Por Trivia Demir

La red de intrigas que se tejen en la cúpula política de Chubut oscilaría entre quienes pretenderían la dominación por antonomasia desde el mundo de las ideas, y quienes lisa y llanamente pergeñaría el arcionicidio despiadado y con él la pulverización del círculo verde que dejó Das Neves. En el primer lote hay señalizaciones de propio o cercanos, en el segundo, directamente está apuntada la oposición. Sin embargo entre estos dos presuntos riesgos paralelos, directrices que al igual que la horizontal y vertical del calvario, hay un evidente punto interseccional, que por ahora soporta el `corpus mysticum´ y liga peligros externos con coordinada habilidad.
¿Cómo termina este ensayo de gestión continuada? Pocos lo saben. Pero a todas luces, nada bien para el grueso de los gobernados en una Provincia con riesgo de default.

La primera versión conspirativa

A la patinada legislativa del 9 pasado, donde diputados de Chubut le dieron la espalda al gobernador Mariano Arcioni y lo dejaron sin Presupuesto y sin adhesión al Pacto Fiscal, y con la sanción de una ley de Emergencia de la oposición del FpV sin que se tratara el texto propuesto por el oficialismo de Chubut Somos Todos (CHST), hubo lecturas raras donde terminaron apuntándole todos los cañones a un propio. De hecho, en una rara interpretación del fracaso, el diario económico apuntó por elevación, al jefe de la bancada oficial Jerónimo García,
De hecho, el matutino porteño Ámbito Financiero hizo una reseña del proceso sucesorio, pero con evidente sospechas al experimentado diputado, sobre lo que `podría haber sido´. Un estilo y un enfoque poco propio de un diario que en general, deplora las baratijas de las operaciones, y trabaja en prospección y con documentados datos con respaldo oro. “Arcioni fue electo vicegobernador en 2015, y en los dos años en ese cargo recibió ninguneos del dasneveísmo puro. Escribano de profesión, llegó a la política desde afuera y ahora se encuentra ante la necesidad de fortalecer su poder. No es casual que Mammarelli haya recibido críticas en “on” de todo el gabinete cuando a finales de 2017 dijo que la situación financiera de Chubut era peor que la de Santa Cruz. Este ministro llegó para reemplazar a Jerónimo García, quien era la carta del sector duro para tomar la gobernación. Si en vez de acceder al Ejecutivo, Arcioni asumía su banca de diputado nacional obtenida en las últimas elecciones, los diputados provinciales hubiesen votado entre sus miembros al sucesor de Das Neves. Y García llevaba ventaja, de regreso a la legislatura tras la licencia que había tomado para asumir en el gabinete de Chubut. Sin embargo, Arcioni siguió en el poder y trastabilló por triplicado, sin hacerse de los votos del FpV ni de otros sellos, y con divisiones en CHST, que reúne solo 8 escaños del total de 27 de ese cuerpo”. (Ver http://www.ambito.com/908900-arcioni-debilitado-sin-presupuesto-ni-pacto-fiscal )
En todo este ensamble surge la idea que la patinada en el Legislativo podría haber sido producto del desbancado diputado con aspiraciones presuntas. También surge sin embargo que aparecen tres nombres en el párrafo: una presunta víctima, un presunto victimario y un partícipe innecesario.

Ni orden, ni progreso

Las derrotas legislativas suelen ser duras e indigeribles porque lisa y llanamente exponen debilidad política. Pero también dejan al descubierto desconocimiento del modo en que se construye poder: con diálogo y acuerdos permanentes. Decían los galeses en un conocido proverbio más de una vez recitado en nuestro Valle: “El que quiera ser líder debe ser puente”. Dicen por el contrario los miradores de recinto, que el origen de la derrota legislativa no tiene un sólo villano sino que tiene un montón de fulanos. Y que los ensayos de construcción de alianzas fallaron radicalmente. No hubo diálogo sectorial que abona el contexto y facilita a las otras banderías a ceder terreno en pos de un `bien común´ y a la vez, los acuerdos puntales que había conseguido el dasnevismo dando vuelta la realidad de una cámara adversa, merced al laborioso trabajo del multifacético Comandanter García. Estas eran las alianzas básicamente con los diputados del Frente de Agrupaciones que responden a Mac Karthy y con el interbloque Convergencia que responde a Di Fillipo con lo que alcanzaban en algunas oportunidades los 13 votos y más con acompañamiento de Cambiemos, habrían sido pulverizados de plano por una intentona de cambio de estrategia del arcionismo puro. Así las cosas, el Ejecutivo llamó a una Extraordinaria sabiendo que dependía de un milagro. ¿Quién empujó a tal aventura al Gobernador? Este es todo un interrogante que evidencia extremo desconocimiento político, o porqué no, otra intencionalidad de fracaso rotundo, y `que parezca un accidente´.
Como decía Diderot: “Cuidado con el hombre que habla de poner las cosas en orden. Poner las cosas en orden siempre significa poner las cosas bajo su control”.

La segunda teoría conspirativa

A la par, se dice que quien/quienes proponen optar por otras alianzas Legislativas para darle gobernabilidad a Arcioni, (llevándolo a las antípodas que aplicó Das Neves con éxito), prefieren, a los flirteos de Mac Karthy y al toma y daca de Di Fillipo, la más escabrosa pero supuestamente penetrable variopinta oposición. Con esta teoría peregrina habrían embarcado al Gobernador a entrar leyes a la sesión pasada para ir amansando a las fieras. Sin embargo, en la práctica salió todo al revés, y todo indica que en la réplica de febrero no será muy diferente el resultado.
El modo inflexible en que actuó el PJ Provincial contrariamente al PJ Nacional, habría abonado esta teoría de que algo más hay detrás. Y fue el propio Jerónimo García que contraatacó de inmediato ayer por una radio del Golfo Nuevo. “A uno lo que lo sorprende es que no se dote al gobierno de herramientas básicas para salir de una situación difícil, pero lo que hay que dejar claro es que decir difícil significa pensar en el Gobierno en el marco del cumplimento de sus obligaciones, pago de sueldos, proveedores, obra pública, mantención de la educación, la salud pública y la seguridad. No si tiene una uña encarnada el ministro coordinador (sic). Parece que no se entendiera porque acá muchos se hacen los distraídos”, estampó. “Cuando vos tenés una situación como esta donde hay 23 distritos del país, que acuerdan una distribución de impuestos en un nuevo esquema, impuestos que para nosotros significa más de un tercio de nuestros ingresos, (además de 1/3 recursos propios y 1/3 de regalías petrolíferas que integran el presupuesto) y no te aprueban las herramientas para gobernar, algo pasa”, advirtió, a la vez que precisó la merma que surge de esta dilación legislativa en “1.800 millones de pesos” (una masa salarial completa) menos que no entrarán a Chubut sin la aprobación del Pacto Fiscal. De inmediato fue al grano: “la oposición del partido oficialista aduce a una cuestión ideológica” pero dejó al descubierto que el mismo partido justicialista, acompañó este Pacto Fiscal y le dio los votos a Cambiemos, pero a nivel local no se los dió a Arcioni. “En el Senado obtuvo 52 de un total de 72 senadores y Cambiemos tiene 13 senadores, por eso la pregunta es ¿si el peronismo en el Senado apoya el Pacto Fiscal, por qué acá en la provincia no lo quiere aprobar?”
Agregó que “en la Cámara de Diputados de la Nación se aprobó el Pacto Fiscal, la Reforma Previsional y el compromiso de Responsabilidad Fiscal con 150 diputados y nuevamente el apoyo del PJ, porque Cambiemos tiene 109 (ni siquiera tiene quórum propio porque necesitaría 129 diputados). La preguntan es ¿qué es lo que pretende el partido justicialista en Chubut?”, se interrogó el Jefe de la bancada de ChuSoTo. “No te dan el pacto, no te dan el Presupuesto, no te dan la Tributaria…Lo concreto es que si la Provincia no tiene esas herramientas corre riesgo de cesación de pagos. (…) Se enojan cuando uno habla de mecanismos desestabilizadores, pero si no se trata de eso, ¿qué es esto?”, se preguntó García dejando al descubierto que existiría una víctima, varios victimarios y otra vez un partícipe innecesario.
Si ésta es la posición clara de la oposición, y el círculo verdeamerello pretende apostar ahí, es probable que lo que se venga sea otra estampada de frente. ¿Es mera casualidad que se encare una intentona tan descabellada, o hay un/os entregador/es en el círculo íntimo para que el legislativo propio fracase y con él también Arcioni, pero `que parezca un accidente´? Quién lo sabe. Por ahora hay más interrogantes que certezas.