iiibLas rarezas de la política hacen que todos quieran llegar al poder y luego nadie se quiera ir. Aunque no se sepa mucho para que. Este es el marco del ex gobernador Das Neves que busca revancha del abandono sufrido por el gobernador que él mismo eligió: Martín Buzzi, y del que luego renegó por haberse despegado de su modelo al intentar hacer su propio camino. Por eso propone volver a ganar, no se sabe bien para qué, como si se tratara de una maratón o una competencia deportiva, tal vez por el sentido que le da a su personalidad el medirse permanentemente. ¿Qué cosas le faltó hacer en ocho años de gestión a don Mario? Es un interrogante que sobrevuela a la ciudadanía, en la que cabría una larga lista de ideas felices y negocios pendientes. Y la encarnizada campaña dasnevista lo demuestra, a tal punto de afectar a los propios que hoy sí gobiernan.
Un dato interesante para analizar es la falta de referenciamiento de Das Neves con cualquiera que no sea él mismo. De hecho prácticamente ignora públicamente el esfuerzo que están haciendo los intendentes que aún le responden, y por el contrario los utiliza solo como reservorio de huestes. Esta sensación de empujar para volver a lo mismo, al reinado de él y solo él, a sus antojadizos caprichos a toda hora, sus manejos discrecionales y su estructura de mando para-familiar genera –entre los sanos- no pocas contradicciones cuando se detienen a pensar en un futuro posible otra vez con Das Neves ejerciendo el poder, aunque sea desde una banca.

Un Príncipe en apuros

Un ejemplo de lo que acontece en el seno del dasnevismo se traduce en la convivencia política que hay en la Municipalidad de Trelew, hoy absolutamente convulsionada y llena de resquemores y sospechas, fiel reflejo de un modo de conducción que si bien Máximo intentó superar con capacidad y carisma, los enquistes de la vieja política de Mario, aggiornada en algunos ´chicos brillantes´ como el plantado Secretario de Gobierno, Gonzalo Carpintero, no se lo permiten.
Las internas simple y sencillamente le estarían amargando la segunda mitad del año al intendente Pérez Catán. Y lo que asomaba en los primeros meses del año como una cuestión de vedetismos y de peleas de cartel menores, se ha convertido en un obstáculo para que la gestión se desarrolle con normalidad a la hora de dar respuestas a los vecinos en tiempo y forma. De hecho, hay miles de reclamos que circulan en las mesas de cafés vinculadas a la administración de la vida pública de la principal ciudad del Valle. La mayoría de ellas reducidas a contener como se puede un bastión meramente político para Das Neves, pero hiriendo profundamente la proyección real de Pérez Catán que es quien pone la cara y aun aspira a llegar al máximo sillón de Fontana 50 alguna vez.

“Comperros” con hambre

Para muestra de los enfrentamientos y operaciones internas cruzadas basta un botón, aunque en esta historia son varios los que se pueden exhibir.
El primero en la lista de caídos fue Juan París hace ya unos meses, luego de una lucha encarnizada en la que tuvo que entregar la secretaría de Desarrollo Humano y familia a gente muy cercana al círculo íntimo del ex gobernador Das Neves, que se encargaron de exponerlo en cuanto conflicto hubo en la ciudad y de dejarlo solo.
Pero París no era el único en la mira. Desde hace meses la secretaría de Obras Públicas es blanco móvil de incontables críticas por parte de otros integrantes del gabinete municipal que vienen aceitando el radio pasillo con la idea de que el intendente Máximo Pérez Catán se quiere sacar de encima al secretario Ricardo Sánchez. Al parecer algún malestar existe, ya que en las últimas semanas Sánchez está recorriendo las pocas obras que podrán mostrar este año en absoluta soledad, y por si fuera poco, a veces ni él mismo va a los anuncios. Quienes abonan la teoría de que Sánchez se va, aseguran que los expedientes no se mueven y que no se presentan en tiempo y forma, lo que habría derivado en la caída en desgracia del funcionario a quien se le achacan varios de los principales conflictos que han reventado en la puerta de la Municipalidad.
Esta semana el dato que reveló el malestar existente con Sánchez y del propio secretario para con la gestión, fue el anuncio de que recorrería una de las tantas obras en marcha de la ciudad. Sánchez iría como en otros casos anteriores, con algún colaborador suyo. Pero finalmente ante la negativa del intendente de acompañarlo, la recorrida se suspendió sin previo aviso y algunos medios y colaboradores suyos esperaron en vano que apareciera en el lugar indicado. Un plantazo que dejó en evidencia el ambiente que reina en la cumbre dasnevista que impera en Trelew.

Con los pingüinos, nada

El otro señalado es el secretario de Producción, Julio Tartaglione, quien se sumó al gabinete de Pérez Catán para aportar en su fase de productor y no como todos lo conocen, como médico. Allí el profesional de reconocida experiencia, ha desarrollado ideas y se ha vinculado con distintos sectores, pero en forma muy distante del Palacio, será porque es otra de las secretarías al igual que Desarrollo Humano que están fuera del edificio municipal. Preservación de cara, dicen.
Paradójicamente las críticas a Tartaglione han llegado casi de los mismos sectores que apartaron a París de su cartera, y que le vienen serruchando el piso a Sánchez en forma sistemática y certera.
Por eso no fue raro que esta semana don Julio también sea objeto de la negativa del Intendente de acompañarlo en un acto importante, como era el lanzamiento de la Fiesta del Pingüino y todas las actividades que se realizarán junto con ella.
El lanzamiento estaba previsto para el miércoles en la dirección de Turismo en un acto raro en el que por ejemplo había un solo integrante del EnTreTur, que se suma a la organización de la fiesta, y otros integrantes como el concejal Leandro Espinosa y el propio presidente del Ente, o su gerente, no habían sido invitados. Estaba todo listo la prensa convocada, pero al parecer Pérez Catán no sabía o no se acordó del acto, por lo que se enfureció por la improvisación con la que se movería una buena parte de su Gabinete, por lo que se atrincheró en el despacho y el acto también terminó suspendido. Un papelón importante que dejó en evidencias las dificultades de conducción que está teniendo el ´Príncipe´ a partir de un posible retorno del ´Rey´.

Por lo pronto, Pérez Catán tiene su propio concepto del ejercicio del poder aunque con igual escuela, también tiene sus propios seguidores y claridad en lo que quiere y hoy es gobierno. De hecho, se pasó medio año haciendo reuniones de gabinete en las que arengó a sus colaboradores para que dieran pasos certeros y obtuvieran resultados concretos para mostrar. Una consigna que no se fue logrando y por la que algunos ya se han llevado más de un reto. “Hoy viene de champú”, suele ser una de las frases de los descalificadores que conspiran esas largas mañanas de sábado, y con las que se trata de atemperar el nivel de exigencia del conductor en referencia al fracaso de los resultados.
Es que al parecer a Pérez Catán hay todavía muchas cosas que no le cierran del todo, a pesar de que en otros temas ha tenido una gestión exitosa. Por eso el nerviosismo cuando comienza a delinearse el Presupuesto 2014 que marcará las posibilidades reales de movimiento que tendrá para el próximo año. De hecho, un momento poco recomendado para hacer cambios de gabinete. Sin embargo la situación sería tal que el Ejecutivo estaría evaluando seriamente pasar la escoba, y dejar a varios de los colaboradores propuestos por don Mario del lado de afuera del Palacio Municipal, para poder armar para los dos años que quedan un equipo más consolidado y sobre todo que le responda a Máximo y no a otro. Salubridad, le dicen. Habrá que ver…