En una nueva audiencia de rueda de reconocimiento de personas para los restantes dos imputados en la causa, en la que se investiga el homicidio de Alan Nahuelmilla ocurrido entre el 14 y 15 de abril del presente año, el sobreviviente del ataque reconoció a Ángel Ibáñez.
Presidió la audiencia el juez penal Alejandro Soñis; por el Ministerio Público Fiscal se hizo presente la fiscal general Camila Banfi; en tanto que la defensa de los cuatro imputados fue ejercida por Mauro Fonteñez, abogado particular de los mismos. Asimismo, se encontraba una profesional del Servicio de Asistencia a la Víctima (SAVD) asistiendo al testigo.
En su declaración, el testigo relató que aquel día se encontraba circulando en un automóvil con la víctima Alan Nahuelmilla y otra persona, cuando fueron interceptados por una camioneta de donde se bajaron varias personas con armas de fuego. Luego los trasladaron a él y a Alan a un domicilio, donde en el patio los hicieron arrodillar y desnudarse, atándoles las manos. Le cortaron la oreja con un alicate y “nos pegaban golpes, patadas y cachazos con las armas que tenían y nos preguntaban por un televisor, pero nosotros no fuimos”. Por último, contó que “el de pelo largo era el que les tiraba agua”.

Los hechos

El hecho investigado ocurrió el pasado 14 de abril, a las 23 horas aproximadamente, cuando la víctima y un amigo, denominado G, caminaban por la calle y fueron emboscados por los cuatro imputados armados. Procedieron maniataros y a atarlos con una soga y arrastrarlos con la camioneta trasladándolos hasta la vivienda de uno de ellos. Una vez en el lugar los sometieron a diversos tipos de castigos físicos a ambos golpeándolos con golpes, patadas y golpes en la cabeza con una pala, con la cacha de armas de fuego y le cortaron a uno de ellos las orejas con un alicate en reiteradas oportunidades. Los desnudaron y les tiraron agua fría, tiraban tiros al cielo y amenazaban con matarlos reclamándoles les dijeran donde estaba el televisor. Todo ello por un lapso de cuatro horas, mientras filmaban la agresión.
Ya en la madrugada del 15 de abril, los imputados se habrían retirado del lugar junto a una de las víctimas, Nahuelmilla, arrastrándolo hasta el domicilio de uno de sus tíos donde los abandonaron. Al regresar al lugar, los imputados que aún mantenían retenido a G. habrían continuado con los golpes hacia éste, hasta que aproximadamente a las 8 horas, lo liberaron previo amenazarlo que no denuncie lo sucedido. Así G. huyó hacia su domicilio para luego ser trasladado al Hospital Regional con heridas de carácter grave. Por su parte los familiares de Nahuelmilla lo trasladaron hacia el Hospital donde luego de unas horas fallece por “traumatismo grave de cráneo por hemorragia intra-cerebral a causa de los golpes recibidos”.