BARCOLa Subsecretaría de Pesca de Chubut volvió a prorrogar la prospección de langostino en aguas de su jurisdicción en el Golfo San Jorge hasta el próximo 6 de mayo, y es la cuarta extensión que realiza del relevamiento con la flota comercial que se inició en los últimos días del mes de marzo.
La decisión de la Provincia causó malestar entre las autoridades pesqueras nacionales por considerar inconvenientes la continuidad de la pesquería dentro del golfo antes que el recurso migre a aguas nacionales. Insisten que por tratarse de un recurso transjurisdiccional, su política de manejo debe ser consensuada con la Nación.
El gobierno de Chubut a través de la ministro de Desarrollo Territorial y Sectores Productivos, Gabriela Dufour, y el subsecretario de Pesca, Héctor Rojas, firmaron el 12 de marzo la Resolución 59/15 por la cual se autorizaba la prospección a partir del 20 de marzo, aunque en la práctica y por la demora en la publicación de la nomina de barcos, la misma comenzó a operar desde el 24 de ese mes. Posteriormente, el 31 de marzo se firmó la Resolución 84 prorrogando la prospección hasta el 8 de abril.
Dufour y Rojas volvieron a extender el relevamiento hasta el 15 de abril a través de la Resolución 91, lo mismo sucedió luego con la Resolución 99 que extendió la prospección hasta el 23 de marzo, y en el día de ayer se conoció la Resolución 106 que prorrogó las tareas hasta el 6 de mayo.

Competitividad

En otro orden, la Revista Puerto difundió esta semana un informe en el que señala que la industria pesquera argentina enfrenta un año con dificultades visibles en materia de competitividad inducidas por factores internos y otras propias del contexto internacional del mercado, al tiempo que no se avizoran “respuestas políticas” que le aporten previsibilidad a un sector del que dependen miles de empleos en las cinco provincias con litoral marítimo.
Desde el Ministerio de Agricultura de la Nación sostienen que el plan de reducción temporal de las retenciones a las exportaciones pesqueras ha cursado su trámite administrativo, tanto en esa cartera, como en el Ministerio de Economía, pero que su resolución final depende de una “decisión política” que debe tomar la Casa Rosada.
Las cámaras empresariales de la Patagonia como las bonaerenses no han logrado conformar un bloque sólido que les permita llegar al principal despacho de Balcarce 50, y hacer oír, lo que por separado, reclaman. Esa atomización sectorial se ha transformado en un factor de debilidad a pesar que se trata de una industria con un alto nivel de empleabilidad y ocupación de mano de obra.

Costos internos

El contexto interno exhibe una serie de indicadores que son globales para las diferentes actividades productivas, entre ellas, la pesquera. En este marco, la Comisión de Economías Regionales de la CAME realizó un duro diagnóstico y una serie de advertencias sobre la evolución de factores vinculados al crecimiento de los costos internos para producir, los cuales incluso se profundizan en la Patagonia.
Los problemas que describen no son nuevos, pero para los exportadores en este comienzo de 2015 se ven agravadas por las devaluaciones en Brasil y también de la moneda europea, que ponen en evidencia la magnitud del atraso cambiario argentino.
La inflación de nuestro país continúa marcando subas agresivas en algunos insumos productivos, y el sostenido aumento del precio del gasoil, uno de los principales componentes en el andamiaje extractivo de la pesca, no es menor.
A estas variables endógenas, se le deben añadir en el análisis global, la caída en los precios internacionales de las commoditties. Por otro lado, la carga fiscal, a pesar de los reclamos, sigue creciendo en la Nación, provincias y municipios. Chubut había implementado un Programa de Recupero Pesquero que tenía justamente como objetivo compensar esas asimetrías, pero sólo duro un año.

Mercado internacional

Los planteos recientes formulados por la CAME a la que adhieren las empresas vinculadas a la industria pesquera nacional, hacen referencia a la necesidad de implementar políticas públicas que permitan compensar el atraso cambiario que resta competitividad a muchos sectores productivos.
Desde las empresas se coincide con que la caída en el tipo de cambio real local generada por la combinación de alta inflación y dólar estable, se suman las devaluaciones en monedas de mercados como Brasil, Rusia y la zona Euro, donde se ubican los principales mercados de colocación de los productos pesqueros de Argentina. Brasil sigue siendo el principal destino de las exportaciones de merluza hubbsi y España del langostino patagónico.
Para compensar el atraso cambiario, solicitan eliminar las retenciones a las producciones en crisis y activar compensaciones cambiarias automáticas para obtener un tipo de cambio competitivo. Los Derechos de Exportación de la pesca se mantienen en los mismos niveles desde que se implementaron tras las devaluación de 2001.

Promesas incumplidas

Los especialistas afirman que la presión fiscal se duplicó en los últimos trece años, con una carga creciente en los tres niveles de gobierno. Impuestos como ingresos brutos, tasas municipales, encarecen enormemente los costos de producción y le quitan competitividad. Por otra parte, mantienen vigente el reclamo para agilizar la devolución de IVA y reintegros a las exportaciones, ya que los plazos del organismo recaudador no son los mismos para cobrar que los que impone para realizar las devoluciones.
Asimismo, se menciona en el caso del gasoil, por ejemplo, los valores se multiplicaron por 17,3 veces desde 2001, cuando los precios minoristas subieron 11 veces. En Chubut, se había anunciado la construcción de plantas de combustible a precio diferencial para apuntalar al sector pesquero, pero solo fue otro anuncio incumplido.
Con todo, hoy las pesqueras de la Patagonia como las de Mar del Plata hacen frente a situaciones cada vez más similares en materia de competitividad, a pesar de lo cual no han podido “hacer causa común” para socializar sus problemáticas.

Gobierno de Chubut