El turoperador Thomas Cook, una de las mayores empresas de turismo del mundo, anunció que dejará de vender entradas para para las atracciones con orcas en cautiverio con las que colaboraba, tanto de SeaWorld en Estados Unidos como del Loro Parque en Tenerife en España.
El consejero delegado de la multinacional, Peter Fankhauser, explicó que no ha sido “una decisión tomada a la ligera” y que refleja la preocupación por el medio ambiente de los usuarios de la compañía. La empresa va a modificar su oferta de ocio después de haber realizado un estudio sobre las preferencias de los clientes y haber consultado a especialistas en bienestar animal, señaló la multinacional.

Todo bien, pero marche preso

En la página web de la empresa multinacional, Fankhauser anunció que se prescindirá de dos parques que tienen orcas, sin nombrarlos directamente, si bien la cadena pública británica BBC precisó que se trata de SeaWorld y Loro Parque.
El directivo puntualizó que ambas atracciones pasaron las estrictas auditorías sobre el bienestar de los animales, pero, a pesar de eso, dejará de recomendarlos a sus clientes en virtud de su nueva normativa interna. Pero a la vez ponderó “el trabajo hecho” por estas empresas para mejorar las condiciones de las especies y adelantó que trabajará con ellas “en los próximos doce meses para preparar” la salida del turoperador.
Las auditorías realizadas en 49 atracciones con animales concluyeron que 29 no cumplían con los estándares mínimos requeridos por la Asociación Británica de Operadores de Viajes (ABTA), mientras que las veinte restantes habían hecho los progresos necesarios. SeaWorld y Loro Parque estaban en esta segunda categoría, pero la empresa decidió, pese a todo, rescindir su relación por su programa con orcas.
Según dijo Fankhauser, Thomas Cook “continuará trabajando para identificar alternativas más sostenibles”.

Explicaciones

Thomas Cook explicó que más del 90% de sus clientes estaban preocupados por el bienestar de los animales. Por este motivo, advirtieron: “Desde el próximo verano, ya no venderemos atracciones de animales que mantengan a las orcas en cautiverio. Hemos participado activamente con una variedad de especialistas en bienestar animal en los últimos 18 meses, y hemos tenido en cuenta la evidencia científica que han proporcionado”.
“También hemos recibido comentarios de nuestros clientes, más del 90% de los cuales nos dijeron que era importante que su compañía de vacaciones tome en serio el bienestar animal. Y cuando tantos de nuestros clientes son tan claros en su opinión, no podía permitir que nuestra empresa los ignorara”, dijo Fankhauser.
“Tengo claro el tipo de negocio que queremos ser. Es por eso que presentamos nuestra política de bienestar animal hace 18 meses, y es por eso que hemos tomado esta decisión hoy”, concluyó.

Trasladarán los delfines del zoo de Barcelona a un santuario

Las autoridades de Barcelona confirmaron en el Consell Municipal que Anak, Blau, Tumay, Nuik, Kuni y Leia serán trasladados a un santuario donde podrán disfrutar del enriquecimiento natural del mar el resto de sus vidas.
La Fundación para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales, hizo esta petición a través de la campaña #AdeuDelfinari y en los últimos dos años trabajó para solucionar el futuro de los delfines de Barcelona.
Se trabajó acercando a los especialistas los distintos santuarios, dialogando con el departamento de Ecología del Ayuntamiento, con la directiva del Zoo de Barcelona.
FAADA indicó en varias ocasiones que los delfines de Barcelona y ofreció la posibilidad de traer a un experto en rehabilitación de cetáceos de Estados Unidos.
La Dirección del Zoo y el Ayuntamiento llegó a un acuerdo para enviar a los animales en otoño a ese centro. Todavía están ultimando los detalles para poder firmar los convenios.
FAADA considera que dos traslados en relativamente poco tiempo es demasiado para los delfines, y no está de acuerdo con las políticas de los centros donde irán los animales provisoriamente. De todos modos, la Fundación entiende que los animales necesitan un cambio urgente pues llevan toda la vida encerrados en el diminuto y pobre espacio del delfinario del Zoo de Barcelona.