A través de una carta abierta, el titular del Instituto Patagónico para las Ciencias Sociales y Humanas (IPCSH) del CCT Conicet-Cenpat, Rolando González José, agradeció el apoyo recibido por parte de organizaciones políticas.
El científico, destacado semanas atrás con el “Premio Houssay Trayectoria”, fue galardonado tras su labor en el ámbito de las ciencias sociales, en el marco de un certamen que, en dicha categoría, reconoce el trabajo de “aquellos investigadores e investigadoras mayores de 45 años que hayan desarrollado la mayor parte de su actividad científica en el país”.
En este contexto, González José direccionó su agradecimiento “a las compañeras y compañeros del campo nacional y popular que me han rodeado estos últimos años, en especial, a Unidos y Organizados para la Victoria, de Puerto Madryn”.

El “deber ser” de la profesión

Sobre esta línea, recordó que “cuando Néstor Kirchner llegó a la Casa Rosada, uno de los valores que no dejó en su puerta fue el de una ciencia al servicio del pueblo y el de un desarrollo económico basado en la innovación tecnológica y la industrialización, por sobre el modelo agroexportador clásico”, agregando que “en el devenir histórico de la Nación, es la corriente nacional y popular la que otorga a los científicos ese lugar en la sociedad, es el kirchnerismo quien nos buscó en todos los rincones del globo y nos trajo de vuelta a casa, es el que puso satélites en órbita, desarrolló vacunas, el que apostó fuerte, sabiendo que es una estrategia de altos riesgos y de largos plazos”.

Militancia y ciencia

También, planteó que actualmente “se acepta, con relativa tolerancia, que muchos científicos seamos militantes, o al menos que nos expresemos políticamente y que ello no implique un demérito a la objetividad de nuestras investigaciones”, añadiendo que “la politización ya no es un disvalor, pero la partidización de la ciencia es un nuevo fantasma que estamos combatiendo; los científicos insertos en las estructuras partidarias no deberían ser una anomalía, ni para los partidos, ni para los laboratorios”.
El armado de plataformas electorales “debe nutrirse no sólo de las culturas partidarias, del devenir histórico de los partidos, de las influencias de sus líderes, sino también de un debate académico que busque las fronteras del conocimiento como estrategia para el desarrollo comunitario; humildemente, creo que tanto la dirigencia como la militancia de base de Unidos y Organizados así lo han entendido, y eso, compañeros, es algo que hace de nuestro partido una organización diferente”, ponderó el investigador.