Un grupo de vecinos de Esquel se pronunciaron a favor de que se retome la discusión social sobre la actividad minera en Chubut, “vemos de buen agrado y positivamente, las recientes declaraciones de diferentes actores sociales y políticos de nuestra provincia, y coincidimos con aquellos que plantean la necesidad de dar un debate abierto, plural, democrático y científico sobre el desarrollo minero, ya que durante años y hasta ahora, solo hemos escuchado posturas políticas e ideológicas”.
Los Vecinos Promineros de Esquel sostienen que “si bien nos hemos notificado de algunos grupos, que con irresponsabilidad se arrogan la voluntad de un pueblo, no quieren debatir o sostienen que el desarrollo minero es un tema cerrado, amparándose en una supuesta mayoría y basándose en un plebiscito (no vinculante) de hace 14 años atrás, sabemos ya que es de público conocimiento, que el proyecto difundido por la empresa minera para Esquel y la región es totalmente diferente a lo que se decidió en esos años y que hoy se ajusta no solo a la ley vigente en Chubut, la ley 5001, sino fundamentalmente a lo que quería la gente de Esquel en ese tiempo (es decir, no a cielo abierto y sin uso de cianuro)”, clarificaron.
Ese sector de la comunidad de Esquel agregaron que “también estamos convencidos que los pobladores de la meseta chubutense, pueden definir cuál es el desarrollo que quieren para su región, y consideramos que son rehenes de una decisión que se tomó sin haberles consultado y que les impide hasta el día de hoy poder desarrollarse incluso económicamente”.
Asimismo, los Vecinos Promineros consideraron que “este debate que la clase política propone se lo debemos a todos los chubutenses, y en especial a los miles de desocupados que existen en nuestra provincia ya que las necesidades de estos desocupados se lo están exigiendo, por respeto, por humanidad y dignidad, dejando el egoísmo de lado que hasta ahora no visualiza ni genera fuentes alternativas de trabajo”.
“Desde nuestra agrupación consideramos que tenemos que dejar de lado el facilismo y la comodidad de tomar siempre la postura de la negativa a todo y en este caso particular la postura de prohibir, para pasar a una postura de gestión responsable basada en regular las actividades, no prohibirlas. Sabemos que el desarrollo de una nueva actividad industrial generaría miles de puestos de trabajos directos e indirectos, una diversificación en las economías regionales y fondos para las arcas provinciales que hoy se ve afectadas por la crisis financiera que azota a nuestra provincia”, agregaron.