COMODORO RIVADAVIA – En el recinto policial del barrio Isidro Quiroga estaba alojado Matías Nieves junto a su hermano Axel, quien cumple una condena de siete años de prisión por doble tentativa de homicidio. Al llegar a la dependencia de Kilómetro 27, días atrás, su padre, Antonio Nieves, aseguró que su hijo se había cosido la boca con un alambre en protesta por su traslado. Al no tener respuestas a su pedido, Matías Nieves en las primeras horas de la madrugada del lunes fue encontrado colgado de una sábana al cuello por el guardia de la comisaría. Minutos antes, había estado a los gritos, alterado, pero luego permaneció en silencio varios minutos, lo que llamó la atención del efectivo. Al encontrarlo en la celda, el guardia cortó la sábana con un cuchillo y lo acomodó para que volviera a respirar. Inmediatamente, fue llevado al hospital del barrio y después trasladado al Regional, donde fue compensado. El preso regresó al mismo calabozo y el martes a las 22 horas comenzó a golpearse contra las paredes y rejas de la celda. Los policías no pudieron contenerlo hasta que pudo ser esposado y atado de pies. Estaba fuera de control, explicaron las fuentes oficiales. Consecuentemente, Matías Nieves quedó internado en observación en el área de Salud Mental del Hospital Regional, y luego dado de alta y alojado en el mismo calabozo de la comisaría de Diadema, donde la Justicia dispuso que tiene que cumplir la prisión preventiva.