Juan Manuel HörlerPor Mauro Fernándes

“Faltan meteorólogos, observadores y personal técnico en el país.” Juan Manuel Hörler, que está al frente hace 12 años del Centro Argentino de Meteorólogos (CAM), repite esa frase. Eso se debe, según su opinión, al desempeño ejercido hasta 2007 por la Fuerza Aérea en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), organismo que hoy depende de la Secretaría de Planeamiento del Ministerio de Defensa. Su oficina se encuentra en el segundo piso del SMN -a pocos metros de Casa Rosada-, donde está a cargo de la gerencia de obtención de datos. Abre sus manos al hablar acerca de las críticas que suele recibir el organismo encargado de observar, comprender y predecir el tiempo y el clima en el territorio nacional, destaca que en los próximos años se va a poner en funcionamiento una nueva red de radares y cuenta que se está avanzando en la medición de la caída de nieve en la Patagonia. Considera, además, que debido al cambio climático se registran fenómenos más extremos.

P:-Desde que el SMN depende del Ministerio de Defensa, ¿en qué aspectos se avanzó?
-Lo que cambió fundamentalmente es la apertura. La Fuerza Aérea, como organismo militar, no era proclive a la difusión de los datos. Orientó, además, los estudios hacia lo aeronáutico. La aeronáutica es simplemente una pequeña parte de la meteorología. En el espectro nacional no hay área que no necesite de la meteorología. Incluso es limitativo depender hoy del Ministerio de Defensa.

P:-¿A qué organismo u área debería pertenecer el SMN?
-Lo que se manejó en un principio fue que el SMN estuviera bajo la órbita de un organismo que se encontrara por encima de todos los ministerios, que son los usuarios. Es decir, se podría tratar de la Jefatura de Gabinete de Ministros o el Ministerio de Economía, que es amplio y no tan específico. Lo que hay que evitar es que el SMN dependa de un usuario directo.

P:-En los últimos años, ¿se incorporó equipamiento? ¿Se modificó la forma de trabajar?
-En los últimos cinco años se cambió el equipamiento que se estaba utilizando para realizar las mediciones. Se modernizaron instrumentos. Se apunta, de todas formas, a mejorar en lo instrumental y en las condiciones de los centros de cómputos.

P:-¿Qué fenómenos no han sido estudiados por falta de equipamiento?
-En este momento el problema más grave no está vinculado al equipamiento, sino al factor humano, es decir a la falta de meteorólogos en el país. Una de las consecuencias justamente de los 40 años que estuvo el SMN bajo el control de la Fuerza Aérea es que la licenciatura en Meteorología (denominada también en Ciencias de la Atmósfera) no era atractiva para el civil. El egreso de alumnos, durante ese periodo, fue de dos o tres por año. Hoy se necesitan meteorólogos, observadores y personal técnico, pero no existe tal oferta. Es la mayor deficiencia que se puede marcar en la actualidad.

P:-Fuera de la Universidad de Buenos Aires (UBA), ¿en qué otros establecimientos del interior del país se puede estudiar la licenciatura?
-Se abrió recientemente la carrera en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Está lógicamente la UBA que es de donde egresaron los meteorólogos que están en distintas partes del país. Al no poder trabajar en la Argentina, durante la época en la que el SMN estuvo controlado por la Fuerza Aérea, la mayoría de los meteorólogos se dedicó a la investigación o decidió irse del país. Ahora se está haciendo todo lo posible para captar a estudiantes incluso de otras carreras duras afines: física, matemática e ingeniería.

P:-¿Es en el interior donde más se requieren profesionales?
-Sí.

P:-Es común escuchar adversos comentarios sobre los pronósticos y la meteorología en general. ¿Coincide con esas afirmaciones o le parece que son incorrectas?
-Como meteorólogo estuve once años trabajando en medios de comunicación. Le puedo asegurar que la mayor parte de los errores provienen por demoras que se generan entre el SMN y los medios. Por otro lado, hay meteorólogos que en este momento trabajan en los medios, pero no están en contacto directo con el SMN, es decir toman información que manejan al ritmo de los noticieros. Esa situación confunde, porque no se respetan los tiempos. Por ejemplo, se da un alerta para una zona -el SMN está obligado a hacerlo, ya que a partir de allí se ponen en marcha una serie de mecanismos (defensa civil, sanitarios, de recolección de basura)- y a veces los medios toman esa información como una forma de generar rating. Lo que hacen es atribuir a una ciudad, supóngase la ciudad de Buenos Aires, el alerta que el SMN emitió para un área. Luego el evento quizá no se produce en esa ciudad, pero a lo mejor sí en zonas cercanas. Hay un manejo mediático de la meteorología.

P:-¿Es muy difícil predecir la cantidad de lluvia estimativa que podría caer en determinada área?
-Es uno de los temas más complejos.

P:-Le pregunto porque según varios investigadores es probable que se produzcan –en algunas áreas del país- de forma más frecuente tormentas que provoquen mayor cantidad de caída de agua en menor tiempo. Eso, según se señala, podría ser atribuible al cambio climático.
-Sí, es cierto. A nivel global, los eventos que se producen son más extremos: el calor, el frío, las tormentas severas, los huracanes y hay mayor probabilidad de tornados. Eso está dado por el cambio climático, sin entrar en la discusión de en qué consiste. Es muy difícil transportar el promedio de la temperatura del planeta a lo que sucede en un lugar determinado. Decir, por ejemplo, que este verano hizo mucho calor en la ciudad de Buenos Aires por el cambio climático no es cierto. Nada indica que el próximo verano suceda lo mismo. Lo que ocurrió es que se potenció la corriente cálida que genera la alta presión subtropical que está al este de Brasil, y no dejó avanzar las masas más frías del hemisferio. Hay, no obstante, fenómenos extremos que se registran y son atribuibles al cambio climático.

P:-¿Se requiere de equipos especiales para analizar esos fenómenos extremos?
-En los próximos años se va a instalar una red de radares, que será realizada por el INVAP. Faltan personas que serían de utilidad para agilizar la comunicación. Hay que generar rápidamente profesionales y técnicos en meteorología. Ese es el objetivo. A partir de los chistes que aluden a que no se acierta nunca con los pronósticos, ocurre que a veces se da un alerta y algunas personas no la tienen en cuenta. Hay que cambiar la mentalidad tanto de la persona que comunica como de quien recibe la información.

P:-¿Qué se pretende medir en la Patagonia?
-El estudio del viento lógicamente es fundamental. Ahora desde el SMN se busca medir la disminución de la masa de los glaciares y, por otro lado, la cantidad de nieve que cae en el invierno. Eso último es importante porque se trata de datos que dan cuenta de la cantidad de agua disponible para el verano en determinadas áreas.