El presidente y administrador del grupo empresario español Astilleros Armon, Laudelino Alperi Baragaño, visitó Chubut con la intensión de evaluar inversiones en esa provincia. Ayer, fue recibido en Rawson por el ministro coordinador de Gabinete, Alberto Gilardino y el secretario de Pesca, Adrián Awstin, ocasión en la que transmitió el interés del grupo empresarial que en España controla las empresas: Auxnaval, Armon Burela, Armon Vigo y Armon Gijon, de instalarse en la provincia. Horas antes, recorrió en el puerto de Comodoro Rivadavia las instalaciones del astillero ubicado en la dársena del muelle pesquero.
Astilleros Armon es la empresa que ganó la licitación y construye dos barcos del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero, y ahora evalúa radicarse también en la Patagonia.

Características

El astillero de Comodoro Rivadavia, actualmente inactivo, cuenta con un cobertor de capacidad para dos naves paralelas de 70 metros por 40 metros, que permite que se puedan realizar reparaciones y construcciones navales bajo techo sin que sean afectados por los cambios del clima.
Posee tres puentes-grúa de 8 toneladas de capacidad cada uno. Además, dentro de la dársena y para la maniobra de izar y botar los elementos flotantes a reparar, opera un elevador sincrónico (también denominado Syncrolift) equipado con 12 winches impulsados por motores Rolls-Royce que (individualmente) desarrollan una potencia de 320 toneladas. Esto permite que el conjunto pueda elevar 3.400 toneladas teniéndose como límite buques de hasta 2.300 toneladas.

Judicializado

Durante la recorrida el administrador del puerto comodorense, Favio Cambareri, explicó que “estos empresarios españoles serían posibles inversores que buscan reactivar este establecimiento, generando nuevas fuentes laborales y otorgando un servicio importante para el puerto a través de reparaciones navales y construcción de buques”.
“Vinieron a observar y recorrer las instalaciones del astillero del puerto. Esto se realiza en un contexto donde el astillero no está en funcionamiento, la empresa entró hace unos años a un proceso concursal que derivó en la quiebra y ahora está en la etapa de liquidación” explicó Cambareri, agregando que “para esta situación, se definirá una coordinación entre el juez del concurso, la jueza de la quiebra y la administración portuaria para definir que la venta se haga en conjunto con el otorgamiento de una concesión”.

Concesión estatal

Camabreri precisó que “el juez puede vender la parte que no el inmueble dentro del astillero, pero el uso del terreno y la habilitación para funcionar lo tiene que otorgar la administración portuaria” y agregó que “a nosotros nos interesa que quien compre el astillero sea una empresa que acredite capacidad técnica, financiera y que tenga como objetivo principal la construcción naval”.