El titular de Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (CECHA), Carlos Gold, asumió la presidencia pro témpore de la Comisión Latinoamérica de Empresarios de Combustibles (CLAEC) y reclamó al Congreso nacional la sanción de un nuevo marco regulatorio para la venta de combustibles en la Argentina.
El empresario correntino asumió el cargo en el marco del 53° congreso de la CLAEC celebrado en The Brick Hotel. “Es un desafío interesante, pero es una gran responsabilidad. Es una organización que nuclea a 14 países, cada uno con su idiosincrasia, sus problemas. En el período que me toca llevar adelante esta presidencia trataré de buscar soluciones para los países que requieran la intervención de la entidad”, enfatizó en rueda de prensa.
La Comisión reúne a más de 30.000 dueños de estaciones de la región. Pero aunque el negocio es el mismo para todos, las problemáticas son muy diferentes. “En Uruguay a las estaciones le impiden usar efectivo, solo pueden utilizar dinero electrónico. En Ecuador o Colombia sufren el flagelo del contrabando de combustible ilegal. En Brasil, donde hay más de 20.000 estaciones, es muy difícil armonizar entre las distintas cámaras empresarias. Son en el estado de San Pablo hay 40. En Bolivia tiene una grave regulación del Estado: para cargar combustibles hay que tener una oblea pegada en el parabrisas y si el techo de la estación no te lo lee, no podés cargar”, describió el dirigente.

Voces fuertes

El presidente de la CLAEC saliente, el colombiano Jairo Gómez Fontalvo, quien llamó la atención sobre la “crisis” que vive el sector. “Las petroleras tiene acciones de competencia agresiva y desleal, que afectan nuestro desarrollo económico”, se quejó. “Debemos buscar oportunidades para diversificar el negocio. El quilombo en el que se encuentra nuestro sector nos invita a ser creativos e innovar, necesitamos herramientas que nos permitan sostenernos en el mercado”, enfatizó.
Por su parte, el secretario general permanente de CLAEC, el brasileño Antonio Gregorio Goidanich, instó a los estacioneros sobrevivir los percances del mercado. “El problema es armonizar, los gasolineros deben entender que nunca vamos a ser completamente independientes y tenemos que convivir con compañías petroleras y autoridades. El secreto siempre va a ser negociar”, remarcó. “La vida es convivir, es difícil, la sensación es que este año fue el peor de todos, pero no hay que destruir, hay que estar todos los días negociando el próximo paso”, subrayó.

Barajar y dar de nuevo

A la hora de hablar de las coincidencias entre naciones, el presidente de CECHA remarcó que en la mayoría de los países las estaciones “nacen y crecen en un mercado de competitividad plena como sucede en los grandes países desarrollados del mundo”. En ese marco, Gold ratificó el impulso a una ley de comercialización de naftas tras el desafuero y a posterior detención de Julio De Vido, ex ministro de Planificación y ex titular de la Comisión de Energía en la Cámara de Diputados. “Hace más de 10 años que venimos con este proyecto, por uno u otro motivo se pincha, y lo volvemos a introducir al Congreso. Esperemos que esta no sea una nueva oportunidad donde eso suceda, esperemos a ver cómo se acomoda la Comisión”, señaló.
El dirigente admitió que la iniciativa de CECHA tiene “puntos controvertidos”, pero se mostró abierto a dialogar algunos cambios. “Dentro del texto global lo que realmente interesa es lo específico de la comercialización”, dijo, y enumeró: reglas de competitividad claras, mercados de competencia, dejar de lado la integración vertical, eliminar la consignación y limitar las ventas directas. “Ese es el verdadero foco, si las otras cuestiones no están no nos vamos a oponer. Tenemos que evitar que la mayoría de las petroleras sean competidores, y nosotros no queremos competir con nuestro proveedor, queremos trabajar juntos y cada uno dentro de su segmento”, afirmó.

Los temas a abordar

Dos de los “puntos controvertidos” según el titular de CECHA son la creación de un fondo de remediación ambiental o de un instituto de capacitación para los trabajadores, que implicarían una “mayor carga” para el consumidor a través de plus específico en el precio. Para el Gobierno estos ítems están de más. “Son más carga impositiva en forma de impuestos directos o fondos específicos, no me gustan”, dijo el ministro de Energía, Juan José Aranguren a este medio, al finalizar el evento.
“Todo aquello que signifique mayor libertad en el mercado lo voy a apoyar. Todo lo que signifique mayor restricción no lo voy a apoyar. Puedo apoyar algunas partes (de la ley) y en otras trato de mantener coherencia. Los diputados de Cambiemos van a ser nutridos en lo que es la visión del Ministerio de Energía sobre el contenido de la ley, después si se trata, se puede modificar, para eso está el Parlamento”, sostuvo el funcionario al dar su respaldo.
Aunque admiten que la norma podría discutirse en 2018, en CECHA evitaron hablar de plazos para la sanción de la ley, pero prometieron no bajar los brazos. “Si esperamos más de diez años, esperar tres o seis meses lo vamos a hacer. Que no hay dudas de que si tenemos que ir a hacer guardia al Congreso, lo vamos hacer”, concluyó Gold.