El buque Urabain fue hundido ayer en proximidad de Punta Cuevas y se transformó en un nuevo atractivo turístico submarino para la Capital Nacional del Buceo. Se trata del barco congelador arrastrero que el año pasado se incendió en el muelle Storni de Puerto Madryn. La empresa Iberconsa anunció que el merlucero será reemplazado por un barco que está siendo acondicionado en Vigo, España, y esperan tenerlo operativo para el segundo semestre con la misma tripulación que pertenecía al siniestrado.
Ayer, el operativo comenzó alrededor de las 8 de la mañana cuando el Urabain soltó amarras, tras siete meses de permanecer en el Storni. Con apoyo de lanchas de practicaje, las empresas de salvataje y buceo Mar Limpio SRL y Raúl A Negro y Cía., contratadas por el seguro y la propietaria del barco iniciaron el remolque con el buque API VI; la Prefectura Naval, por su parte, monitoreó las maniobras desde el Guardacostas GC-76 Ing. White.
Una vez posicionado el barco se lo amarró a un fondeo de siete toneladas de concreto y se le abrieron las esclusas para comenzaron con la inundación progresiva del interior de popa a proa. La intención inicial de quienes ejecutaron el plan de hundimiento era que el buque descendiera en posición de adrizamiento, pero a pocos minutos de comenzada la inundación de las bodegas, el barco empezó a escorarse hacia su banda de babor, y media hora después colapsó y el hundimiento total ocurrió en minutos.
El proceso de hundimiento, que llevó poco más de una hora y media, se realizó en una zona cercana a Punta Cuevas y no hubo inconvenientes, al tiempo que el pesquero fue depositado en el lecho del Golfo Nuevo, convirtiéndose en un nuevo parque submarino, el cual podrá ser visitado por aficionados al ámbito del buceo.
Desde la empresa se mostraron satisfechos con el operativo y por haberle encontrado un destino al barco que, el 7 de septiembre de 2017, protagonizó un voraz incendio que lo dejó inhabilitado en su totalidad.

Acondicionamiento

El gerente local del Grupo Iberconsa de Argentina, José Domínguez, sostuvo que fue “un momento de sentimientos contradictorios” para la empresa propietaria del buque, ya que, por un lado, generó “tristeza ver por última vez un buque que en sus 42 años de vida ha sido un excelente pescador”. El Urabain fue construido en 1976, era un congelador arrastrero de 79 metros de eslora, 12 metros de manga y 1371 toneladas de peso.
Domínguez resaltó que hubo “alegría por el resultado, según lo que se programó y planificó desde hace muchos meses, todo el acondicionamiento del buque durante estos meses y que culminó en un día excelente y una maniobra perfecta, que salió según lo previsto”.

En junio llega el API VII

Por otra parte, recordó que “cuando las operadoras de buceo y el Ministerio de Ambiente de la provincia nos plantearon la posibilidad de que el buque pudiera ser hundido como parque submarino, nos sorprendió porque pensábamos que tendríamos que desguazarlo y nada más; sin embargo, tenemos la doble satisfacción, por un lado de darle una ‘segunda vida’ al buque, lo cual nos alegraba, para satisfacer una demanda de los operadores de tener un atractivo turístico, y el haber contribuido con ello ha sido muy satisfactorio”.
En Urabain “tenía 43 años de vida, el año pasado habíamos hecho una reforma total de la planta frigorífica, con lo cual tenía unos cuantos años por delante, mínimamente unos ocho o diez”, relató Domínguez.
Además, confirmó que “hemos comprado un buque en España, si lo hubiéramos conseguido en el país hubiera sido más sencillo, pero no encontramos nada que pudiera satisfacer los requerimientos que necesitábamos, así que encontramos uno en España, el cual esperamos esté llegando alrededor de junio”. El barco que reemplaza el Urabain se llama actualmente Pescaberbes Dos y permanece en un astillero en Vigo; cuando se lo ingrese al país con bandera Argentina el barco comenzará a denominarse API VII y se espera esté comercialmente operativo, con el permiso de pesca y las cuotas de merluza de captura disponibles para el segundo semestre.

Cenizas del incendio

La ingeniera ambiental Josefina Aristarain, quien encabezó el procedimiento, sostuvo que “empezamos hace meses con las tareas de limpieza, yo acompañaba, iba registrando todos los pasos que llevó el proceso, desde el retiro de los residuos que quedaron luego del incendio, hasta el achique de sentina, limpieza de hidrocarburos” y precisó que “se quitaron el motor principal y los secundarios, se limpiaron todas las cañerías, se fue verificando las que tenían hidrocarburos y las que no”.
Además, resaltó que “se trató de estar hasta en los detalles más simples, para que quede libre de hidrocarburos, principalmente, y después, a pedido de Prefectura, se trabajó en la seguridad de los futuros buzos”.
A su vez, la ingeniera aclaró que “si se llegara a ver algo oscuro (en la superficie) pueden ser las cenizas que quedaron por el incendio del buque, pero es para nada hidrocarburos lo que se puede observar”.

Sitio 4 liberado

Por su parte, el director Comercial de la Administración Portuaria de Puerto Madryn, Héctor Ricciardolo, destacó la “responsabilidad de Iberconsa en todo este proceso. Desde el momento del incendio hasta el hundimiento del casco para un parque submarino”. Además, “nos libera el Sitio 4 del muelle Storni, lo cual es muy importante porque en breve comenzarán a operar los barcos pesqueros de langostino”, subrayó.

Municipalidad de Puerto Madryn