Por Trivia Demir

En estado de emergencia económica es cuanto más difícil se hace `hacer´ política de esa que se parece más a la administración empresaria, que pública. El acuerdo Stand-By anunciado con el FMI estipula una meta fiscal para las provincias en este año que será muy difícil de cumplir. Mientras que durante el 2017 el déficit primario total de las distintas administraciones provinciales alcanzó los $37.076,2 millones, para el 2018 debería reducirse a $10.664 millones, lo que equivale a un recorte de $26.412 millones siempre que el PBI mantenga las últimas estimaciones de crecimiento del 1%.
Así lo reveló La Política On Line, que además indicó que esta meta que, según lo que acordó Nación, debería representar el 0,1% del PBI en 2018, nunca fue consultada con las gobernaciones, que estarían obligadas a asumir un costo político enorme en miras de cumplir con el Fondo.
“Esa foto te bloquea cualquier posibilidad de 2019, es impracticable. Nosotros no firmamos nada, lo acordaron ellos y ahora nos quieren trasladar el ajuste. Ya asumimos un gran costo cuando firmamos el pacto fiscal y votamos todo lo que tuvimos que votar por una cuestión de supervivencia”, le confesó al portal de noticias porteño una importante fuente de una provincia peronista.
En este marco, muchas de las provincias que salieron a defender públicamente al Gobierno a partir de lo pautado con el FMI, serán las mismas que incumplirán las metas estipuladas. Otras, como Santa Fe, que se opusieron desde la primera hora al Stand By con el organismo a cargo de Christine Lagarde, salieron a repudiar fuertemente estas pautas. “La misión del Ministerio de Economía es viabilizar una política de gobierno, no el cumplimiento de una meta fiscal. No vamos a comprometer ni el incremento de la inversión pública que estamos haciendo, ni la garantía de una salud y una educación pública de calidad”, anticipó a este medio el Ministro de Economía de Santa Fe Gonzalo Saglione, quien aseguró que su cartera se enteró de estas metas por los medios de comunicación, dado que no hubo ninguna comunicación por parte del Gobierno Nacional.

Al `horno´ y sin anestesia

Según datos del Consejo Federal de Responsabilidad Fiscal, las provincias que tuvieron mayor déficit en términos nominales en 2017 fueron Santa Fe ($6.038 millones), Chubut ($5.240 millones), Neuquén ($4.512 millones), Chaco ($4.151 millones) y Jujuy ($3.768 millones).
Con respecto a ello, el ministro santafecino afirmó que en lo que va del 2018, las cuentas de la provincia presentan un leve superávit, pero “con una economía nacional estancada o incluso en recesión nos repercutirá seguramente en materia de recaudación”. A su vez, agregó que estos números pueden empeorar, ya que “en un contexto de crisis nuestra gestión siempre prioriza fortalecer los recursos para la población más vulnerable que es la más golpeada en estas situaciones”.
Sucede que las estimaciones fiscales de este año se hicieron a partir del presupuesto aprobado en el Congreso, que indicaba un crecimiento del PBI del 3,5%, por lo que el estancamiento que se estima para este año no sólo impactará en la recaudación de las provincias sino que dificultará la meta correspondiente a Nación. “El gobierno va a recaudar poco y los gastos son inflexibles a la baja. O sea que si no se crece, el esfuerzo fiscal será mucho más duro”, advirtió el analista en economía y negocios Salvador Di Stefano.
Otra de las contradicciones de lo planificado por el ministro Dujovne son los notables recortes a las transferencias a las provincias (-74%) y a los gastos de capital (-81%). Todo lo que estas partidas logran reducir de gastos nacionales lo terminan aumentando en déficit provincial por esta poda de ingresos que contiene obra pública, Aportes del Tesoro Nacional y adelantos, entre otras cosas.
Lo mismo sucede con el aumento de tarifas. Producto de la devaluación y la suba del precio del petróleo, los aumentos de luz y gas serán más elevados de los previsto. Es por eso que el Presidente de Ieasa -ex Enarsa- ya pidió un incremento del 100% de los subsidios a la importación de gas, para alivianar este impacto. De esta manera, el Gobierno tendrá que decidir si pone subsidios y no cumple la meta fiscal o si no pone subsidios y la meta que incumple es la inflacionaria.

La crisis en el interior es indisimulable

La queja por los montos girados en lo que va del año es una constante en todos los distritos. Mientras que en Santa Fe dicen recibir un 2% de las transferencias nacionales, en Tierra del Fuego denuncian “un nuevo concepto de federalismo que viene impulsando Marcos Peña, donde te transfieren el pasivo sin ningún ingreso y quieren revisar desde el incentivo docente a los gastos en salud”.
Hasta el tercer trimestre de ese año, la provincia de Buenos Aires lideraba ampliamente el ranking de rojo fiscal, con un déficit de $11.378 millones, pero “con los recursos extraordinarios que les giraron llegó a una situación de equilibrio”, sostuvo Di Stefano, quien no cree que Vidal vaya por la reelección en 2019 “ya que tiene condiciones muy duras, con gastos muy elevados y plantillas de personal muy altas”.
Si a su vez se le transfiere el costo de Aysa, las distribuidoras Edenor y Edesur, y los subsidios de las tarifas de transporte, como le pidieron los gobernadores a Macri, la necesidad de recortes alcanzaría proporciones superlativas.

Si siguen ahogando, Chubut va defaultear

En el caso de Chubut se suman un sinnúmero de componentes. Tras la herencia de desfalco dejada por los gobiernos de Martín Buzzi y Mario Das Neves, el gobernador Mariano Arcioni debió hacerse cargo de un barco a la deriva literalmente. Con una legislatura en franca oposición, y una oposición que `usa´ todo, desde crisis social, escalonamiento salarial, consenso imposible y desentendimientos con Nación, para mostrar que ni el modelo nacional, ni el esfuerzo de Arcioni podrán enderezar la Provincia sin el sector de referentes históricos que han venido manipulando los hilos del poder durante casi dos décadas.
Arcioni está al límite del esfuerzo y sobre todo del juego de pinzas que le practicaría Nación, con mucho anuncio y poco efectivo y con grandes aspiraciones a quedarse con la gobernación en 2019. “Si no me giran los fondos defaulteo la deuda”, afirman que dijo el gobernador de Chubut, la semana pasada en la Rosada.
Por supuesto, no es un tema menor, ya que una provincia en default repercutiría en la imagen de Argentina, elevaría el riesgo país y sería un fuerte golpe a las aspiraciones de crédito internacional para Macri, más aún cuando espera la ayuda del FMI.
Nación por su parte se excusa que vienen “ayudando” y explicaron que Arcioni debe plata del Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial (FFDP). Sin embargo, esta provincia que precisamente aporta mucho en términos de recursos a la Nación, tiene problemas gravísimos que esta administración está tratando de sobrellevar independientemente de quien haya sido el responsable de la debacle, para sostener la vida de la gente como se va pudiendo. Hay un déficit mensual de 700 millones de pesos y hay que pagar 40 mil millones de pesos en salarios por año. Mientras, los docentes obligaron a Arcioni a abrir las paritarias para el próximo lunes tras semanas de paro y los estatales, que cobran un sueldo desdoblado, le sitiaron la Casa de Gobierno. El gobernador prepara un bono para proveedores a 60 días y hasta llegó a analizar el lanzamiento de una cuasimoneda. Hay esfuerzos y se trabaja en renegociar la deuda, pero por supuesto se requiere oxigeno importante en lo inmediato. De hecho, el 30 de junio se vence una cuota de los bonos PUM21, que son dólar linked, por 165 millones de pesos. El 21 de julio, en tanto, se vence un tramo de los bonos PUM19, por una suma superior: 383 millones de pesos.
No importa si lo que heredó Nación lo generó Cristina. Lo que sabe Macri es que debe enfrentar el `aquí y ahora´, y no con culpas. Y de hecho condicionó a todas las provincias a no salir a tomar más deuda y optó el si por el FMI con todo lo que eso requerirá al Interior. En el caso de Chubut, ya es sabido que lo que se heredó fue un gran agujero negro, y no vine de ahora. Pero lo que tiene claro Arcioni es que Chubut tiene un rojo de más de 30 mil millones de pesos, y sólo en bonos PUM19, habrá que devolver antes de 2019, 2.200 millones de pesos. La situación de Chubut no es la única, y esto, o se resuelve entre todo como un estado nacional integral, o se parte en pedazos, está visto.