Se inició en Rawson el juicio oral y público contra Marcos Velázquez por haber robado intimidando con un cuchillo al taxista Fabián Quilaleo en un hecho producido en la madrugada del 18 de marzo del año pasado cuando el imputado se hizo llevar por el taxista y víctima de lo ocurrido, hasta su casa del barrio 3 de abril de la ciudad de Rawson.
El robo agravado por el uso de armas prevé penas de entre 5 y 15 años de prisión y la audiencia es presidida por el juez de garantías Marcelo Orlando.

La audiencia

El primero de los testigos fue el taxista que contó en detalle desde el momento en que Velázquez lo abordó en el barrio Río Chubut de Rawson hasta que se produjo el incidente frente a la casa del autor y los tres intentos del autor por apuñalarlo. Mientras que para el fiscal general Osvaldo Heiber el hecho quedará probado, para los defensores oficiales Miguel Angel Moyan y Jeanete Davies, la intimidación no se produjo, el cuchillo nunca apareció y además un solo testigo de lo ocurrido resulta insuficiente para probar un hecho en la etapa del juicio oral.
Según el fiscal Heiber y luego corroborado por el testimonio de la víctima, el 18 de marzo del año pasado, cerca de la 1:30 de la madrugada, Velázquez se hizo llevar hasta su casa en el barrio 3 de Abril de Rawson por el taxista Fabián Quilaleo. Una vez en el lugar, el imputado ingresó a su casa y regresó con un cuchillo con el que intentó apuñalar al remisero en tres oportunidades. Logró arrebatarle 150 pesos y el teléfono celular a la vez que arremetió con varios puntazos que afortunadamente no dieron en el blanco. El remisero aceleró su vehículo y logró fugar.
Al día siguiente, la policía allanó la casa del agresor con el objetivo además de detenerlo. No se encontraron elementos vinculados con la investigación ni tampoco fue hallado el individuo y permaneció prófugo una semana.
La Fiscalía también destacó que Velázquez también estuvo sometido a procesos también por delitos contra la propiedad y fue declarado tres veces en rebeldía por no someterse a la actuación de la Justicia.
En la audiencia de ayer Quilaleo indicó que luego de la tercera estocada, el autor se descuidó en la búsqueda del celular del taxista y allí éste aprovechó para “poner la primera” y fugar. Luego se encontró con la Policía que iba a otro procedimiento hasta que realizó la denuncia. En posteriores diligencias reconoció al imputado en rueda de personas y de reconocimiento fotográfico.

Entre los testigos se destacan un médico policial, un psicólogo forense que realizó un informe sobre el autor y los policías que trabajaron en las actuaciones formales y la investigación. Se cree que este miércoles se realicen los alegatos.