colectivoAyer se vivió en Puerto Madryn otro capítulo de incertidumbre y descontento con el funcionamiento del transporte público de pasajeros, generándose una ola de cuestionamientos por parte de los usuarios sin discriminar entre el Ejecutivo Municipal, la empresa, los concejales y los choferes.
Durante gran parte de la mañana de ayer el centro de la ciudad estuvo sitiado, sin acceso a las principales arterias bloqueadas por los trabajadores de la Unión de Choferes de la República Argentina (UCRA), manifestando su reclamo ante las amenazas de suspensiones por parte de la empresa.
El cruce de intereses entre empresa, municipio, Concejo y trabajadores no cesa y los principales perjudicados continúan siendo los usuarios, que casualmente son los sectores sociales más vulnerables, que no tienen la posibilidad de movilizarse con un vehículo particular.
Paralelamente, el secretario de Hacienda ratificó en conferencia de prensa que desde el Municipio no piensan incrementar el subsidio al transporte público, dejando como única solución al conflicto el aumento de la tarifa del colectivo, que impactaría directamente en el bolsillo de los usuarios.
En el interior del Concejo Deliberante, los ediles no podían lograr un acuerdo sobre el transporte público de pasajeros tratado y ampliamente debatido en la comisión de gobierno, lo cual motivó la postergación de la sesión ordinaria prevista para ayer.

Propuestas en danza

Los trabajadores instalaron un piquete frente al Concejo Deliberante cuando los ediles discutían en la comisión de gobierno el proyecto sobre el incremento del boleto de colectivos. Pero la presión tampoco se tradujo en soluciones, porque ayer continuaban sin arribar a un acuerdo, pese a que se tenía consensuado un aumento de un peso, que lo lleve a $3,50.
Desde el bloque del Frente para la Victoria (FPV) se quejan de que el intendente Ricardo Sastre diga que no quiere aumentar el boleto y que tampoco piensa incrementar el subsidio municipal. Para evitar un impacto tan fuerte en los bolsillos de los usuarios, consideran oportuno que una parte de la actualización de las tarifas sea afrontada por la municipalidad.
Por su parte, Ariel Sudan y Mirta Martínez adelantaron su negativa a votar a favor de los aumentos de tarifa, mientras que los concejales del Partido Acción Chubutense (PACH) y la Unión Cívica Radical (UCR) estaban dispuestos a avanzar con el boleto a 3,50 hasta diciembre.
No obstante, las posiciones en el interior de cada bloque tampoco fueron necesariamente iguales y también se produjeron –después de intensos debates- más de un duro cruce entre los ediles, fuertemente presionados por empresa y choferes.

Límite a los subsidios

En declaraciones públicas, el secretario de Hacienda, Luis Tarrío, admitió que las relaciones entre la empresa y el Ejecutivo Municipal estaban “tensas” y que el intendente va a esperar la decisión del Concejo Deliberante, al que definió como el responsable de fijar el aumento de la tarifa.
Asimismo, reconoció que por “boca de terceros” la empresa está esperando “un subsidio único y excepcional”, pero “el intendente ya dio instrucciones precisas de que no va a acceder a ningún tipo de subsidio”.
Según Tarrío, “el municipio no está en condiciones de ofrecer ningún subsidio de forma directa, más de lo que se le otorga a la empresa de transporte mensualmente”.
Más adelante, el funcionario municipal aseguró que no hay “ninguna mala intención” con la empresa Benítez Bellini por parte del Ejecutivo y se encuentran a la expectativa de las decisiones que se tomen en el Concejo Deliberante.
Por otro lado, instó a la empresa a que gestione a través de los sindicatos, el retiro de los colectivos que se encontraban bloqueando las calles lindantes al Concejo Deliberante y que se garantice el normal funcionamiento del transporte público.
Pese a que desde el bloque del FPV, los concejales reclamaron un posicionamiento del Ejecutivo Municipal con respecto al aumento, Tarrío consideró que “cualquier opinión entorpecería la tarea limpia y transparente que tienen que tener los concejales para decidir sobre el tema”.
Tal como viene ocurriendo de forma reiterada, desde el Ejecutivo se volvió a manifestar que desde la Secretaría de Gobierno se “está evaluando” realizar algún tipo de sanción hacia la empresa en base a la serie de inconvenientes que vienen sufriendo los usuarios de forma reiterada.

Contra el aumento

Desde temprano en el centro de la ciudad se empezó a observar los colectivos atravesados alrededor de la plaza y cuadras aledañas, evitando la circulación vehicular como forma de protesta ante las amenazas planteadas por la empresa de iniciar hoy mismo con las suspensiones a 10 choferes ,que pasarían a cobrar la mitad.
Con la presión de un piquete armado en la puerta del Concejo Deliberante -con quema de cubiertas incluida, los ediles tampoco pudieron llegar a un acuerdo, pese a que continuaron durante la mañana y parte de la tarde trabajando en la comisión de gobierno.
En diálogo con este diario, el secretario general de la Unión de Conductores de la República Argentina (UCRA), Cristian Tarnasky, admitió que en horas del mediodía decidieron levantar el piquete porque el propietario de la empresa dijo que se había producido un “pre-acuerdo” con el Ejecutivo Municipal, que garantizaría el pago de sueldos a los trabajadores.
Según Tarnasky, se planificó un encuentro entre el intendente Ricardo Sastre y los referentes de la empresa a última hora para determinar cómo se negociaba una salida al conflicto del transporte público, que tiene a los usuarios como principales damnificados.
En un momento de la mañana, también se registró una situación tensa, cuando otro grupo de trabajadores de Alpesca se manifestaron frente a las puertas del Concejo en contra del aumento de la tarifa del colectivo. Pese a que no pasó a mayores, se produjeron algunos intercambios de opiniones entre los dos sectores de trabajadores.
El contexto del conflicto viene generando gran tensión y preocupación más que en las autoridades, entre los usuarios, teniendo en cuenta que se vienen repitiendo de forma sistemática los paros, los servicios mínimos y los cortes de calles de forma sistemática, sin garantizar una normalidad en el servicio.
Asimismo, desde el Concejo los cruces de opiniones continúan sin poder resolverse y dilatan aún más la decisión, desde el municipio se escuchan de forma sistemática la exigencia de que Benítez mejore el servicio y se dan amenazas de sanciones, pero en definitiva todo sigue igual: sin solución.