1Canosa-01El empresario pesquero Christian Córdoba Canosa sería convocado a declarar a los tribunales de Puerto Madryn en virtud de la investigación preliminar que lleva adelante el Ministerio Público Fiscal de esa ciudad respecto al reemplazo de un buque de la flota amarilla por otro de mayor capacidad de bodega. Tal circunstancia era evaluada ayer en ámbitos de la justicia local.
Esta semana, en la sede del Ministerio de Desarrollo Territorial y Sectores Productivos de quien depende la Subsecretaría de Pesca de Chubut se procedió al secuestro de documentación vinculada al otorgamiento del permiso de pesca provincial para el buque pesquero San Ignacio (MI 0707), cuya renovación se dictó a través de una resolución el 30 de diciembre de 2014 y veinte días después, se emitió otra resolución también firmada por Gabriela Dufour y Héctor Rojas autorizando el reemplazo transitorio solicitado por la empresa Barrancas Blancas SRL, para operar en aguas jurisdiccionales de la provincia del Chubut con el barco pesquero Sofía B (MI 02679).
La justicia investiga la legalidad del reemplazo de un barco con capacidad de bodega de 120 cajones por otro un con metraje cúbico que lo duplica largamente al primero, todo esto en función de Ley Provincial IX – N° 75 que en su Capítulo V refiere al “Reemplazo de buques”, y más precisamente, en el Artículo 35 indica taxativamente: “El reemplazo de buques solo será admitido a otra unidad de capacidad de bodega menor o equivalente a la embarcación sustituida, a fin de que no implique un aumento del esfuerzo pesquero”.
La Fiscalía de Puerto Madryn recibió una denuncia firmada por marineros de Rawson que pusieron en conocimiento de presuntas irregularidades en la operatoria de reemplazos de buques y citaron puntualmente el caso de los buques San Ignacio y Sofía B, este último que en la actualidad estaría operando para la planta de procesamiento de la empresa Ian Fish SA de Puerto Madryn.
Las capturas de langostino del Sofía B estarían siendo procesadas en la pesquera que el año pasado cambió de nombre y antes se llamaba Poseidón. Es la empresa que Omar “Cura” Segundo le vendió a Christian Córdoba Canosa después de la escandalosa aparición de un cargamento de cocaína disfrazado en cajas de langostino en junio de 2013.
Así las cosas, esta semana, un funcionario judicial habría recibido información “textual” en la que un empresario expresaba preocupación por las derivaciones que pudiera tener la investigación en curso. Aseguraría que tiene datos sobre otros casos, pero que él es un ‘buen tipo’ y no anda en ‘nada raro’.
Con todo, es de esperar que la justicia madrynense continúe coligiendo datos vinculados a la mecánica de los reemplazos transitorios de buques y comenzaría a citar a otros potenciales testigos, teniendo en cuenta que se está en la etapa preliminar de la investigación y en determinado momento cuando se evalúe la información colectada y en caso de detectarse que se configuran los extremos de algún tipo penal, se solicitaría a un magistrado una audiencia para la apertura formal de investigación, en la cual se le señalarán a los imputados los delitos que se le enrostran y se fija un plazo para que la procuración fiscal investigue para sostener o desistir de la acusación.
Revista Puerto pudo saber también que además de los peritajes ordenados a la Prefectura Naval para determinar fehacientemente la capacidad de bodega de los barcos San Ignacio y Sofía B, también se instruyó una ‘pericia contable’ a fin de dimensionar desde el punto de vista económico la diferencia de lucro que significa las capturas de una y otra embarcación.
Este sería sólo un caso testigo de una operatoria de reemplazos de buques que de excepción se transformó en regla por parte de la administración pesquera provincial, y el avance de la investigación le quita el sueño a más de un empresario por estas horas. (Revista Puerto)

Municipalidad de Puerto Madryn