La delegación local de la Secretaría de Trabajo había convocado ayer a las 9:30 tanto a la empresa como a los trabajadores despedidos de la empresa Piedra Púrpura a la primera audiencia de conciliación obligatoria. No obstante, finalmente no se pudo realizar porque no se presentaron los representantes de la empresa.
Como consecuencia de la ausencia -que fue justificada por falta de conocimiento-, desde la Secretaría de Trabajo se acordó su postergación para el próximo viernes, poniendo en aviso por escrito a los representantes legales de Piedra Púrpura.
Desde la delegación regional de la Confederación General del Trabajo (CGT) realizaron una presentación ante el organismo provincial de Trabajo, cuestionando la forma ilegal de despido realizada por los directivos de la empresa. Asimismo, se apeló a legislación laboral de índole provincial y nacional, responsabilizando a la empresa en violar dicha normativa
La empresa Piedra Púrpura cuenta con 80 empleados y los 18 despidos fueron realizados en un contexto muy particular. El 30 de agosto la empresa presentó ante el Juzgado Civil y Comercial a cargo del doctor Luis Mures un recurso de convocatoria de acreedores, debido a la difícil situación financiera que atraviesa.
Los argumentos planteados obedecen a cuestiones de mercado de la industria de los pórfidos, que tienen que ver con la caída de los precios en Europa, que se constituye en el mercado más importante de exportación. A la vez, se planteó el incremento en los costos laborales que se han dado en nuestro país como otro de los motivos.
Piedra Púrpura tiene su cantera en Sierra Chata, y la planta de procesamiento en el Parque Pesado de nuestra ciudad.

Once despidos

Según informaron referentes sindicales, la decisión de la Secretaría de Trabajo de declarar la conciliación obligatoria implica retrotraerse al momento anterior a los despidos.
Según se informó, hay 18 despidos de trabajadores, dos de los cuales fueron reincorporados porque uno se encontraba con licencia por accidente y el otro estaba con parte por padecer una enfermedad profesional. Puntualmente en la planta de Puerto Madryn, se registraron 11 despidos.
Días atrás se produjo una reunión informal entre los responsables de la empresa y un grupo de trabajadores despedidos, con la participación del secretario general del sindicato de ceramistas, Armando Moyano. En dicha oportunidad, el ofrecimiento realizado fue definido como “irrisorio” por parte de los trabajadores y dirigentes gremiales.
Según plantearon, no sólo se trataba de sumas inferiores a lo adeudado, sino que también se planteaba el pago de las indemnizaciones en cuotas durante 3 años.
Asimismo, cuestionaron el despido de los trabajadores con mayor antigüedad, cuando en realidad existe normativa laboral que establece la prioridad de despido casualmente a los que tienen menor cantidad de años de trabajo.

“Eso no se hace”

En diálogo con este diario, Marcelo Pereira, empleado despedido de la empresa que cuenta con 15 años de antigüedad, los trabajadores acataron la conciliación obligatoria y liberaron el ingreso a la empresa, que hasta hace unos días mantenían bloqueada con un piquete.
“Queremos que se nos pague lo que corresponde por la indemnización. Seguir trabajando ahí es una esclavitud. No te dan guantes, sin insumos, sin cobrar los sueldos. Es indigno. Preferimos buscar trabajo en otro lugar”, admitió el entrevistado.
Con respecto a la situación laboral de Puerto Madryn, Pereira consideró que “ahora que estoy afuera observo que la cosa está mal. Hay una ola de problemas de todo tipo y en todos los sectores. Nosotros esto lo veíamos venir, porque venimos con retraso en el pago de sueldos desde el año pasado”.
Por último, se quejó sobre la actitud que adoptaron los directivos de la empresa al despedir a los empleados dos días antes de solicitar la convocatoria de acreedores. “Eso significa cobrar el día del arquero. Eso no se hace con gente que entregó su trabajo por la empresa durante 20 años. Los legajos hablan por sí solos”.