La gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, se refirió ayer por la tarde a la explosión de la escuela de Moreno y aseguró que se mantiene “en silencio” para “evitar la utilización política”, aunque aclaró que va a “aclarar todo lo que sea necesario”.
“Para todos los bonaerenses, y también para mí, estos son días de duelo por el fallecimiento de Sandra y Rubén en la Escuela 49 de Moreno”, publicó la mandataria provincial en su perfil de la red social Facebook.
Y continuó: “Por respeto al duelo de las familias de las víctimas, y para evitar la utilización política que veo en ciertos sectores sobre esta tragedia, me mantengo en silencio hoy, pero vamos a aclarar como siempre, todo lo que sea necesario”.

Dolor y protesta

La tragedia ocurrió el jueves por la mañana alrededor de las 8 en la Escuela 49 de Moreno, situada en Davaine y Félix Roldán, Moreno, a unos 40 kilómetros al oeste de la Capital Federal. El origen de la explosión fue el escape de gas de la cocina, una fuga que había sido denunciada por los empleados del establecimiento.
En el acto fallecieron la vicedirectora Sandra Calamaro, que estaba a cargo del establecimiento y Rubén Rodríguez, quien se desempeñaba como portero.
El secretario general de Suteba, Roberto Baradel, había llamado a paro general en la Provincia para este viernes. “Vamos a exigir la emergencia edilicia y que arreglen la escuelas”, había indicado el gremialista desde la puerta de la Escuela Nº 49 adonde se acercó luego de la explosión.
Suteba había realizado un cese de actividades este lunes y martes por el que el gobierno de Vidal quiere aplicarle una multa de más de $600 millones porque aseguran que violaron la conciliación obligatoria.
Ante la denuncia de los docentes, el subsecretario de Educación de la Provincia de Buenos Aires, Sergio Siciliano, salió a brindar explicaciones públicas. Sostuvo que las instalaciones de la escuela del partido de Moreno habían sido revisadas este miércoles por un gasista matriculado.