Por Juana de Arco*

La figura de “arrepentimiento” y de “pago por el delito” parecen conceptos tan bastardeados como el de la ética misma. Salvan el momento, sortean las leyes, y mantienen el statu quo con impecable simulación. ¿Si hubo que pagar para ganar, porqué no pagar por perder, o en todo caso para seguir en carrera? Es una lógica laxa de mercado que violenta dolorosamente la confianza popular, pero que se hace camino al andar casi sin resistencias. Después de todo decía Cervantes, “Más vale la pena en el rostro que la mancha en el corazón” Y vaya que ni pena en los rostros logran algunos “arrepentidos”.
Tras conocerse la propuesta de empresarios involucrados en la causa por corrupción conocida como “Revelación” en Chubut, quedó flotando una pregunta que se animó a hacer la siempre lista agencia de noticias ADN Sur: “¿Es compensación suficiente, el ofrecimiento de obras para reparar comisarías y otras instalaciones comunitarias, tras haber pagado coimas para cobrar facturas impagas por trabajos realizados?” Paralelamente, en el plano nacional puede extenderse el interrogante: “¿alcanza con expresar `arrepentimiento´ para transformarse en colaborador para investigar los hechos de corrupción de los que se ha sido partícipe, para colaborar con los acusadores y mejorar la propia situación procesal?”
Si bien los hechos tienen características diferentes, el eje común de las investigaciones que decantaron en marzo de este año en Chubut y más recientemente a nivel nacional está dado por la participación “público-privada”, es decir la connivencia entre funcionarios de gobierno y empresarios. Y que quiere que le diga, si hubiera intenciones de terminar con este estigma que tanto mal le hizo precisamente a públicos y privados y sobre todo a la ciudadanía, se hubiera llegado a escarbar el fondo de la olla y tocar a “los intocables” que a sabiendas de las casi 500 mil conciencias chubutanas, se los conoce más que nada como “innombrables”.

Qué feito es tener razón…

Hace exactamente trece días nomás esta servidora daba cuenta como sería el modo de salvar este entrevero que dejó a la mitad menos uno sospechando de la mitad más uno. Fue producto de una `revelación sorprendente´ de esas que producen insomnio: delivery de gestoría, probation con obra pública y libertad y arrepentimiento, más veinte mil avemarias y contrición sincera, y a otra cosa mariposas.
El viernes se dieron los tres primeros casos testigos de aquel alumbramiento de fe y los empresarios del ladrillo comenzaron a respirar hondo y pensar que hay vida después de la coima.
A nivel provincial, la clase política comprendió que si va muy a fondo con la gestión que sea, no quedará sector tocado o hundido para octubre del año que viene.
A nivel nacional, por ahora sirve y mucho políticamente agitar la cruzada anti-corrupción, aunque no por mucho tiempo, porque también se comienza a trabar la continuidad de los laburos.

Por los cuadernos, se suspendió la `Renovar 3´

Miren como será el efecto “mariposa” de la corruptela sectorial que luego de tres licitaciones muy exitosas en proyectos de energías renovables llevadas a cabo durante estos dos años y medio de la gestión Cambiemos, el Gobierno tuvo que suspender la cuarta ronda prevista para este año debido a las repercusiones por la causa de los cuadernos.
Sucede que el 80% de las empresas mencionadas en los famosos cuadernos realizaron o están por ejecutar obras sobre proyectos energéticos y al estar vinculadas en casos de corrupción, no pasan los filtros para conseguir créditos en bancos y fondos de inversión.
“El castigo del mercado fue un encarecimiento general del financiamiento que deja afuera a casi todas las empresas que operan en el sector energético”, afirmó un operador de Wall Street.
Este limitante se agudiza en el caso de los proyectos de energías renovables que son netamente de índole financiera, ya que deben hundir un gran capital en el comienzo y luego prácticamente no tienen costos de mantenimiento.
Ya durante el mes de mayo, cuando el Banco Central había elevado la tasa de interés al 40%, el gerente de todos los proyectos eólicos de Pampa Energía, Gabriel Busca que “el nuevo costo de financiamiento cambió completamente el escenario y tornó más incierto el futuro”.
Otro limitante que traían las nuevas licitaciones del Renovar 3 y que terminó de estallar ahora, es la necesidad de construcción de nuevas líneas de alta tensión para el transporte de la energía de los parques eólicos y solares que encarecía aún más los proyectos.
Los primeros parques se construyeron en zonas cercanas a las líneas existentes. Pero al agotarse estos terrenos y sobrecargarse estas líneas, era imprescindible la realización de una nueva red que resulta muy costosa al tener que llegar a los lugares inhóspitos donde suelen encontrarse estos parques.
A su vez, existía una particular cláusula en los proyectos llamada “Take or pay”, por la cual con el sólo hecho de tener los parques terminados, las empresas se garantizan el pago de Cammesa. Es decir, que aunque no estén listas las líneas transmisoras y los parques no puedan aportar ni un MW al sistema interconectado nacional, el estado les tiene que pagar como si estuvieran generando energía.

Atados con alambre

El Gobierno tenía previsto realizar las líneas de transmisión mediante el sistema PPP, pero hoy en día no hay ningún inversor extranjero que acepte colocar su capital en activos argentinos, ante el riesgo que eso supone. “Hay una reacción de Wall Street contra los activos argentinos. Se dieron cuenta que está todo atado con alambres y tiraron para atrás todos los planes de inversión. Hay una desesperación para huir de los papeles argentinos”, explicó el analista de mercados Francisco Uriburu ante el martes negro de los ADR´s locales en Nueva York.
Todavía no está planteada una nueva fecha para la licitación del Renovar 3, pero difícilmente se lleve a cabo antes del final del mandato de Macri. La máxima preocupación del Gobierno sin embargo no es esta, ya que con los proyectos que están en construcción por el Renovar 2 el porcentaje de energía renovable aumentaría significativamente de todas formas, sino el hecho de que el sector energético fue el que más inversiones recibió en estos dos años y el que emitió el 60% de los bonos para buscar financiamiento externo.

Los ganadores PPP listos para emitir deuda

Como si fuera poco, y sin inmutarse por el concepto que generó todo este enchastre de retornos y condicionamientos ni adentro ni afuera del país, las empresas ganadoras de los contratos de Participación Público Privado (PPP) viales apuran sus operaciones en busca de financiamiento. Aunque siguen mirando de reojo lo que sucede en Comodoro Py los tiempos se aceleran y en octubre tienen que empezar las operaciones. Con esa fecha en mente las uniones transitorias de empresas (UTE) comenzaron a negociar préstamos cortos para empezar a operar y terminando de preparar la comercialización de las emisiones futuras de Títulos de Pago con Inversión (TPI), que son títulos denominados en dólares que se entregan al contratista como contraprestación en relación a cada período de obra finalizado.
“Ahora necesitan créditos cortos. Como tardarán alrededor de cuatro meses en estructurar ese financiamiento de largo plazo, podrán utilizar los TPI como colateral. Esto es algo que viene muy bien”, explicó una fuente que sigue de cerca las negociaciones.
“Los consorcios están trabajando con los bancos para acordar que mientras esperan la emisión de los TPI, se lo venden hoy a un precio acordado. Las entidades financieras entregan los fondos y las empresas lo dejan en una cuenta a la que acceden cuando se emite el TPI”, agregó la misma fuente.
El tema ya está presente y así lo dejó en claro un alto ejecutivo de un Banco que pronosticó una fuerte salida de compañías argentinas al mercado de bonos en el exterior en un año dominado por la volatilidad que hizo que el sector privado emitiera sólo u$s 2000 millones.
Según dijo Baruc Saez a la agencia Bloomberg, “un grupo de firmas que hace poco se adjudicaron contratos público-privados para construir carreteras venderá entre u$s 3.000 millones y 4.000 millones de dólares”.
Según el director de la unidad de renta fija internacional de Itaú Unibanco Holding SA. los emisores argentinos “comenzarán a vender deuda internacional en septiembre” y el mercado internacional no tendrá problemas en absorber estos montos.
El regreso a los mercados de capitales pondrá a prueba a las empresas locales que casi no emitieron durante buena parte del 2018 consecuencia de la volatilidad y, ahora, por los cuadernogate. Y, como los TPI se manejarán como cuasisoberanos y evaluarán la tolerancia de los inversionistas para asumir deuda del gobierno en particular. Cómo decía Carlo Dossi, “en todos los hombres está presente la corrupción: sólo es una cuestión de cantidades”

*Soy Juana de Arco, …y ceniza de tantos