La Justicia otorgó el beneficio de la prisión domiciliaria al dirigente mapuche Facundo Jones Huala, detenido en Esquel desde fines de junio de 2017. Deberá permanecer “bajo el mecanismo de vigilancia electrónica” y cumplir con varias “reglas de conducta”.
La subdelegación de Esquel de la Policía Federal confirmó que Jones Huala fue trasladado desde la Unidad Nº 14 de Esquel del Servicio Penitenciario Federal (SPF) a la casa de su abuela en esa localidad chubutense, con una tobillera electrónica.
El juez firmó la resolución cerca de las 8.30 y personal del SPF se encargó del traslado. “Fue todo normal, no hubo ningún inconveniente”, confirmaron en la subdelegación.

Bajo vigilancia electrónica

El juez Gustavo Villanueva, titular del Juzgado Federal nro. 2 de Neuquén y subrogante ante el Juzgado Federal de San Carlos de Bariloche, consideró que “están dadas las condiciones técnicas y socio-ambientales de viabilidad para que Jones Huala ingrese” al Programa de Asistencia de Personas Bajo Vigilancia Electrónica de la Dirección Nacional de Readaptación Social del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.

Pedido de extradición

Jones Huala había sido detenido el 27 de junio de 2017 en un control vehicular de rutina, cuando la Gendarmería advirtió que pesaba sobre él un pedido de captura internacional emitida por Interpol Chile, donde estaba acusado del incendio una casa de campo y de tenencia ilegal de arma de fuego de fabricación artesanal.
En marzo de este año, el magistrado Villanueva declaró procedente la extradición del referente mapuche a Chile, pero la defensa interpuso un recurso ordinario que está pendiente de resolución en la Corte Suprema.

Pedido de domiciliaria

Tras la presentación de ese recurso, la defensa de Jones Huala pidió que le otorgaran la prisión domiciliaria: argumentó que no podría darse a la fuga “teniendo en cuenta la trascendencia pública de la figura del imputado, además de carecer de medios económicos”.
Jones Huala esperaba en la cárcel de Esquel la llegada de la tobillera electrónica para que se pudiera concretar su traslado. La casa de su abuela, donde deberá cumplir con la prisión domiciliaria, está a cinco minutos del centro de Esquel.

El líder mapuche no podrá consumir alcohol ni drogas

Durante la detención domiciliaria, Jones Huala no podrá organizar ni participar en reuniones “ajenas” a las que “demande la vida” familiar, no podrá recibir más de cuatro visitas al mismo tiempo y no podrá consumir alcohol.
Jones Huala deberá “abstenerse de organizar, convocar o intervenir en reuniones ajenas a las que estrictamente demande la vida del grupo familiar conviviente”.
Además, “por estrictas razones de seguridad”, no podrá haber más de cuatro visitantes “ajenos al grupo conviviente” al mismo tiempo “en el domicilio de detención”.
El juez “tendrá prohibición absoluta de abandonar el domicilio, sin expresa autorización de la judicatura”.
En caso de tener una urgencia médica, Jones Huala o sus “guardadores” deberán dar “inmediato aviso” a la sede judicial -por teléfono “o por cualquier otro medio fehaciente”- y avisar a qué centro asistencial se dirigirá y por qué.
Jones Huala deberá “abstenerse de consumir o tener en posesión bebidas alcohólicas, estupefacientes o psicofármacos no prescriptos” por autoridad médica.
El magistrado estableció una “prohibición absoluta” de que Jones Huala sea visitado por “personas que registren condena, procesamiento firme y/u órdenes de captura y/o rebeldía, sean emitidas por tribunales argentinos (federales o provinciales) o internacionales”.
La Justicia también estableció “días de visitas”. Serán los lunes, miércoles, viernes y domingos entre las 11 y las 16. Sólo podrán hacerlo quienes ya fueron autorizados por la Unidad 14 del Servicio Penitenciario Federal y quienes de ahora en más pidan y obtengan “tal autorización por intermedio de la autoridad de control”.

Gobierno de Chubut