Los gobernadores peronistas cerraron filas ayer miércoles en Tucumán, donde definieron que se sentarán a negociar con Mauricio Macri pero se pondrán firmes para que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) no implique un ajuste en sus provincias.
tras suspender una cumbre en la ciudad de Buenos Aires para no dejar expuestas sus diferencias respecto al tarifazo y el acuerdo con el Fondo, los gobernadores aprovecharon este miércoles un encuentro con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, para debatir cómo posicionarse después del llamado de Marcos Peña a un “gran acuerdo nacional”.
En rigor, la verdadera discusión arrancó la noche del martes en un asado en la casa del gobernador Juan Manzur, en el que estuvieron presentes Juan Manuel Urtubey (Salta), Juan Schiaretti (Córdoba), Domingo Peppo (Chaco) y Sergio Casas (La Rioja), entre otros invitados que participarían este miércoles del evento con Almagro.
Allí lograron unificar sus criterios respecto al acuerdo con el FMI y coincidieron en dar el visto bueno a la ayuda financiera internacional, pero exigirle al Gobierno que el ajuste no tenga un impacto directo en sus provincias.
“Lo que queremos en concreto es que no repitan recetas del FMI en provincias en las que el empleo público forma parte de su estructura”, graficaron desde el entorno de un gobernador.

Garantizar gobernabilidad

Si bien admiten que miran con desconfianza el acuerdo con el Fondo, dicen que lo apoyarán para garantizar la “gobernabilidad”, aunque aclaran que los gobernadores “no permitirán acceso a un crédito internacional a cualquier costo, porque los deja en riesgo”.
En esa línea fue el discurso de los gobernadores que hablaron antes y después del encuentro. Uno de ellos fue el salteño Juan Manuel Urtubey, que como dijo que no hay solución posible con una tasa del 40% y pidió abandonar el monetarismo, aunque ratificó que se sumará al diálogo propuesto por Peña.
“Vamos a cuidar la gobernabilidad porque cada vez que tuvimos una crisis en el país hubo más pobres”, aseguró Schiaretti, en sintonía con su par salteño. Si bien apoyó la negociación del Gobierno con el FMI, también manifestó que la reducción del déficit no debe recaer sobre las provincias.

Cerraron filas

En el encuentro no estuvo el sanjuanino Sergio Uñac, que había sido invitado pese a que no es parte de la Zona de Integración del Centro Oeste de América del Sur (Zicosur), que organizaba el evento. Cerca del gobernador dijeron a LPO que jamás habían dado por confirmada su asistencia y que debió quedarse en su provincia por cuestiones de agenda local.
Fuentes presentes en el encuentro de este miércoles dijeron que si bien “cerraron filas” hubo algunos matices entre los gobernadores y Schiaretti se mostró más proclive al diálogo con Macri que algunos de sus pares. Si bien por el momento no hay una cumbre en agenda, se habla de una próxima reunión -más ampliada- en la ciudad de Buenos Aires.

Peronistas no kirchneristas

Con la mirada puesta en la turbulencia económica de las últimas semanas, un grupo de gobernadores peronistas tuvieron este miércoles su cumbre en Tucumán. Los gobernadores no se resignan a perder protagonismo en la agenda política y asado de por medio aprovecharon el encuentro para cuestionar al Gobierno al tiempo que ajustaron los criterios respecto al pedido de apoyo financiero al Fondo Monetario Internacional (FMI).
Si bien los mandatarios no hicieron declaraciones públicas sobre el encuentro, fuentes del justicialismo dejaron trascender que los mandatarios buscan impulsar un espacio peronista diferenciado al kirchnerismo para construir un proyecto de gobierno alternativo a Cambiemos. Por lo bajo, los gobernadores peronistas se muestran confiados en poder derrotar a la alianza entre el PRO y la UCR en las elecciones del próximo año.
Tras un par de semana dominada por la crisis cambiaria, los mandatarios aprovecharon la reunión para enviar un mensaje crítico a las políticas económicas implementadas por el Gobierno poniendo el acento en la situación de las economías regionales. “Las cuentas están muy complicadas y falta federalismo en la distribución de los recursos”, remarcaron a través de sus allegados los mandatarios.

Costo político del ajuste

Otro de los puntos en que hicieron eje fue en el pedido de ayuda financiera al FMI por parte del Gobierno y, al respecto, también se pusieron de acuerdo en respaldar en cierta medida esta iniciativa, pero con “la misión de defender el presupuesto de las provincias” y con el objetivo claro de que “sea Cambiemos el que asuma los costos políticos de un próximo ajuste”.
Manzur, Urtubey, Schiaretti, Peppo y Casas forman parte del grupo de los gobernadores justicialistas que tienen una relación dialoguista con Macri. En varias oportunidades se mostraron colaborativos con el Gobierno facilitando los votos de sus senadores y diputados nacionales para que la Casa Rosada pudiera aprobar algunas leyes claves. Por eso mismo, la discusión alrededor de las tarifas tomará impulso en las próximas semanas.
Al respecto, los gobernadores están de acuerdo en que “la política tarifaria del Gobierno es errónea”, pero admiten que “el Parlamento no tendría que legislar” ese tema. En ese contexto, los mandatarios respaldarían al jefe del interbloque de senadores Argentina Federal, Miguel Pichetto. Vale recordar que el rionegrino anunció que el debate del proyecto ya aprobado en Diputados para eliminar los aumentos de los servicios se demoraría a la espera de una “propuesta superadora” del Gobierno.
Si bien por el momento no hay una cumbre en agenda, se habla de una próxima reunión -más ampliada- en la ciudad de Buenos Aires.

Una semana de tregua

La discusión en el Congreso del proyecto de ley para suspender los aumentos tarifarios de servicios públicos pasó a un cuarto intermedio hasta el próximo martes. El peronismo anunció que ese día firmará dictamen si no hay una contrapropuesta del gobierno nacional.
El bloque justicialista del Senado advirtió, en un plenario de comisiones, que dará curso al texto a menos que el Poder Ejecutivo presente una propuesta “racional” de readecuación de los precios de las boletas de gas, electricidad y agua.
La postura del espacio fue explicitada por el jefe del bloque, Miguel Angel Pichetto, quien consideró que la aprobación de la Ccámara de Diputados “constituye una norma para enviar un mensaje” al gobierno.
Durante la discusión que se llevó adelante en el seno de las comisiones de Derechos y Garantías, Presupuesto y Hacienda y Minería, Energía y Combustibles, el oficialismo, en tanto, planteó la conveniencia de convocar para la próxima semana a gobernadores, empresas distribuidoras de energía y a Cammesa, la administradora del mercado mayorista eléctrico.

El gran acuerdo nacional

El gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, fue el mandatario que se refirió con más claridad al gran acuerdo nacional al que convocó el presidente Macri. “Estoy ayudando, a pesar de ser opositor, porque quiero que a la Argentina le vaya bien”, afirmó. Y agregó: “Voy a seguir ayudando hasta el último día”.
El mandatario se refirió a la política económica que decidió seguir el gobierno nacional y advirtió que “plantear que ésto se resuelve solo bajando el déficit fiscal y con un Estado más chico, es un error conceptual”. En esa línea, aseguró que “hay que crecer y, para lograrlo, no podes tener tasas del 40%”.
“Si estás pagando tasas superiores al 40%, explícame qué actividad productiva en la Argentina te da un rendimiento del 40%, no existe, no hay ninguna. Entonces, hay que plantear una Argentina que sea sustentable y ésto no es sustentable”, señaló.
Con respecto a la colaboración que el gobierno le pidió a los gobernadores en los últimos días, Urtubey se expresó en la misma línea que Schiaretti y afirmó: “A mí no me eligieron para gobernar la Argentina, lo eligieron al presidente Macri y yo le tengo que dar herramientas para que él lo haga”.

Fuentes: LPO, Ámbito, Infobae, otras