Al exsecretario privado de Mario Das Neves, Diego Correa, le hallaron una obra en construcción de un edificio para consultorios médicos de alta complejidad en el centro de Rawson. Los investigadores de la causa Embrujo sostienen que ese emprendimiento era usado para lavar plata de origen clandestino. Cuando la presunta banda cayó, la obra se paralizó, pero sus consecuencias aún se sienten en el vecindario.
En un primer momento, cuando aún trabajaban operarios, se reemplazó el paredón que separa el terreno con el patio de Gendarmería ya que se vino abajo. Se debió armar una improvisada división con tablones. En el otro terreno lindante se derrumbó parte del suelo, que se rellenó con cemento en esos días.
La semana pasada apareció un cráter de tres metros de profundidad que recorre todo el borde del terreno, propiedad de la familia Russo, y que dejó una construcción prácticamente suspendida en el aire. El problema es que no hay responsables de la construcción en libertad: están todos detenidos desde marzo.
Según la hipótesis de los fiscales Omar Rodríguez y Alex Williams, la construcción de los consultorios médicos en ese terreno de 1400 mts2, en Mitre 761, fue una maniobra de Correa para el “lavado de activos” que se obtenían a través de otras empresas a través de la firma Mezeta Consulting.
La pesquisa determinó que Correa y Diego Luters usaban las empresas Dual Core y Sepat para obtener fondos públicos. Entre otras cosas, se usaron en abril de 2017 para comprar el terreno por $250 mil. Esa propiedad se transfirió a Mezeta Consulting en noviembre. Uno de sus accionistas era Federico Gatica.
Cuando comenzaron los problemas de derrumbe en las propiedades vecinas al terreno, era Sandro Figueroa, también detenido, quien se acercaba a hablar porque se presentaba como encargado de la obra. Este circuito fue corroborado por los testimonios del encargado y el arquitecto de la empresa constructora.

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