La tiroides es una glándula que controla ciertas funciones importantes del cuerpo. Las enfermedades de la glándula tiroidea pueden afectar a casi todos los órganos del cuerpo y ocurren más en las mujeres que en los hombres. En algunas mujeres ocurre durante o después de un embarazo.
Virginia Mariani, coordinadora de Programas Especiales Endocrinología y Marcadores Tumorales de la Fundación Bioquímica Argentina, explicó que si la glándula tiroides falla, “el funcionamiento del cuerpo también lo hará”.
“Su función normal es la de producir tres hormonas: tiroxina (T4), triyodotironina (T3) y calcitonina. Las T4 y T3 están involucradas en el metabolismo del cuerpo, estimulan casi todas las células corporales, que a su vez afectan a las funciones vitales. Es fundamental el rol del laboratorio clínico en el diagnóstico temprano de afecciones tiroideas mediante pruebas directas que evalúan la función de esta glándula endocrina”, indicó Mariani.
La especialista comentó que las determinaciones de hormonas tiroideas (T3 y T4) y TSH (tirotrofina) “son clave para el diagnóstico de condiciones de hipo e hipertiroidismo, así como las pruebas que detectan presencia de anticuerpos como indicadores de enfermedad tiroidea autoinmune”.
“Las hormonas tiroideas (T3 y T4), se unen a determinadas proteínas y circulan por el torrente sanguíneo, parte libres, y otra parte unidas a proteínas, por lo que las alteraciones de las proteínas interfiere en los niveles de estas hormonas, aunque solo los trastornos de la secreción hormonal producen cambios de los niveles de hormona libre”, indicó.
Los análisis de laboratorio cuentan con la cobertura de todas las obras sociales así como su tratamiento. Considerada una enfermedad crónica, es crucial el diagnóstico temprano. Los desórdenes tiroideos son entre 5 y 7 veces más frecuentes en mujeres que en hombres, con una prevalencia del 5 al 10% en las mujeres.
El estudio del tiroides se basa en dos tipos de pruebas: las que informan sobre su actividad funcional y las que dan información sobre el tamaño, forma, configuración y estructura anatómica de la glándula, presencia o no de nódulos, entre otras, y que constituyen los estudios morfológicos. El examen de la función tiroidea es un grupo de pruebas que se utilizan para evaluar cómo está funcionando.
Las pruebas de laboratorio para valorar la función tiroidea se pueden dividir en cinco categorías:
* Pruebas directas de la función tiroidea
* Pruebas relacionadas con la concentración y la unión de las hormonas tiroideas en sangre
* Índices metabólicos
* Pruebas de control homeostático de la función tiroidea y
* Otras pruebas (que si bien no valoran la función tiroidea si se usan en las enfermedades de tiroides).

Los síntomas

Cuando la glándula tiroides falla, lentamente el cuerpo deja de funcionar correctamente. Esta disminución gradual en el funcionamiento suele confundirse con la depresión o la demencia en los mayores. Los signos que presentan las personas que la padecen suelen ser hinchazón de la cara y los ojos, expresión facial pálida, cambios en la voz, aumento de peso, perdida de cabello y cambios en la piel.

Cómo se diagnostica

Es importante conocer la historia clínica de la persona como así también su antecedente familiar, se debe realizar un examen físico que incluya la palpación del cuello y un estudio analítico para poder evaluar los valores de las hormonas tiroideas y TSH. Los estudios de laboratorio son clave para el diagnóstico porque es la manera de medir los valores de la hormona.
“De este modo tan sencillo, una persona que padezca esta falla, podrá recuperar su vida, reducir los síntomas, controlarlos y convivir con una enfermedad que, tratada a tiempo y con especialistas, no le impedirá continua con su ritmo de vida habitual”, concluyó la experta.