El uso de bolsas plásticas es un problema ambiental a nivel mundial, se pueden encontrar residuos plásticos en cualquier lugar del planeta, por lo que muchos países en distintos continentes ya están prohibiendo su uso. En Puerto Madryn se han prohibido en los grandes supermercados; y hasta en zonas tan influyentes como Nueva York legislan para su prohibición total.
En este marco, la empresa chilena SoluBag cree haber dado con la solución, para lo que desarrolló una bolsa de plástico que se disuelve en agua mediante el uso de una fórmula basada en alcohol polivinílico, un polímero soluble no contaminante, sin ningún derivado del petróleo.

Explicación

El plástico convencional es un residuo que tarda 150 años en desaparecer, por lo que la gran ventaja de estas bolsas “plásticas” se disuelven en cinco minutos cuando tu quieras.
En el proceso de fabricación se les programa la temperatura del agua a la que se quiere que se disuelva.
Con este sistema se pueden fabricar, no solo en bolsas, sino también otro tipo de productos de consumo. Los ingenieros siguen trabajando para perfeccionar el producto y reducir los costos de fabricación, para poder competir en el mercado.

Premiados en Chile

Roberto Astete y Cristián Olivares son los dos fundadores de la empresa Solubag y a la vez los creadores de la innovadora bolsa. En una conferencia de prensa que convocó a los principales medios de Chile, dieron a conocer su nuevo producto.
En esa oportunidad explicaron que hallaron la fórmula química a base de PVA (alcohol de polivinilo, soluble en el agua) que reemplaza a los derivados del petróleo, los causantes de la indestructibilidad de los plásticos que se han integrado en la cadena alimenticia de los animales que pueblan los océanos y deterioran el medio ambiente. “La gran diferencia entre el plástico tradicional y el nuestro es que aquel va a estar entre 150 y hasta 500 años en el medio ambiente y el nuestro solo demora cinco minutos en desaparecer. Uno decide cuándo lo destruye. Hoy día la máquina recicladora puede ser la olla de tu casa o la lavadora”, afirmó Astete.
Dado el impacto que esta solución podría tener a nivel mundial, los fundadores de Solubag fueron premiados como emprendimiento catalizador de cambio en SingularityU Chile Summit 2018, lo que les hizo merecedores de una plataforma de visibilidad para Solubag y una beca para Singularity University en Silicon Valley, a donde viajarán en septiembre de este año.
“Singularity University impulsa y apoya a emprendimientos que tengan un propósito transformador de una industria y, en este caso, Solubag, está cambiando una industria. Detrás de este proyecto hay dos jóvenes chilenos de Concepción que luego de años de trabajo y perseverancia consiguieron crear la fórmula de plástico que se disuelve en agua en 10 segundos y que no contamina, ya que el agua en el que se desintegra el plástico, sigue siendo potable. Nosotros premiamos a este proyecto local que resuelve un problema global, dándoles una plataforma de visibilidad y estamos muy contentos y orgullosos de que hayan sido los ganadores de nuestra beca en Singularity University. A Roberto y Cristián, les deseamos muchísimo éxito en su próxima experiencia en Silicon Valley”, afirmó la Directora de Singularity U Chile, Bárbara Silva.