La organización prevé exigir cambios en el rumbo económico y se manifestará en rechazo de lo que los gremios definen como un “brutal ajuste” impuesto por el Fondo Monetario Internacional .

La medida de fuerza también apunta a romper la limitación que busca imponer el Gobierno para que las paritarias cierren en torno del 20 por ciento. “No podemos aceptar ese techo cuando los pronósticos, en los mejores casos, advierten de una inflación superior al 25 por ciento”, argumentó Héctor Daer, integrante del triunvirato de mando de la CGT.