El Gobierno palestino reprimió con dureza a un movimiento ciudadano surgido en las redes sociales en solidaridad con los habitantes de la franja de Gaza. Policías antidisturbios, apoyados por agentes de civil y jóvenes encuadrados en Fatah, el partido del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, impidieron este miércoles una marcha de protesta que había sido convocada en Ramala para pedir el fin de las sanciones impuestas a la Franja.
Centenares de palestinos, jóvenes en su mayoría, comenzaron a manifestarse el pasado domingo en el centro de Ramala, sede administrativa del Gobierno. Secundaban la iniciativa bautizada “Las sanciones contra Gaza son un crimen”, promovida a través de Facebook por un grupo de activistas. Antes de que pudiera cobrar entidad el movimiento ciudadano, aparentemente inspirado en la ola de protestas sociales registrada a comienzos de mes en la vecina Jordania, las autoridades decidieron cortarlo de cuajo.
Tras una nueva marcha de protesta celebrada el martes, quedaron vetadas todas las concentraciones públicas ante la terminación del ayuno durante el mes de Ramadán y el comienzo de las festividades musulmanas del Eid el Fitr, este viernes. La veterana dirigente de la Organización para la Liberación de Palestina Hanan Ashrawui tachó de “inaceptable” la medida al considerar que “viola la libertad de expresión y reunión pacífica”.
Quienes se atrevieron a desafiar la prohibición el miércoles por la noche fueron recibidos con gases lacrimógenos, granadas aturdidoras y porrazos, según informa el diario israelí Haaretz. Cerca de 80 manifestantes fueron arrestados durante varias horas y una decena de ellos tuvieron que ser atendidos en un hospital. Policías de paisano y un grupo de jóvenes que portaban gorras con el distintivo del partido nacionalista Fatah participaron en el desalojo forzoso de los manifestantes.