alpescaUn grupo de trabajadores de la empresa Alpesca ayer se manifestaron conjuntamente con otros sectores gremiales que se encuentran en conflicto, marchando por las calles de Puerto Madryn. Finalmente se instalaron frente a la empresa SOCIA, donde hicieron un piquete, cortando la circulación vehicular en la intersección de las rutas nº 1 y nº 10.
Los manifestantes le reclaman a Omar “Cura” Segundo el pago de los salarios adeudados, ya que los presuntos nuevos directivos de la empresa argumentaron que el compromiso salarial es de la anterior gestión. Por lo menos hasta agosto, tal cual lo plantearon verbalmente los nuevos directivos a los dirigentes gremiales.
Junto a los trabajadores de Alpesca se movilizaron otras organizaciones gremiales de la Confederación General del Trabajo (CGT), en solidaridad con el reclamo. Algunos manifestantes denunciaron públicamente haber sido víctimas de amenazas por parte de empleados “obsecuentes” de la empresa SOCIA.
En horas del mediodía se acercó una camioneta con personas que se identificaron en representación de Omar Segundo, invitando a los dirigentes gremiales a reunirse con el saliente presidente del directorio de Alpesca.
Luego de intensas negociaciones, Segundo accedió a dialogar con la gente apostada en el mismo piquete, donde muchos trabajadores no dejaron de gritarle y reclamarle que cumpla con el pago de los haberes adeudados.
En el medio del tumulto, el empresario dejó pocas certezas: que se comprometía a dialogar con los nuevos dueños para que se acerquen hasta la planta para dialogar hoy con los dirigentes gremiales, y que eran ellos los que iban a pagar todo lo adeudado en concepto de salarios a los trabajadores.
Cuando se le preguntó por la poca claridad en la operación de venta del paquete accionario mayoritario de Alpesca, Omar Segundo argumentó ante los trabajadores que lo tuvo que hacer sin generar demasiada exposición “para evitar el boicot que tenía en el interior de la empresa”.
Por su parte, los trabajadores se retiraron del piquete, liberaron la rotonda y las rutas, garantizando la circulación vehicular y se apostaron frente a la empresa Alpesca, donde hasta anoche esperaban novedades de los nuevos dueños.

Primer escala en Poseidón

En las instalaciones del STIA ayer a partir de las 8 empezaron a llegar los trabajadores de Alpesca, donde se llevó a cabo una breve asamblea en la que los dirigentes informaron las últimas novedades que se habían registrado y evaluar los próximos pasos a seguir.
Teniendo en cuenta que todavía no tienen documentación que certifique efectivamente que se realizó la venta de la empresa Alpesca, los trabajadores decidieron reclamarle al presidente del presunto directorio saliente, Omar “Cura” Segundo, quien es propietario de la empresa pesqueras Poseidón y la de estibajes Socia.
Tal como estaba previsto y adelantó este diario en su edición del día anterior, los trabajadores contaron con la participación de otros sectores gremiales en conflicto, que optaron por apoyar y solidarizarse con la causa de Alpesca.
Además del STIA y el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), en la columna de manifestantes se observó la participación de referentes de la Unión Tranviaria Automotor (UTA), Sindicato Único de Trabajadores de Control de Admisión y Permanencia de la República Argentina (SUTCAPRA), Sindicato de Empleados y Obreros Municipales (SEYOM), Unión de Obreros de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), Unión Obrera Textil (UOM), así también como trabajadores de las empresas Reinamora (textil) y Piedra Púrpura (pórfidos).
La columna de manifestantes partió por la calle 9 de Julio, marchó por Mitre hasta pasar por Belgrano hasta llegar a las puertas de la municipalidad, donde se encontraron con un grupo de trabajadores de la UOCRA, que se estaba manifestando frente al edificio de la Comuna.
Poco después, a pocos metros se encontraron con los trabajadores despedidos de la empresa Piedra Púrpura, que estaban esperando en las puertas de la delegación local de la Secretaría de Trabajo, donde se transmitieron su solidaridad de forma mutua.
Luego caminaron bordeando la plaza, retomaron por Mitre. En la intersección con la calle Domecq García se encontraron con un grupo de trabajadores del SOMU, que estaban esperando al resto de los manifestantes con banderas, en las puertas de la sede social del gremio.
Más nutrida, la columna continuó marchando por Domecq García hasta llegar a las puertas de la empresa Poseidón, propiedad de Omar “Cura” Segundo, donde dejaron el frente de la planta cargada de graffitis ofensivos hacia la figura del empresario.
Siguieron marchando hasta llegar a la rotonda donde se cruzan las rutas 1 y 10, donde montaron un piquete, prendieron neumáticos y cortaron la circulación vehicular, haciendo sonar bombos y redoblantes y entonando cánticos.

Cara a cara

Un grupo de trabajadores que dialogaron con este medio, denunciaron públicamente el accionar “patoteril” de un grupo de trabajadores que responden a la empresa de Segundo, a quienes acusaron de amenazarlos con despejar la ruta “a los tiros”.
De todas maneras, la situación no pasó a mayores y sólo se trató de un intercambio poco feliz, que no logró amedrentar a los manifestantes.
En un momento, llegó una camioneta roja hasta el piquete con empleados de Segundo, quienes invitaron a los dirigentes sindicales a acercarse hasta las instalaciones del SUPA, entre los que se encontraban Luis Núñez, Horacio Trezza y algunos delegados.
En dicha oportunidad se les ofreció a los dirigentes gremiales entablar una charla con Omar Segundo, para intentar dialogar, pero los referentes sindicales lo plantearon en el piquete y la mayoría exigió que el empresario se acercase hasta allí. Finalmente Segundo accedió a dialogar en el piquete, donde recibió duros cuestionamientos.

Internas con los gerentes

Según lo planteó ante los trabajadores, tuvo que actuar en silencio para vender la empresa porque está conviviendo con una interna en Alpesca, que ya le había costado un negocio anterior con otros inversionistas dispuestos a comprar la pesquera más grande de la Patagonia.
La gente gritaba mucho pero Segundo intentó explicar igualmente que ya se habían vendido las acciones a Guigus. Pese a que admitió que en el contrato establecía el compromiso del vendedor a pagar los sueldos hasta agosto, Segundo explicó que tal compromiso lo asumirán los nuevos dueños.
Por último, alcanzó a explicar que tenía previsto reunirse con la presidenta del nuevo directorio, a quien le planteará la necesidad de reunirse con los representantes de los trabajadores.