El próximo jueves se realizará en la Cámara de Senadores de la Nación la votación para determinar si se aprueba o no la ley para la interrupción voluntaria del embarazo. Al respecto, en los últimos meses se ha generado en nuestro país un gran debate entre los que están a favor de la iniciativa y los que se oponen a la misma. Justamente, uno de los argumentos de estos últimos es que pueden llevar a cabo el embarazo sin necesidad de realizarse un aborto y una vez que nazca dar al bebé en adopción.
Asimismo, esta situación no es una mera decisión de los progenitores, sino que la Justicia toma un rol determinante en materia de adopción en Argentina. Tanto así es que un chico/a sólo puede ser adoptado/a si un juez declara su “situación de adoptabilidad”, según precisa el Ministerio de Justicia de la Nación. Para que esto ocurra, un magistrado debe llevar a cabo un proceso en el que define que un niño, niña o adolescente no puede continuar viviendo con su familia biológica, ya sea porque corre riesgo su integridad física, porque sus padres no pueden seguir haciéndose cargo, porque fue abandonado o también porque la familia haya manifestado su deseo de no tenerlo. Recién una vez que se define eso, el niño, niña o adolescente es llevado a un hogar o se le busca una familia sustituta.
En estos casos lo que se busca es hacer un paso transitorio para brindar protección, mientras se intenta reanudar el vínculo con la familia de origen. Si estos objetivos no se logran, recién ahí el juez busca una familia entre los inscriptos en el registro de postulantes para adoptar que estén en el mismo lugar de residencia que el niño, niña o adolescente. En caso de que esto no suceda, el magistrado deberá ampliar la búsqueda al Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos, que incluye a todos los inscriptos a nivel nacional.

“Medida muy excepcional”

Si bien algunos creen que el trámite es sencillo y fácil de desarrollar, la oficial nacional de Protección y Acceso a la Justicia del Fondo de Naciones Unidas para la infancia (Unicef), Mariángeles Misuraca, remarcó que “la adopción es una medida muy excepcional que se decide cuando un niño, niña o adolescente ya no tiene posibilidad de permanecer con su familia. La Convención de los Derechos del Niño señala que antes de considerar la adopción deben agotarse todas las posibilidades de revinculación”. Vale aclarar que esta Convención de los Derechos del Niño tiene jerarquía constitucional en Argentina, ya que forma parte de los 13 tratados internacionales que obtuvieron este rango con la reforma de la norma suprema de 1994.
En caso de que el proceso adoptivo avance, el juez tiene la obligación de seleccionar y entrevistar a cada uno de los postulantes para hacer cargo de la tutela del chico/a. Para esto, debe tener en cuenta una serie de consideraciones: el orden de inscripción, la proximidad geográfica y las necesidades del niño, niña o adolescente, estableciendo posteriormente cuál es el más indicado.
Después de un periodo denominado como “guarda con fines adoptivos”, se inicia un proceso judicial de adopción, a través del cual se le otorga al chico /a la condición legal de hijo/a.

La mayoría busca niños de hasta un año

Actualmente el registro de personas que busca adoptar en nuestro país cuenta con 5.464 postulantes, de los cuales la mayoría ha manifestado su intención de adoptar a personas que tengan menos de un año, seguido por los que no llegaron a los cuatro años. En tanto, sólo 820 se anotaron para adoptar chicos de hasta ocho años y 44 para jóvenes de hasta 12 años.
Entre los requisitos que deben tener los individuos que quieran adoptar en nuestro país, se debe cumplir obligatoriamente con los siguientes: ser mayor de 25 años, tener nacionalidad argentina o contar con más de cinco años de residencia en el país y estar inscripto en el registro de aspirantes.

Edad avanzada

Contradictoriamente a los deseos de los aspirantes a adoptar, la realidad en nuestro país es diferente a lo que busca la mayoría. Puntualmente, según información aportada por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación y Unicef, en 2014 en Argentina había más de nueve mil niños y adolescentes que fueron separados de su familia de origen y se encontraban en instituciones, hogares o familias de tránsito. De estos, la mayoría tenía entre 6 y 17 años y cerca de dos mil chicos/as tenía menos de cinco.
De este total, siempre según el documento elaborado en conjunto por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación y Unicef, la mayoría de los niños, niñas y adolescentes salieron de esta situación porque volvieron con su familia de origen (a veces con sus padres y otras con familiares directos como hermanos, tíos o abuelos) y sólo un 8% fueron adoptados.

Adopción en Chubut

Por su parte, Sandra Papania, directora de oficina de adopciones del Ministerio de Familia de Chubut, dialogó con este diario al respecto del tema y remarcó que el trámite de adopción es mucho más simple y demora menos tiempo que años atrás. Actualmente, el proceso demanda un tiempo máximo de dos años desde que se logra comenzar el proceso judicial luego de ser convocado para iniciar la causa.
Puntualmente, en Chubut son dos las nóminas en las que se pueden anotar los aspirantes a este proceso. Por un lado, está el Registro Único Provincial (RUP) y por el otro el Registro Nacional. Al respecto, la funcionaria dijo que si bien “lo que se busca es que el niño, niña o hermanitos que sean adoptados mantengan su lugar de origen”, también hay casos en los que se cambian de jurisdicción por distintos motivos.

Interrupción voluntaria del embarazo

Al hacer referencia a la relación que existe entre la adopción y la interrupción voluntaria del embarazo, Papania puntualizó que existen dos casos de personas que dan a sus hijos en adopción: Por un lado, las mujeres que solas se acercan a manifestar su interés de dar a su hijo en adopción o, generalmente, son detectadas por el servicio de protección. “Una vez que sucede esto, se trabaja en conjunto con el servicio. Lo que nosotros hacemos es un abordaje con psicólogos explicando cómo es la posibilidad de dar a su hijo en adopción luego de que finalice su embarazo”, detalló.
Igualmente, si bien reconoció que “tenemos muchos de estos casos”, destacó que “no todas las mamás están decididas a pasar los nueve meses del embarazo para después darlo en adopción”. Asimismo, afirmó que “desde la adopción están dadas todas las condiciones. A las mamás que están en conflicto y vienen a las oficinas, las acompañamos durante los nueve meses”.

Cifras en la provincia

Por último, la directora de oficina de adopciones del Ministerio de Familia de Chubut, precisó que actualmente en la provincia hay 70 personas inscriptas en el registro provincial; se concretaron 15 adopciones en lo que va del año; hay 10 chicos que están en proceso de guarda preadoptiva; y tres que están en una situación a resolver. Respecto a este último grupo, uno de los casos es una convocatoria pública que está abierta hasta el 31 de agosto, correspondiente al Juzgado Nº1 de Puerto Madryn, donde la gente puede inscribirse para realizar el trámite de adopción.
En cuanto a las edades que más buscan los aspirantes, Papania sostuvo que “lo más complicado es encontrar una familia después de los 10 años, ahí se complica bastante”. “La franja etaria más buscada por los postulantes es hasta los cinco años”, concluyó.

Gobierno de Chubut