El diputado radical Roberto Risso fue quien ayer cuestionó duramente el modo en que el gobierno de Chubut ha venido manejando la crisis de la empresa Alpesca, en el marco del debate por el pedido de interpelación a la ministra gabriela Dufour.
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En ese marco el legislador advirtió como una de las maniobras de “encubrimiento” la presunta mudanza del aparato que supuestamente controlaría y evitaría nuevos casos de narcotráfico por el Puerto de Madryn. “Encima se llevaron el escanner del puerto, ¿qué creen que piensa la sociedad? Es una falta de respeto que venga el gobernador a decir ahora que la solución de Alpesca la tenemos los diputados” en referencia a la necesidad de contar con la aprobación de la Ley de Expropiación, afirmó Risso.
Con esto el legislador confirmó la versión que circuló esta semana sobre la presunta reubicación del escanner móvil que se plantó en el Storni luego del hallazgo de los 110 kilos de cocaína en la empresa Poseidón, que en ese momento era propiedad de Omar “Cura” Segundo. Tras el escándalo político y social que se desató en junio de 2013, el gobernador Martín Buzzi decidió solicitar la instalación de un scanner móvil de la Dirección de Aduana, con el fin de escanear todos los contenedores que salieran y entraran a la terminal portuaria, debido a que este cargamento hallado, tenía como destino la exportación a España, saliendo desde dicho muelle.
Si bien el aparato como otros en funcionamiento en otros puertos del país, solo detectaba formas y no sustancias, con lo que poco y nada se podía asegurar respecto al control de paso de drogas, por lo menos condicionaba la situación de “libre circulación” que se venía dando.

¿Una mentirita tranquilizadora?

La misma AGN corroboró en otros puertos que los aparatos no servían para mucho. “Dicha unidad escáner no diferencia sustancias orgánicas de inorgánicas, por ende no detecta estupefacientes”, fue la respuesta registrada en el informe por parte de un jefe de sección en la Terminal V del puerto de Buenos Aires, por ejemplo.
Pese a todo, después del procedimiento fortuito, el gobernador Martín Buzzi se reunió con el titular de la AFIP, Ricardo Etchegaray y posteriormente anunció que se iba a instalar en el puerto uno de los once escanneres que adquirió la AFIP, “Ricardo Echegaray me confirmó que la AFIP adquirió 11 de estos equipos, con un costo de más de dos millones de dólares cada uno, el primero de los cuales se va a enviar a Puerto Madryn. Allí va a ser operado por el personal de Aduana, y nos va a permitir controlar de una manera muy efectiva todas las mercancías que ingresan y egresan en containers” había anunciado el Gobernador entusiasmado.
Hace incluso apenas medio mes el propio Puerto anunció como el personal se “especializaba” en la operatoria del escanner, prácticamente legitimando su efectividad en algún sentido.
Sin embargo, esta semana, y pasado apenas ocho meses de su instalación, el escanner ya no se encuentra en el playón en que se había montado con el fin de que cada uno de los camiones que ingresaba con un contenedor sea inspeccionado.
Pero la ausencia del “aparato tranquilizante” no es la tal vez la principal falencia. Especialistas siguen insistiendo que en el Puerto hay otros graves problemas de seguridad, como por ejemplo que no existe una clara norma para verificar a los precintos de los contenedores, situación que puede permitir la recarga del transporte tras una inspección. Además habría dudas sobre el funcionamiento de las cámaras de seguridad y del resguardo de las imágenes cuando son efectivamente filmadas, por lo cual no se tiene garantías sobre su utilidad en caso de ser requeridas por una investigación judicial. Y menos constancia quedaría sobre posibles verificaciones antidrogas con otros métodos, como el uso de perros adiestrados, dicen. En fin, todo sigue como siempre, no?