Por Trivia Demir

Las pruebas que le vienen tocando sobrellevar al Gobernador Mariano Arcioni son una especie de seguidilla de `Trabajos de Hércules´. El primer gran laburo fue tratar de reacomodar todas las cabezas de la Hidra en la interna que se desató en ChuSoTo a partir del fallecimiento de Mario Das Neves, laburo que aún le demanda cotidiano esfuerzo. Acto seguido debió encarar leyes que le permitan estabilizar el Titanic económico financiero, cosa que sigue bastante postergada y que comenzaría a resolver a los decretazos limpios. Y ahora viene tal vez la parte más compleja, que es encontrar un timing de diálogo con los gremios como para lograr entenderse pero sin someterse, a la vez de identificar que es protesta y que es presión política, para aplicar la táctica adecuada. Esta es tal vez la gran prueba de cara al complejo año que comenzó a transitar, y donde el modo en que ejerza su mando determinará su destino político y probablemente también el de toda la provincia.

Malas noticias

Mientras ayer se reunía con el Presidente Mauricio Macri para abordar temas de coyuntura en Villa La Angostura (nombre oportuno si lo hay), el tema que concitaba su mayor preocupación era precisamente la agónica situación que atraviesa Comodoro Rivadavia que lleva más de siete días sin agua, en gran parte producida por una protesta gremial por incumplimiento de una de las empresas del ahora detenido Cristóbal López.
El martes el gobernador confirmó un encuentro con Alicia Kirchner para buscar una solución a la sequía obligada que afecta al sur de Chubut y el norte de Santa Cruz, luego de la rotura de caños en el sistema del acueducto Lago Musters que afecta a Comodoro Rivadavia, Rada Tilly y Caleta Olivia. Con esto dio una señal de plantar bandera política. Pero a la vez, Arcioni no le sacó el cuerpo al problema de infraestructura. “El tema del acueducto hay que solucionarlo de una vez por todas, toda la vida en Comodoro hemos tenido este problema y basta de echarse la culpa a la Cooperativa, el Municipio o las Provincias. Es una culpa compartida de un problema que hay que solucionar de una vez por todas”, sentenció.
Encaró así un embrollo por demás politizado, evidenciado en el impedimento en que se ha convertido el corte de ruta de los trabajadores de la UOCRA que reclaman por sus haberes adeudados, para solucionar la rotura de caños que ya está ocasionando enormes problemáticas económicas y sociales, trastornando lisa y llanamente la vida de los sureños.
De hecho, esta semana la Sociedad Cooperativa Popular Limitada de Comodoro, que preside Gabriel Tcharian, puso blanco sobre negro a través de un comunicado oficial en el que le explicó a la comunidad que “el sindicato de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA); se encuentra cortando la Ruta Nacional Nº 26 e impide por completo el ingreso del personal de la SCPL a las Estaciones de Bombeo de Cerro Negro, Valle Hermoso y Cerro Dragón, y de los móviles que realizan el mantenimiento de las instalaciones de bombeo. Esta situación no sólo afecta el desarrollo de las tareas habituales y el recambio de turnos, sino que paraliza las tareas de mantenimiento de las motobombas e instalaciones”, anticipando que de continuar esta situación, se comprometería seriamente el funcionamiento del Sistema Acueductos, y con ello la provisión de agua a unos 300 mil habitantes.

“No es el modo de reclamar”

El gobernador de Chubut fue contundente y a pesar de contemplar la situación de los trabajadores de la empresa constructora CPC, a quienes “se les adeuda dos quincenas y aguinaldo”, por lo cual detalló gestiones “para que puedan cobrar, viendo la posibilidad ante Nación para que puedan bajar dinero”, también pidió a los dirigentes gremiales “que no perjudiquen al resto de los ciudadanos”, porque el corte de rutas, “no es el modo de reclamar”, insistió.
Es que el corte ya empezó a trastocar la distribución de combustible y por ende la logística para la distribución de los distintos productos que vienen de otras provincias, amagando con generar desabastecimientos. Y para colmo, las probabilidades de solución del conflicto son pocas a corto plazo.

Cristóbal la complicó

Según las mirada entendidas de la ciudad petrolera, la detención del empresario Cristóbal López y uno de sus socios por defraudación a la administración pública y los piquetes de estos obreros de la UOCRA que están complicando la vida ya a gran parte del país, serían dos caras de una misma moneda, porque la caída en desgracia del multiempresario implicaría la readjudicación de obras que venían ejecutando, y a la vez el riesgo de la continuidad laboral que se suma a la imposibilidad de los trabajadores que protestan por cobrar las
quincenas adeudadas por parte de una de las empresas del grupo Indalo. Las obras en manos de “CPC” son 4 e involucran alrededor 350 trabajadores, en la repotenciación del acueducto, con 120 operarios; el primer tramo de la autovía Rada TIlly-Caleta Olivia, con 130; el aterrazamiento del Chenque, con 50 y el muro costero del hospital Alvear, con 22 operarios, además de otras tareas eventuales.
Desde mediados de diciembre cuando Cristóbal fue detenido, se fueron barajando varias alternativas para tratar de pagarle a la gente vía Secretaría de Trabajo, tratando de recanalizar pagos desde organismos nacionales directamente al ámbito laboral. Pero esto no fue autorizado por uno de los jueces que interviene en el proceso judicial que involucra al grupo Indalo.

Oleaje tras las rejas

Como si fuera poca complicación que la justicia no autorice, a la vez no habría mucho para cobrar, ya que pagar según fuentes citadas por la agencia ADNSur no habría facturas impagas por las obras que está ejecutando CPC. O sea que la empresa habría cobrado los adelantos de obra y no habría pagado a sus empleados, hecho por el que hasta fue multada por 60 millones de pesos por incumplimiento con los trabajadores y otros proveedores, en el caso de los trabajos en la autovía Caleta-Rada Tilly. En este marco, es evidente y entendible la furia de los trabajadores que vuelven a repetir la historia que vivieron cuando se retiraron Austral Construcciones y Kank y Costilla.

Con el agua al cuello

Para colmo, dicen que la obra de repotenciación del acueducto afronta problemas no sólo por falta de pago a los trabajadores, sino también a partir de la denuncia impulsada por la Oficina Anticorrupción de Nación por presuntos sobreprecios en la ejecución del proyecto.
“Los pagos legales se están siguiendo y esto lleva su tiempo, pero no hay forma de que a partir de una protesta aparezca plata –indicaron los funcionarios nacionales que siguen de cerca el tema-. Los certificados que ha presentado la empresa ya están pagados y son sus responsables quienes deben responder ante los trabajadores, independientemente de los mecanismos que se han iniciado y que seguramente van a derivar en un cambio de empresas para ejecutar estos trabajos”.
Así las cosas, Arcioni se las ve entre la gravísima situación que genera la falta de agua a más de 200 mil habitantes, a la que se le empieza a sumar desabastecimientos de otros productos, por los piquetes en ruta 3, en sus cruces con 39 y 26, interrumpiendo el paso de vecinos, turistas, tránsito pesado y de vehículos de empresa, con la evidente posibilidad de una parálisis total de la actividad petrolera. Un escenario que otro comodorense, hermano del medio, debió afrontar en otras circunstancias pero también por problemas con la UOCRA, con terribles consecuencias y pérdidas para las empresas, pero sobre todo para la provincia que vio menguados sus ingresos por regalías en casi un 25% mensual durante el conflicto con `Los Dragones´.
El pago a los trabajadores es probablemente la solución inmediata, pero complicadísima en la práctica dada la acuciante situación financiera de la Provincia. Si esto no es un trabajo de pinzas, tanto Nación como otros actores encontrarían la forma de facilitarle el trabajo de Hércules a Arcioni, disponiendo del dinero que ayude a levantar el piquete. Pero probablemente antes, habrá que convencer a Nación que no se tiene nada que ver con el deja vu que cada tanto se genera desde territorio chubutano y que reedita la desgraciada puja de poder centro periferia, al golpear al resto del país con el desabastecimiento de combustibles que llega de rebote. ´Sequía y camino cortado´, dos alegorías que hoy rodean al actual gobernador y que habrá que ver como resuelve.

Fuentes: SCPL, ADNS, OPI, SIP, propias