tenía platino en la cabeza. A ellos no les importó. Lo golpearon, lo patearon, le taparon la cabeza y lo golpeaban delante de nosotros. Después lo llevaron a la comisaría y le siguieron pegando, sabiendo ya que él no era. Pero igual le siguieron pegando, estaban ensañados”. “Mi marido tenía una operación en el rostro con platino. Le desplazaron los platinos, tuvo traumatismos en la cabeza; hematomas en el cuerpo por los golpes. Después, la gente murmuraba y decía “que habrá hecho este”; porque lo sacaron como el peor asesino”, declaró Claudia Varas a la fiscalía.

Sentencia confirmada

Finalmente, a efectos de ocultar la realidad de lo sucedido, el Oficial Rubén Montecinos labró un acta detallando hechos falsos en los que atribuía conductas delictivas a la familia Livera. Esta causa derivó en un proceso judicial y si bien los policías Enrique Vidal Meza, Miguel Ángel Sandoval y Eduardo Gauna fueron condenados inicialmente en el juicio oral y público por el delito de “vejaciones”, en segunda instancia ante la Cámara Penal fueron absueltos. Respecto a Rubén Montecinos, los ministros del Superior Tribunal de Justicia de Chubut resolvieron “rechazar la impugnación extraordinaria interpuesta por la Defensa técnica” y “confirmar la sentencia N° 1 del año 2012, dictada por la Cámara en lo Penal de la Circunscripción Judicial de Puerto Madryn el 29 de febrero de 2012”.
Una vez conocida la confirmación de la sentencia condenatoria, la Unidad Fiscal de Puerto Madryn solicitó el cumplimiento de la condena para Montecinos, quien se encontraba haciendo el curso de ascenso para comisario.

Mejor compañero

El policía condenado paradójicamente realizó un curso de ascenso y fue elegido el mejor compañero. Poco antes que el curso termine, el Superior Tribunal de Justicia dejó firme la condena por el allanamiento ilegal que cometió en una vivienda, donde golpeó salvajemente a su propietario.
Junto a otros 25 policías, entre abril y julio de este año realizó el curso de ascenso en Rawson, que finalizó el 1 de julio. Ese día hubo un acto en el que se entregaron los diplomas y se hicieron varios reconocimientos al mejor promedio, al de ética y al mejor compañero. Este último recayó en Montecinos, quien fue elegido por la mayoría de sus compañeros con los que compartió el curso.
Y mientras recibía el reconocimiento, el Superior Tribunal de Justicia rechazaba el pedido de impugnación de la defensa, dejando firme la sentencia en su contra. De todas maneras, desde la Jefatura de Policía del Chubut, informaron finalmente que no va poder trabajar más en la policía.