La ex presidenta y actual senadora Cristina Kirchner se presentó ayer en los tribunales de Avenida de los Inmigrantes para mantener una audiencia de conciliación a raíz de una demanda civil por calumnias que le inició al conductor televisivo Eduardo Feinmann, aunque no hubo acuerdo.
La ex mandataria concurrió junto a su abogado Gregorio Dalbón y no prestó acuerdo de conciliación tras los dichos de Feinmann, con lo cual el proceso civil sigue vigente y se abre la etapa de prueba.
Cristina Kirchner había iniciado una demanda civil contra el conductor por sus dichos en el programa “Animales Sueltos”, donde la acusó de “coimera” y de “jefa de una banda”.
“Me contaron que temen que dentro del entorno de la coimera, digo coimera a la señora porque está imputada por coimas”, había dicho Feinmann durante el programa que se emite América TV.
El juez civil Manuel Converset había citado a la ex mandataria y al periodista a una audiencia previa con el objetivo de cerrar el proceso mediante un acuerdo: no obstante, en la audiencia los protagonistas no se cruzaron y en el acta se dejó constancia que “las partes manifiestan la imposibilidad de arribar a un acuerdo”.
Por lo pronto, en la causa ya fueron incorporados los pendrives con las emisiones del programa donde Feinmann hizo sus dichos: el periodista, patrocinado por los abogados Roberto Ribas y Roberto Gordon, no se opuso a estar en una audiencia junto con Cristina Kirchner y dijo que le llamaba la atención que si se trataba de una audiencia no sea con todas las partes en un mismo recinto y no por separado.
En el entorno de la ex mandataria, en tanto, señalaron que “Feinmann pidió disculpas pero no quería que figure en el expediente”.
“Ella estaba dispuesta a que no lo diga públicamente pero sí que figure en el expediente. Por eso sigue el juicio”, agregaron las fuentes consultadas.