El sábado asesinaron a dos agentes femeninos de la policía bonaerense, en un lapso de 12 horas: Lourdes Espíndola, de 25 años, en Ituzaingó; y Tamara Ramírez, de 26, en Almirante Brown. Al respecto de estos dos hechos, el secretario de Política Criminal, Francisco Pont Vergés, opinó que “el delito tiene esas cosas de rachas estacionales, de varios hechos que impactan en la sociedad”.

El funcionario también remarcó que “son fenómenos multicausales; la avidez por las armas, demostrar que se puede atacar policías impunemente, puede ser un producto de la droga, de que la encuentran sola, una presa fácil, y se resiste porque es policía. Son varias cosas que pueden llegar a suceder”.

En este sentido, Pont Vergés manifestó que “hay una realidad, que es la de los policías bonaerenses en las calles, tomando servicios públicos para ir a trabajar; suelen estar armados, lo que también implica un riesgo para ellos”.

Con relación al crimen de Espíndola, la agente que ayer fue diagnosticada con muerte cerebral, Pont Vergés afirmó que “no hay sospechosos identificados”, pero destacó que en las últimas horas se presentaron al menos tres testigos “que estarían ayudando en el dictado de rostros” de los sospechosos.