El Gobierno venderá hasta 7.500 millones de dólares al mercado financiero de los recursos provenientes del acuerdo con el FMI para apoyo presupuestario.
El programa consistirá en ventas diarias pre-anunciadas que se ejecutarán a través de un mecanismo de subastas realizadas por el Banco Central a solicitud del Tesoro, precisó la cartera que conduce Luis Caputo.
Aunque el préstamo stand-by todavía no fue aprobado por el directorio del FMI, el Gobierno anunció su decisión de comenzar a utilizar ese dinero.
La iniciativa será puesta en marcha por Caputo para calmar las fuertes tensiones que aún persisten en el mercado financiero sobre el tipo de cambio, tras una devaluación del peso del 39% en lo que va del año.
Esas tensiones llevaron a que el Banco Central pusiera el martes fin a la libre flotación cambiaria que había comprometido el Gobierno ante el Fondo Monetario, porque de lo contrario el precio del dólar podía subir por encima de los 27 pesos.
Esta decisión fue comunicada por el Gobierno a la directora gerente del Fondo Monetario, Christine Lagarde, en la Carta de Intención y Memorándum de Políticas Económicas para el acuerdo de crédito por 50.000 millones de dólares.
Las autoridades argentinas han solicitado que un tercio del crédito de los 50.000 millones de dólares se desembolse con la aprobación del programa y que la mitad de ese monto (7.500 millones de dólares) esté disponible para apoyo presupuestario, dijo Lagarde en un comunicado. De esta manera, el dinero que, según anunció el presidente Mauricio Macri en distintos actos, estaría destinado al trabajo y a la inversión, debuta en el mercado financiero.
El Fondo remitirá el informe del personal técnico al Directorio Ejecutivo, que considerará la solicitud de Argentina formalmente el 20 de junio para girar un día después a Buenos Aires unos 15.000 millones de dólares.
“Como he dicho antes, el plan que sustenta la asistencia financiera del FMI está concebido e instrumentado por el gobierno argentino”, advirtió la funcionaria francesa en una nota oficial del organismo al despegarse de la toma de decisiones en el país.
En declaraciones posteriores a la presentación de la Carta de Intención y Memorándum de Políticas Económicas del Gobierno ante el Fondo, Lagarde aseguró: “El Gobierno del presidente Macri nos proporcionó hoy los detalles de su plan económico y su solicitud formal de apoyo del FMI para este esfuerzo fuerte. Las autoridades tienen la intención de publicar estos documentos en breve”.
“Los objetivos económicos son significativos y existe una articulación completa de las políticas subyacentes que ayudarán al gobierno a alcanzar sus objetivos. Instituye objetivos fiscales ambiciosos a mediano plazo y establece metas de inflación realistas que conducirán de la política monetaria”, sostuvo.
Según Lagarde, esos objetivos “claros” a los que Macri comprometió a la Argentina ante el FMI “ayudarán a reforzar la confianza del mercado y abordar una gama de vulnerabilidades de larga data”.
“Es importante destacar que el plan también interrumpe la práctica de proporcionar al Banco Central el financiamiento del déficit fiscal, un paso crítico en el establecimiento de un banco central independiente”, señaló.
“En particular, aplaudí el énfasis puesto por el equipo económico del presidente Macri en apoyar a los más vulnerables de la sociedad. Esto se logra a través de compromisos concretos para preservar el nivel actual de gasto social y mayores recursos para los programas de asistencia social”, expresó Lagarde.