tapabuzziQue hay una falta de imaginación notable y de propuestas productivas alarmante en Chubut no es ninguna novedad. A la par de la debacle que se va dando en muchas empresas privadas, la solución más cortita de nuestros administradores de lo público parecería ser engrosar la planta de empleados públicos aunque luego no se sepa cómo se va a alimentar ese gran elefante.
Si bien las tensiones salariales en los sectores públicos de las provincias se hacen más evidentes hoy por la puja distributiva que ocasiona el proceso inflacionario, básicamente es el resultado de una dinámica de engordar peligrosamente el crecimiento en el empleo público durante la última década. De acuerdo a las estimaciones de NOAnomics, el 2013 cerró con una planta nacional de 1,98 millones de empleados públicos provinciales, lo que implica cerca de 592 mil agentes más que en el año 2003, y un aumento punta a punta del 43%.
En ese esquema, la provincia en donde más ha crecido el empleo estatal es Tierra del Fuego, cuya planta se ha duplicado desde 2003 con un aumento del 106%. También son relevantes las expansiones en el plantel de Catamarca con un incremento del 80% en la última década, siguiendo Chubut, Santa Cruz, Corrientes y Salta que se encuentran en el rango del 60% entre 2013 y 2003.
Considerando las 24 provincias argentinas el empleo público ha crecido a un ritmo del 3,6% anual entre 2003 y 2013 contra el 5,6% en que lo ha hecho el empleo privado formal (en blanco). Ahora bien, dividiendo este período por la mitad se observa que mientras entre 2003 a 2008 la creación de empleo privado más que duplicaba la del público provincial (9,7% versus 4,1%), la situación se revierte para el ciclo comprendido entre 2008 y 2013, y la tasa de crecimiento promedio anual del empleo estatal pasa a duplicar a la del privado: 3,1% contra 1,6%.

cuadroempleo

En este último lustro la creación de empleo público fue encabezada por Chaco con un 7,6% promedio anual, siguiendo Chubut y Tucumán con tasas del 6% y La Pampa, San Luis y Jujuy con aumentos promedio anuales en torno al 4%. Ahora bien, así como en todas las jurisdicciones los puestos de trabajo privados aumentaron a mayor ritmo promedio anual que los públicos entre 2003 y 2008, en 17 de las 24 provincias la velocidad de aumento del empleo público superó a la del privado formal en los últimos cinco años, siendo las brechas en puntos porcentuales (p.p) Y en esto es alarmante el aumento exponencial de empelados de la administración pública en Chubut que va a la cabeza del desastre con 5,8 p.p., seguida por Tucumán (5,3 p.p.), Chaco (4,5 p.p.), La Pampa (4,5 p.p.) y de magnitud relevante en San Luis (3,4 p.p.), CABA (2,5 p.p.) y Catamarca (2,4 p.p.).
La lectura que hacen además algunos especialistas es que en otras provincias “no queda otra que absorver la mano de obra osciosa”, pero en una provincia productiva y rica en recursos naturales como Chubut, caer en ese esquema y además liderarlo, denotaría una falta absoluta de plan de desarrollo productivo.

Estropea cualquier ecuación

Esta tendencia de mayor creación de empleo público que privado, intensifica las tensiones salariales provinciales, a la vez que deja en evidencia que es una trayectoria insostenible en el mediano plazo.
En algunas provincias al menos la mitad de los puestos de trabajo en relación de dependencia son generados por la administración pública, tal como se observa en Catamarca, Formosa, Santiago del Estero, Corrientes, La Rioja, Chaco y Jujuy. Si además se tiene en cuenta que para todas las provincias, salvo CABA, el gasto salarial promedio estatal es mayor a la remuneración promedio del sector privado con brechas mayores al 50% en Tucumán (83%), Formosa (83%), Santa Fé (72%), Córdoba (66%), Entre Ríos (63%), Mendoza (57%) y Jujuy (55%); sea por el efecto precio (salario) y/o el de cantidad (dotación de agentes) muchas de las provincias argentinas comenzarán a escuchar más fuerte el tic tac de la bomba de tiempo activada por el empleo público y su peso creciente en el gasto total.
En Chubut el diferencial de la masa de crecimiento promedio anual en los últimos cinco años, entre el empleo privado y el público aumentó un 5,8% el máximo de todas las provincias argentinas. (Ver Gráfico 1). Mientras que somos la sexta provincia respecto a la cantidad de empleados públicos cada mil habitantes, contabilizándose en 84. (Ver Gráfico 2).
Como si fuera poco, este engrose del aparato administrativo de una provincia rica pero adormilada productivamente hablando, le significará a las arcas públicas un colapso casi en puerta. Pese a que Buzzi recibió una gran herencia de desencantos y deudas de Mario Das Neves, gran parte de la disparada pública sobre este tema parece darse en su gestión. Dicen que en el “inflado” presupuesto 2014 que la Legislatura aprobó a regañadientes, figura que el dinero que se necesitará para sostener un Estado verdaderamente ´obeso´ como el que tenemos, pasó de 1.771 millones de pesos en 2012 a 2.684 millones de pesos en 2013 y nada menos que a 4.007 millones de pesos en 2014, o sea un incremento del 126, 23 por ciento del gasto. Todo indica que este paquete que maneja la gestión Buzzi hace tic-tac-tic.

Fuente: NOAnomics – Propias

Gobierno de Chubut