La investigación por los cuadernos del chofer sigue a toda marcha en los tribunales de Comodoro Py. Este jueves fue el turno de la declaración del exjefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, quien confirmó la existencia de aportes de empresarios para la campaña electoral 2013.
El otrora senador nacional señaló que el entonces secretario Roberto Baratta era quien recolectaba los fondos aunque sostuvo que siempre entendió que “dichos aportes de privados eran voluntarios y de ninguna manera exigidos bajo coerción”.
“Siempre entendí que dichos aportes de privados eran voluntarios y de ninguna manera exigidos bajo coerción”, para apoyar la campaña electoral que se estaba desarrollando, indicó Abal Medina al negar las acusaciones que se le formulan en el marco de la causa sobre coimas que investigan el juez Claudio Bonadío y fiscal Carlos Stornelli. Al declarar ante el juez Bonadío, también dijo que desconocía quiénes eran los aportantes y negó cualquier vínculo con ellos.

La caja negra

Por otra parte, Abal Medina especificó que las anotaciones de Centeno que hacen referencia a su persona “coinciden solamente con los tres meses” en los que participó de la campaña electoral en 2013 y que no hay ninguna otra referencia a su persona “fuera del espacio de tiempo de la campaña legislativa”.
Según fuentes con acceso a la causa, Abal Medina entregó un escrito en el que explicó cuál fue su papel en las campañas electorales del kirchnerismo, puntualmente en la de 2013. En esa declaración, el ex jefe de Gabinete habría dicho que Roberto Baratta, entonces mano derecha de Julio De Vido, lo llamó y le dijo que “debía coordinar” con él la entrega de dinero que él recaudaría como “aportes voluntarios”.
En ese punto, Abal Medina, aunque admitió la “informalidad” de la situación, dijo que nada le hizo dudar de la procedencia y la legalidad de esos fondos. También dijo que nunca le informaron cuánto dinero se enviaría a cada provincia para solventar la campaña legislativa.

Involucró a Mazzón

El ex senador también involucró al fallecido Juan Carlos “Chueco” Mazzón en el manejo de ese dinero que proporcionaba Baratta, e hizo referencia a la amplia experiencia del mendocino en las campañas electorales del peronismo.
Hasta el momento, sólo Germán Novello, ex funcionario del ministerio de Planificación había admitido la recepción de fondos ilegales para la campaña electoral del FpV, pero no un funcionario de la línea más directa de Cristina Kirchner.
Cuando se imputó al empresario Juan Carlos De Goycochea (ex Isolux), se remarcó que el 5 de septiembre de 2013, Roberto Baratta y Hugo Larraburu “retiran el dinero en un bolso para llevárselo a Juan Manuel Abal Medina por indicación de Cristina Elisabet Fernández”. Es una de las menciones que lo involucra en el entramado de los sobornos millonarios que se investigan.
El ex jefe de Gabinete fue uno de los dirigentes más cercanos a Néstor Kirchner en los últimos meses de vida del ex presidente, que ahora está investigado como uno de los jefes -junto a Cristina Kirchner- de una banda dedicada a recolectar sobornos de empresarios que tenían contratos de obra pública con el Estado.

Para Anibal, es autor de lavado

En las últimas horas, el ex jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina realizó confesiones en donde admitía la existencia de dinero negro de empresarios para financiar la campaña electoral de Cristina Kirchner en 2013.
Después de eso, fue el propio Aníbal Fernández quien salió a responderle, sosteniendo que lo dicho por Abal Medina lo reconoce como autor “del delito de lavado de dinero”.
Y en su cuenta de Twitter, Fernández expresó: “Si Abal Medina reconoce haber recibido dinero en negro para la campaña, inexorablemente se confiesa autor del delito de lavado de dinero, a poco que utilizó esos ingresos en la campaña”.
Abal Medina estuvo en indagatoria ante el juez federal Claudio Bonadio, y allí sostuvo que quien se encargaba de recolectar el dinero “era Roberto Baratta”, ex coordinador del Ministerio de Planificación Federal de la Nación, mano derecha de Julio De Vido y cuyo nombre resonó las últimas semanas por la causa de los cuadernos de coimas k.

Oyarbide ratificó “aprietes” para sobreseer a los Kirchner

Menos de tres horas pasaron apenas entre las dos veces que el exjuez Norberto Oyarbide habló al aire con el periodista Baby Etchecopar, en su programa de Radio 10. Al borde del llanto, asegurando que tiene miedo de que lo maten, el polémico exmagistrado anticipó que analizaba declarar como “arrepentido” en la causa que investiga el presunto pago de coimas que recibían exfuncionarios kirchneristas de manos de empresarios de la obra pública. Minutos después lo concretó.
Según confirmaron fuentes judiciales a NA, el ex magistrado se presentó a declarar en la causa por presuntas coimas en la obra pública en la que está imputado.
“Yo mencioné que para la obtención de aquella famosa resolución de enriquecimiento ilícito hablé con Javier Fernández y con Jaime Stiuso”, reconoció Oyarbide al referirse al sobreseimiento que dictó a Néstor y Cristina de Kirchner en 2009. Y avanzó: “En realidad ellos eran empleados de una persona que era sí de quien emanaban todas las responsabilidades y es la persona que falleció, el esposo de la Presidenta”.
El miércoles, sin dar mayores precisiones en público, Oyarbide aseguró que por ese entonces lo “apretaban del cogote”. No dijo quién, ni exactamente por qué, pero se refería a personajes vinculados al kirchnerismo, algo que ahora sí reveló. “Yo sobreseí en base a todo lo que me dijeron. Había que hacerlo. Y así fue que transcurrió. Esa era la pura verdad. Fue el mismo fin de semana que él se murió, ¡mirá qué desgracia!”, afirmó.
Pasadas las 10 de ayer, Oyarbide habló varios minutos al aire con Etchecopar, sin casi responder a las preguntas. Más bien se limitó a hacer algunas contestaciones enigmáticas, monosilábicas o directamente onomatopéyicas. Pero apenas dos horas después volvió a comunicarse, en llanto, para descargar
“Necesito ver a (el juez a cargo de la causa, Claudio) Bonadio y ampliar mi declaración. Me voy a verlo donde haga falta”, dijo Oyarbide. Minutos después ya estaba en los tribunales de Comodoro Py declarando ante el fiscal Carlos Stonelli.