Por Juana de Arco*

Como si fuera una fuerza centrífuga que amaga con chuparse a todos, las denuncias y contradenuncias por corrupción succionan el ánimo de los chubutenses por estos días. En esa rueda ritual, todos danzas, al son de un tamborileo y trance frenético. El Estado es guste o no la caja de resonancia, y mientras la ciudadanía se siente esquilmada y desorientada, el gobierno quedó literalmente estaqueado, el gobernador prácticamente no tuvo importantes actos en su agenda por estos días, incluso por cuestiones de salud; el gabinete se llamó a cuarteles de invierno; los empleados públicos comenzaron a cobrar por tandas cada viernes; hay paro en casi todos los sectores esenciales como salud en algunas ciudades, servicio de justicia, educación en toda la provincia hasta por lo menos el miércoles; y es probable que marzo se nos vaya en el marco de las sorpresas y repercusiones que desataron las detenciones por corrupción y sobreprecios con dineros públicos, que inevitablemente se vincula a la guita que falta y a una importante parte de `beneficiados´ externos. Todo indica además que las detenciones no terminaron con las del miércoles, y que este fin de semana seguirían los operativos sorpresas sobre varios sindicados que tendrían los minutos contados antes de tener que entrar en trámites judiciales. Por lo cual, habrá más tela para cortar.
Ayer la gran pregunta que resonó como consulta obligada para cerrar la semana del gran quiebre político, es `¿hasta dónde llegará esta explosión en el corazón mismo del establishment? Y la respuesta más sensata es que todo indicaría que podría llegar a territorios impensados y hasta ahora intocables.

Las dos hipótesis

Como en toda catástrofe, bajo el razonamiento de los que intentan simplificar para no sufrir por anticipado, esto se trataría de `unos casos aislados de chicos a los que se les subió el poder y las posibilidades de negocios a la cabeza´. En esa lógica se basaría el propio abogado defensor Fabián Gabalachis del principal imputado, que pretendería arrancar la acusación de “asociación ilícita” y encapsular en unos pocos los presuntos delitos bajo la consigna de que se trató de “hurto”. El letrado, `caro, pero el mejor´, que se caracteriza por defender tanto a policías como ladrones, sin embargo está dicho que `es abogado, no mago´, como lo justificaran simpáticamente en las redes algunos amigos, luego que su defendido no pudiera zafar en principio de los seis meses de prisión preventiva hasta que corra la investigación.
Por otro lado, para quienes esto es mucho más denso de lo que parece, las derivaciones podrían ser interminables, habida cuenta que cada gobierno hace sobre lo hecho, y escasamente surgen denuncias de gestiones anteriores. Y cuando suceden suelen ser amagues tenues que se utilizan para seguir negociando con el sector en cuestión y tener algún elemento de presión y de moneda de cambio. Bueno, nadie sabe como este `toma y daca´ fue subiendo de tono y se desmadró tanto, pero se sabe que el dasnevismo no se ha caracterizado por su flexibilidad después de la resonada traición de Buzzi a su mentor. Al recuperar el gobierno el líder ahora extinto, hubo una fuerte escalada judicial contra los principales bastiones del buzzismo y de hecho, causas fuertes, algunas con condenas y ejecuciones, y otras en danza. No hacía falta ser muy duchos para entender que ni bien debilitado Das Neves, y ni hablar una vez fallecido, esto tendría vuelto. Y vaya que lo tiene…

El sobre-bomba y la vendetta tucumana

Si fue por despecho o por amor, nunca se sabrá tal vez del todo, (y quizá pueda haber algo de todo), pero que el sobre-bomba depositado en la Legislatura provincial el 28 de agosto del año pasado, tenía porque ser auscultado por la brigada de explosivos, no hay duda alguna. Es que el contenido de esa punta de iceberg sin dudas venía con carga extra, y ahora se va detonando de tramos. Las copias de decenas de expedientes realizados en el marco del Decreto 353/17 de Declaración de Emergencia que comprobarían irregularidades en la compra de elementos y pago de servicios afectados a la catástrofe climática de Comodoro fueron un disparador hasta loable. Tras estas contrataciones de apuro donde se pretende argumentar que `todo valía´, por supuesto está apuntado de cabeza el núcleo más cercano al Ejecutivo, a sus hijos, a un par de ministerios y se podría decir que tres subsecretarías claves. Ayer, la danza de nombres saltó de Diego Correa a Leticia Huichaqueo y hasta a Oscar Alarcón.

El chancho y la obra pública

Pero tras de ello, el piolín siguió tirando peligrosamente de uno de los sectores que resultan el corazón mismo de las cajas del poder, por lo menos en las últimas dos décadas: la obra pública.
También de la mano de Correa y de empresas paralelas con obras menores y por contratación directa, saltó el `chancho´ varias veces y no se podría decir que de regocijo precisamente. Y todo indicaría que faltarían días para que termine saltando `el dueño del chancho´, como se dice en la jerga. Hasta ayer el ex ministro Pablo Durán dio fe de las reparaciones en ámbitos que lo involucraron vinculados a infraestructura de seguridad y cuyos expedientes acompañó, pero la lista de obritas vinculadas a escuelas, deporte, y otras instituciones comenzaría a engrosar la lista de `distraídos´, a los que no le llamó la atención los costos en relación a los trabajos. Por sobre todos estos actores habría por supuesto funcionarios claves a cargo del área de Obras Públicas que ya estarían poniendo las barbas en remojo, porque guste o no, hay un mapa de ruta en Economía sobre a quienes se pagaba con celeridad increíble, que montos, y que constantes determinan algunos `patrones´ que permitirían entender el porqué del minúsculo y selecto grupo de beneficiarios privados.

El negocio financiero, el gran agujero negro

Sin embargo hay quienes infieren que este volcán que entró en erupción casi en coincidencia con los flirteos entre el PJ y el arcionismo a partir del fallecimiento de Das Neves, pero más concretamente a partir del `acompañamiento a la gobernabilidad´ que fueron a ofrecer los opositores el 02 de marzo pasado, tiene como objetivo final la toma de nueva deuda con nuevos actores de reparto. El revisionismo obligado implica preguntarse y repreguntarse sobre el destino de los 650 millones de dólares que la gestión Das Neves logró que le prestaran en 2016, y el debate por las comisiones abonadas y los costos del servicio de asesoramiento terminó en una denuncia que pudo responder por escrito el exministro de Economía, antes de ser relevado de su cargo. Un tema que dejaría boyando en el aire, si la lava rodeará a todos, o hay quienes ya se protegieron con los oportunos fosos para desviar (lava). O sea, para decirlo sin eufemismos, si los negociados se acotarán, o tan solo pasarán de manos. Un dilema que develará nada más ni nada menos que el futuro.

Todos somos responsables

Y como de futuro se trata, salvo en casos excepcionales, los electores chubutenses, como os de todos los sistemas democráticos, estamos obligados a votar por los candidatos que el sistema segrega, y demás está decir que hasta ahora hemos tenido que elegir candidatos de credenciales dudosas con tal de evitar el triunfo de una opción también corrupta. Depurar los padrones de candidatos sería casi una obligación de una sociedad en general poco movilizada, y mucho menos organizada, frente a los intereses públicos. Tal vez por esa otra dimensión, no sistémica, como dicen los expertos, y que es de índole ética y moral. Y tiene que ver con un problema de valores, lo que a su vez se relaciona con la pérdida del sentido de servicio público, así como también con la entronización de un esquema mental centrado en la satisfacción del interés egoísta por encima de cualquier otra consideración. No es casual que haya hasta necesidad de un censo provincial de empleados públicos porque no se sabe cuántos ñoquis, punteros, y cajas chicas se están llevando hoy, la plata de los que efectivamente laburan y empezaron a cobrar escalonado. Y tampoco es casual que también se `prendan´ sin menos escrúpulos, empresas, comercios y colaboradores siempre dispuestos a prestar facturas y nombres de las ciudad de origen que detenta el poder central. Estos modelos de libre mercado por sobre el interés público, ha traído evidentes beneficios a muchos, pero han contribuido directamente con la crisis financiera que nos arrastra a todos y con el debilitamiento institucional que será mucho más complejo remontar. Los casos de corrupción que nos desvelan, tanto como nos entretienen, tienen desde luego, grandes responsables que deben ser sometidos a la justicia terrena y divina. Pero también contiene una lección histórica que no deberíamos negarnos a atender llevados por el escándalo y las banderías políticas, y es que este tsunami de desconfianza arrasará todos los estamentos de Chubut. Después de eso, solo quedará la reconstrucción, que no será fácil, y en la que sólo unos pocos están pensando por ahora. Lo que sí está claro, que ya nada será igual después de estos precedentes. Algo tan dramático como esperanzador, no?

*Soy Juana de Arco,…ceniza de tantos