Por Juana de Arco*

El tembladeral que dejó la causa “El Embrujo” resultó equivalente a varias sesiones de sampedrito cortada con peyote de postre, en el seno del poder político-económico chubutense. La mayoría no logra salir del viaje posible y ese mediático camino a la alcaidía de cinco acusados de “defraudación al Estado” les martilla a muchos en la puerta.
Si hay altos funcionarios tan cercanos a los acusados que compartían estrechas reuniones y se manejaban con confianza extrema con algunos de los ahora detenidos por presuntas estafas con obras públicas, y dicen no saber lo que pasaba con competencias de sus áreas, no sólo deberían presentar declaración jurada como dice el Gobernador, sino además deberían presentar `renuncia aceptada´ por el grueso de la comunidad, antes que tengan que ir también por ellos. En otras palabras, podrían ahorrarnos al grueso de la sociedad más disgustos, y abstenerse de llevarse más nada.
A propósito, ser amigos no es delito. Por eso hay quienes maliciosamente rodaron por las redes sociales la foto que nos ilustra, donde posan algunos ex funcionarios ahora empresarios y algunos ex empresarios ahora funcionarios. Los habría unido en esa instantánea un festejo loable, como un cumpleaños felíz, y alguna que otra coincidencia vinculada al trabajo que hacen, que tiene que ver con la construcción y la obra pública. Compartieron aquel resonado brindis que ahora cobró otra envergadura por ese ancestral dicho popular “dime con quién andas y te diré quién eres” en esta oportunidad: “Coco” Domínguez, Juan Carlos “Tato” Ramón, Oscar “Chito” Alarcón y Alejandro Pagani.

Amigos son los amigos

Si la opinión pública cibernética trató de significar algo, habrá que verlo. Por ahora cabe decir que de izquierda a derecha, Domínguez es recordado por hacer obras de mantenimiento de escuelas para el estado y de ser uno de los fieles colaboradores del ingeniero Alejandro Pagani, actual ministro de Obras y Servicio Públicos de Chubut. Tan íntimo resulta que hasta ocuparía como inquilino la propia casa de la hermana del ministro que ahora reside en España, afirma la vecindad de Puerto Madryn. El segundo en festejar, siempre de izquierda a derecha es Juan Carlos “Tato” Ramón, actualmente detenido por seis meses en el marco de la investigación por sobreprecios en obras públicas. La paradoja que lo imputa es que sería dueño de la empresa “Concretando” (nombre sugestivo en este caso) y además figuraría como “representante técnico” de la imputada Dual Core SRL. Ambas empresas según la hipótesis investigativa y de acuerdo a los expedientes, proponían cotizaciones, siempre “Concretando” se excedía y la obra casi siempre terminaba en manos de Dual Core SRL. El agasajado en este caso es el director general de Protocolo y Ceremonial de la Provincia, “Chito” Alarcón, y el último de la fila es el ministro de Obras Públicas Alejandro Pagani.
Esta postal en definitiva no debería significar tanto si no hubiera un tremendo velo de sombras desde épocas inmemoriales en relación a los sobreprecios de la obra pública y los nuevos millonarios que ahora tiemblan con la caída de Diego Correa, el “López” de Chubut. El tema es que al caer nuestro “López” todos esperan con ansiedad que arrastre a su “Lázaro”. Y por ahora, todos los números puestos de quién se ganará ese bautismo están puestos en un próspero empresario trelewense. Las cámaras de la construcción y todo el empresariado que pretenda supervivir al tsunami que ahora está en la justicia deberán apurarse a ordenar este enjambre, antes que sea demasiado tarde para sostener el negocio. Eso implica además de prolijar le estructura y desestimar sospechas vinculadas a la obra pública, empoderar al gobierno que los represente “donde atiende Dios”. De otro modo se el tren de las inversiones pasará de largo por Chubut.

Nuevos funcionarios nacionales, aire fresco

Así las cosas y siguiendo con el interés temático que nos ocupa, sobre todo pensando que en Chubut no hay ni una sola obra en marcha, y todo indicaría que será hasta que todo esto se depure, en otra latitud, Macri firmó el decreto que confirmó la nueva estructura del ministerio del Interior con cuatro nuevas cabezas. De esta manera, quedaron confirmados los secretarios de Infraestructura y Política Hídrica, Vivienda, Infraestructura Urbana y de Planificación Territorial y Coordinación de Obra Pública. Como secretario de Coordinación quedó Carlos Padín, un hombre de máxima confianza de Frigerio. En tanto que Domingo Amaya, que estaba a cargo de la ex secretaria de Hábitat y Vivienda, quedó como subsecretario de Interior. De las 14 subsecretarías que había antes del cambio de organigrama quedaron cuatro y se eliminaron las secretarías de Obras Públicas y de Asuntos Municipales.
La Secretaría de Infraestructura y Política Hídrica, que encabeza Pablo Bereciartúa, se ocupará de la elaboración, propuesta y ejecución de la política hídrica nacional, incluyendo la obra pública de infraestructura hidráulica y de saneamiento, supervisando su cumplimiento y coordinando los planes y programas a nivel internacional, nacional, interjurisdiccional, provincial y municipal, que correspondan a la jurisdicción. A su vez, se encarga de proponer el marco regulatorio relativo al manejo de los recursos hídricos.
Entre sus funciones también se destaca supervisar, coordinar y ejercer el contralor del accionar de los siguientes organismos: el Instituto Nacional del Agua (Ina), el Organismo Regulador de Seguridad de Presas (Orsep), el Ente Regulador de Agua y Saneamiento (Eras), la Agencia de Planificación (Apla) y El Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (Enohsa).

El mapa del `timbreo´ que viene

Ustedes dirán ¿a quién le interesa todo este mapa de ruta cuando en Chubut no cruje ni una cementera?, bueno, es que tarde o temprano el viaje alucinógeno se pasará y volveremos a la real realidad que implicará poner en marcha la provincia. Y con ello ir a golpear nuevas puertas a Buenos Aires, probablemente estrenando funcionarios allá y acá.
Por eso no está demás saber que la Secretaría de Vivienda, a cargo de Iván Kerr, se encargará del diseño, implementación y control de la Política Nacional de Vivienda y en las políticas de obras de infraestructura habitacional y su financiamiento. También entiende en los asuntos referentes al programa PRO.CRE.AR, en el marco del Plan Nacional de Vivienda.
En tanto que la Secretaría de Infraestructura Urbana, que encabeza Mariana Klemensewicz, se encargará de “promover a nivel nacional el desarrollo de ciudades y asentamientos humanos compactos, inclusivos, sustentables y resilientes, mediante el diseño y ejecución de políticas y programas nacionales de infraestructura y servicios urbanos”, dicen los entendidos. Manejará el presupuesto de obras del “Plan de Hábitat” y absorbió una parte de las obras que dependían de la vieja subsecretaría de Obra Pública que maneja Jorge Sábato, y eso es un dato a agendar.
Por su parte, la Secretaría de Planificación Territorial y Coordinación de Obra Pública, de Fernando Álvarez de Celis, tendrá por objetivo asistir al Ministro del Interior, en políticas de desarrollo y ordenamiento territorial y entender en el diseño de planes y programas de inversión pública en el ámbito de su competencia. También se encarga de elaborar, junto con las provincias, CABA y los organismos nacionales y provinciales que correspondan, los documentos técnicos necesarios para implementar la inversión pública. Un tipo para contactar `face to face´ sin dudas.
Y como para que no tengamos que depender de empresas como Dual Core a futuro, y al que se podría consultar por mejor asesoramiento, es bueno saber que tendrá a su cargo el Plan de Construcción de Obras Penitenciarias, readecuación de instalaciones y ampliación de los establecimientos carcelarios y unidades dependientes del Servicio Penitenciario Federal, pero también asistiendo a otras, competencias del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.
Por otro lado, el subsecretario de Coordinación de la Obra Pública, Ricardo Delgado, también manejará la ejecución de las obras de pavimento en municipios, y la ejecución de hospitales y escuelas.

Se atrancó el PPP

Como tercer tema vinculado, hay que decirlo, se atrancó un poco el programa de Participación Público Privado, con el que el Gobierno nacional pretende mantener el ritmo de obras y aliviar las cuentas estatales. Es que los ruidos que llegaban esta semana desde la Capital, afirman que la licitación de corredores viales que se esperaba como el hito de arranque de los PPP será postergada porque los empresarios no quieren que les cobren IVA. La apertura de sobres para la construcción de rutas y autopistas, la primera experiencia de inversión bajo el modelo de PPP, estaba prevista para el próximo 3 de abril, pero se tiraría para adelante porque los empresarios pidieron más tiempo, ya que tienen las dudas por la letra chica del programa. La postergación sería por alrededor de un mes y medio.
El problema es que los empresarios siguen teniendo complicaciones para analizar los costos del modelo y las posibilidades de retorno de la inversión. El aumento de las tasas de interés para endeudamiento y las dudas sobre el cumplimiento de las metas de inflación, no hacen más que poner todavía más cautelosos a los hombres de negocios.
Uno de los inconvenientes principales que tiene el programa es que el financiamiento es sin garantía soberana, por lo que la tasa de interés que enfrentan las empresas al buscar financiamiento es mucho más alta. La ley de PPP precisamente evita ese detalle, ya que si el Estado termina garantizando las deudas no tiene sentido el sistema, que implicaría tomar deuda a tasas más caras que si hiciera de manera directa, como es hasta ahora.
Por eso, es que desde hace semanas se especula en el mercado con la posibilidad de que el Ministerio de Finanzas termine emitiendo alguna clase de bono, con una garantía disfrazada. Por ahora todo esto es la cocina importante, porque si arranca la obra pública, arranca el país, y la provincia. Habrá que ver…

Fuentes: MIOPyV, MT, LPO, AF, propias

*Soy Juana de Arco,…y ceniza de tantos