La Procuración Penitenciaria de la Nación (PPN) emitió un informe en el que se analiza la situación en los centros de detención del país, específicamente en términos de tortura y malos tratos hacia las personas detenidas. Según el texto, desde 2014 hasta 2017 las cifras se han ido reduciendo año a año, aunque los últimos datos destacan que se dieron 615 casos de tortura y malos tratos en las cárceles argentinas. En Chubut no hay registros actualizados, pero si crece la preocupación por la superpoblación que lleva al hacinamiento y maltrato.
Igualmente, desde la entidad en cuestión remarcaron que “se estima que la cifra real de hechos de malos tratos que se producen por parte de las fuerzas de seguridad es desconocida, de modo que este registro aspira únicamente a visibilizar una parte del problema, reconociendo la existencia de una ‘cifra negra’ de la tortura que no podemos dimensionar”.


Miedo a denunciar

El texto también afirma que sólo el 40 por ciento de las víctimas (247 personas) brindaron su consentimiento para denunciar penalmente lo sucedido, mientras que en el resto de los casos los detenidos optaron por no iniciar acciones legales ante el temor de sufrir represalias por parte de sus victimarios. Esta voluntad de denunciar los hechos en los que fueron victimizados se tradujo en 198 denuncias penales por torturas y malos tratos presentadas por la Procuración. La cantidad de víctimas supera la cantidad de denuncias debido a que algunas presentaciones fueron realizadas por episodios colectivos en donde resultó herida más de una persona.
En cuanto a los sitios más frecuentes en donde se producen los casos de tortura y malos tratos, la PPN reveló que en su amplia mayoría fueron en el interior de unidades penitenciarias. Asimismo, aunque la trayectoria del organismo en cuestión reconoce al Servicio Penitenciario Federal como su principal ámbito de monitoreo, la ampliación de los espacios de intervención de los últimos años ha posibilitado el registro creciente de este fenómeno en establecimientos penitenciarios provinciales, comisarías, en la vía pública al momento de la detención y en los institutos de menores.
Puntualmente, el informe afirma que el 89% de los casos se da en las unidades penitenciarias, el 5% en la vía pública, el 3% en institutos de menores, el 1% en los traslados y el restante 1% en las comisarías.

Situación en Chubut

Por su parte, Sebastian Daroca, defensor general de Chubut, remarcó en diálogo con este diario que en la provincia hay un banco de datos que se sistematiza todos los años, por lo que todavía no hay datos precisos de 2018 sobre el tema, mientras que los de 2017 están siendo procesados y los resultados específicos se conocerán en los próximos días. “Más que nada son denuncias anónimas, ya que los propios presos no quieren denunciar esas cosas formalmente”, aseguró.
“La dificultad se da porque denuncian a los propios guardiacárceles y las replicas pueden ser peores por lo que la gente no se anima a denunciarlo. Generalmente no se hacen las denuncias frente a la fiscalía para que avance en la investigación del delito por una cuestión de represalias”, remarcó Daroca al hablar de las complejidades de las acusaciones por partes de las personas detenidas.

Al borde del límite

Al referirse puntualmente a la capacidad y situación de los centros penitenciarios de la provincia, el defensor general aseguró: “Se hacen relevamientos todos los lunes para determinar la cantidad de cupos que quedan y los lugares que están ocupados. En este momento, en lo que es ocupación estamos al límite. La semana pasada había 15 lugares en toda la provincia, pero según lo que relevamos el lunes pasado nos estarían quedando seis nada más. Si bien no estamos con superpoblación, estamos al límite con los lugares”.
En referencia a la cantidad de detenidos que se dan por semana, Daroca afirmó que no existe un porcentaje específico, sino que va variando constantemente dependiendo la cantidad de hechos delictivos que se dan en las diferentes localidades del territorio chubutense.
Al respecto de la situación física de los centros de detención, destacó que en cuanto a lo edilicio “por lo general son lugares que tienen algún deterioro. Algunos lugares son inhabitables y están siendo utilizados igualmente. Nosotros planteamos estas situaciones para ir mejorando los lugares en los que hay mayores dificultades”. “Sobre los talleres que se realizan, nosotros el año pasado hicimos un monitoreo relacionado con la educación y notamos que en algunos lugares es un reclamo fuerte de las personas detenidas: tener más talleres, tener más trabajo o poder terminar la escuela”, agregó.

Posibles soluciones

Según Daroca una de las soluciones ante una eventual superpoblación, sería la creación de nuevos lugares de detención. “Si vamos al punto fino, hoy estaríamos superados porque las comisarías no son lugares de detención. La realidad es que, en nuestra provincia, al haber tan pocos lugares para personas procesadas y condenadas, se está usando como lugares de detención a las comisarias. Esto hace que hoy no tengamos excedido el cupo, pero la realidad es que lo que hace falta son centros de detención especializados para cumplir el objetivo central de la pena, que es la resocialización de la persona detenida”.

Instituto Penitenciario entre Madryn y Trelew

Cuando fue consultado sobre la actualidad y las características del Instituto Penitenciario que está entre Puerto Madryn y Trelew, Daroca manifestó que el jueves de la semana pasada estuvo presente en el lugar para dialogar con las autoridades del instituto y también con personas que están cumpliendo su pena en dicho sitio.
“Siempre hubo constantes reclamos por la ubicación del lugar. Si bien ediliciamente es el lugar más nuevo de la provincia, la distancia que hay tanto a Madryn como a Trelew generó que muchas veces se den inconvenientes con traslados o las visitas de los familiares de las personas detenidas. Este año hubo problemas con la enfermería en el lugar donde estaba contratado un servicio médico privado, que por falta de pago se había retirado lo que provocó que se realice un habeas corpus desde la Defensa y se llegó a un acuerdo con el Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Salud que provee medicamentos”, enfatizó.
Por último, sostuvo que, según los encargados del Instituto, “se está cumpliendo con la actividad de la primaria y la idea es empezar en los próximos días con talleres de oficios. También hay una idea de hacer alguna carrera universitaria con la Universidad de Chubut, aunque todavía resta que avancen los diálogos por estos temas”.

Gobierno de Chubut