roamanagrande

Visto de cerca, nadie es normal” decía Caetano Veloso mientras punteaba la viola pacientemente. Y así lo confirma cada vez más el diagnóstico primario de la política provincial. Los especialistas “psi” dicen que algunos casos que se estarían dando en Chubut, ya se acercan a la esquizofrenia, ese `grupo de trastornos mentales crónicos caracterizados por alteraciones en la percepción o la expresión de la realidad, que desorganiza las conductas, y en especial las funciones ejecutivas´.

Por Marisa Rauta

Y si no, basta con analizar la cadena de apuñalados y heridos que va dejando el cotidiano ejercicio del poder.

El “Pelado”, desmemoriado y ansioso

Las declaraciones del histórico referente peronista, Osvaldo Rubén Sala, padre político del madrynense Carlos Eliceche, cayeron ayer como una baldazo frío en parte de la militancia y también de la sociedad, que no deja de mirar azorada tanta voltereta en el aire y traiciones declaradas.
El tresarroyense setentón que desde 1995, cuando llegó al Senado de la Nación por Chubut, dejó de vivir en la provincia y nunca más regresó excepto para fraguar el domicilio y aumentar más su jubilación, se rasgó este lunes las vestiduras por el “Chubut de sus amores”, no sin antes trascender su despecho contra Eliceche y lanzar su daga, porque “ya no hablan”, en el confesionario menos recomendado y mas odioso para un “compañero” como “El Ganso”, el de su archicontrincante, el intendente Ricardo Sastre.
Al “Pelado”, a quien se lo reconoce por su capacidad de permanencia en la política, pero también por su condición para vivir del Estado, se le achaca el record de haberse mantenido 32 años -del 69 al 2001- comiendo del PJ y de los cargos públicos.
¿Qué le pasó esta semana al ingeniero electricista para encenderse de ese modo contra su principal heredero político?, no se sabe. Dicen que como todo padre, no se bancó el crecimiento del hijo, que se maneja solito desde hace tiempo y que superó ampliamente su perfil, picando en punta.
También, que tanto acercamiento con Das Neves -que el mismo se encargó de destacar-, le estaría ocasionando una adopción de prácticas non sanctas del “Comeperros”, la de deglutirse a los propios.
“Algunos eligieron no reunirse más conmigo. Con otros, como Das Neves, mantenemos reuniones permanentes, pero para intercambiar opiniones sobre el futuro de Chubut (sic)”, afirmó Sala
Increíble! La última vez que Sala y Das Neves hablaron fue para decirse de todo públicamente. Corría enero de 2011 cuando “El Pelado” en campaña con Eliceche, debió soportar estoicamente una de las descargas de cólera de don Mario que no anduvo con eufemismos: “Hay mucho ladri dando vuelta”. “Hay cantidad de personas que dicen muchas gansadas”, y aludió a “la forma patética y miserable de quienes hacen política” con la “Banelco” en la mano, en alusión a los escandaletes por coimas en el Senado que alguna vez rodearon a Sala. Das Neves, que en el 1991 fue en la misma boleta con Sala candidato a gobernador, se despachó a gusto basureándolo desde su condición de gobernador, identificándolo con los “dinosaurios extintos”. Ahora, Sala dice que son grandes amigos y hablan sobre el futuro coincidente que los une. En fin, “vulnerant omnes, última necat”…

Das Neves, sin voz pero con sangre en el ojo

Para seguir con la visión cercana que tan bien tarareó Veloso, el candidato del PACH, se llamó a silencio en el tramo que lo separa de octubre. Dicen que se propuso no contestar agravios ni subirse a la campaña de desprestigio que acostumbra a usar. El cambio de estrategia tendría que ver con uno de sus grandes defectos, su gimnasia confrontativa que tanto cansó a la ciudadanía de Chubut y hasta a su propia hueste. “Está todo el tiempo en guerra”, se oía lamentar por los pasillos a los propios aún en el momento de mayor fortaleza de su gobierno. Un poco el llamado a silencio tiene que ver también con el invierno y la carraspera insana que suele atacar al ex gobernador. Pero más allá de cómo trasmite, mantiene en el fondo el mismo estilo de ejercer el poder, “palo y palo”. Dicen que al que estarían rodeando ya sería al intendente de Trelew, Máximo Pérez Catán, a quien le tira como ninguneo la posibilidad que en 2015 lo reemplace su secretario de Hacienda, Gonzalo Carpintero, todo un producto de Mario que juega el rol de fiel y que le baja verdaderamente el precio al esfuerzo que viene haciendo el “Príncipe”, sosteniendo la principal cueva del dasnevismo en pie.
El otro traicionado es el “amigo”, Carlos García Lorea, un loco lindo que se animó todo lo que pudo a ponerle límites a los pretendidos manejos de Das Neves en el Banco del Chubut. Claro, hasta que se enfrentó con el apoderado familiar, el “Turquito” Aidar y terminó enredado en una cama turca, financiando a Barilari por orden de Mario, y ahora corriendo el riesgo de ir preso por cuatro años.
Dicen que de estas vendettas el “Comeperros” se trae varias para su retorno. Como dicen en Portugal, “com o sangue no olho”…

El Frente, de “chiquitos especiales” y de los otros

Entre tanta rareza, ayer mismo se fue consolidando la versión que derramara esta columna sobre un posible gobierno de coalición pasado el 27O. En primer lugar, el gobernador, que si consideró necesaria una solicitada para anticiparse a una denuncia del periodista Lanata, no lo creyó oportuno para explicar las habladurías sobre la posibilidad de integrar al dasnevismo en su estructura. Por el contrario, dicen que el tono que usó ayer para referirse a los cambios que se vendría fue extremadamente ´abierto´ y considerado para con todas las posibilidades de enroques, aunque algunos de los propios se empezaron a revolcar de insomnio con solo pensar en una entrada anticipada de Das Neves a Fontana 50. ¿Será tan así, o Martín Buzzi medita evitar más confrontaciones innecesarias antes de los comicios? Un interrogante en el aire, pero “Hannibal ad portas”…
Como si fuera poca intriga, ayer por las redes sociales circuló un escrache a una camioneta oficial de la Provincia llevando gente a un acto de Das Neves a Gan Gan. Las imágenes muestran a una Trafic Blanca patente IIG 114 in fraganti.
La diputada nacional del Frente para la Victoria, Nancy González, expresó que “me imagino que el Gobernador habrá realizado las averiguaciones correspondiente, a que organismo pertenece esa camioneta y habrá tomado las medidas del caso”.
“Los que estamos con el proyecto nacional desde el 2003 seguiremos estando y defendiéndolo porque este es el proyecto colectivo que todos queremos no un proyecto familiar y oportunista. A ponerse los pantalones largos don Martín”, le pidió la legisladora nacional al Gobernador, dejando entrever una vez más la interna feroz que perjudica directamente al candidato y ministro, Norberto Yauhar.
En tanto la diputada nacional kirchnerista, Mónica Contrera remarcó que “Así estamos en el interior….indudablemente no podemos confiar en nadie, sólo en nosotros en los que venimos del Nuevo Espacio….el resto es lastre…….es muy difícil, te da mucho asco tantas traiciones y agachadas”.
Tanto ruido en Chubut, trajo a colación la leyenda de la puñalada por la espalda o “Dolchstoßlegende”, esa acusación de traición hacia amplios sectores de la sociedad que constituyó un mensaje político unificador para el nazismo y la criminalización de quienes la padecieron, los judíos e izquierdistas.
La leyenda hace referencia a un mito social y a la teoría popular de persecución durante el período de entreguerras y atribuye la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial a un determinado número de asuntitos internos domésticos, en lugar de a un fallo geoestratégico militar. Este quilombete interno fue uno de los factores más importantes para explicar el ascenso al poder de Adolf Hitler.
¿Qué tiene que ver esto que es historia con Chubut? Que en política todo es un boomerang difícil de atajar cuando vuelve impulsado por los giros y procesos sociales. Incluso en regímenes y realidades mucho más densas y fuertes. El entrevero que hoy se avizora en el oficialismo chubutense a todas luces no tiene destino con las permanentes “puñaladas por la espalda” que se vienen propinando sus hijos dilectos, actual clase dirigente. Y lean bien por favor, a ver si ahora dicen que le dijimos Hitler a Das Neves. Nada que ver, he!