Primero fue Duhalde y su vice que aun no blanquearon, Das Neves; luego el vice de Lilita Carrió, Adrián Pérez, esta semana se les sumó el ex carapintada Aldo Rico y en las últimas horas el amigo de los Di Perna, el “Sheriff” Castrilli. Dicen que en las huestes de Sergio Massa están que trinan por los numerosos “salvavidas de plomo” que se les van pegando. El diputado Francisco De Narváez, candidato a renovar su banca por Unidos por la Libertad y el Trabajo aseguró hoy que Javier Castrilli le pidió “plata para seguir en el espacio”, y que él le dijo que se fuera “adonde le paguen”.

En tanto, el exárbitro Javier Castrilli, quien se postulaba como primer concejal por ese frente electoral en La Matanza, justificó su alejamiento al señalar que dirigentes del denarvaísmo de ese distrito le habían exigido que para mantener su candidatura debía “anunciar públicamente que dejaba de pertenecer al macrismo”.

De esta forma, el Frente Unidos por la Libertad y el Trabajo -que en las primarias del 11 de agosto quedó en el cuarto lugar con el 10,51 por ciento de los votos- quedó sumergido en una polémica de enredos que tiene como protagonistas al propio líder del espacio y a los dos candidatos que dieron un paso al costado, Javier Castrilli y Silvio Klein, para pasarse a las filas del Frente Renovador de Sergio Massa.