Por Trivia Demir

La primavera parece haber despertado los brotes políticos más adormilados y haberle dado esperanzas a los esquejes más secos de la política chubutense. Mientras el radicalismo se destripa en internitas de a cuatro, el PRO se hace camino al andar de dos en dos, Chusoto inaugura asamblea presidida a dedo por un señalado por el Gobernador con un puñado de ´no detenidos´, y el PJ se reverdece como gramilla antes de una nueva elección. Así arranó la última semana de septiembre donde todo está a punto para meterle año completo antes de octubre de 2019, cuando nuevo presidente y nuevo gobernador definan los destinos de la mayoría.
Con este timing obligado, el peronismo organizó una cumbre este lunes con lo que queda de un conjunto de referentes que han cumplido roles recurrentes en el escenario de poder provincial, y eligen insistir con sus caras.
La novedad es que después de la numerosa partición que los caracterizó en las Legislativas, hay un clamor de supervivencia de lograr algún tipo de ´unidad´ o terminar definitivamente fuera de juego por buen tiempo, porque como se sabe, la política es cíclica y totro, en Chubut gobierna el peronismo, o populismo,
Si hubo cambio con Cambiemos a nivel nacional, no lo hubo en territorio, que como siempre va a contrapié, como por gusto nomás. Y si es por lo que dictaron las urnas las últimas elecciones, el radicalismo aliancista anduvo muy bien, aunque le ganó el oficialismo chusoteano, dejando al peronismo tercero cómodo. La lógica del PJ K y no K es que jaquedo por las denuncias judiciales el Chusoto. Deberían a todas luces, mostrando coherencia y alguna dupla potable, pelear un casillero más por lo menos.
Por supuesto en el mar de egos que enceguece a las individualidades primero y al sello después, cualquier candidatura que se defina en el PJ sigue siendo Gardel y Lepera juntos. Pero en la realidad de los guarismos, el peronismo chubutense quedó a 7 puntos del segundo en las pasadas elecciones de 2017. Por eso saben que deberán trabajar durísimo para revertir esa caída libre. Sin líder nacional claro, con Cristina ´multiprocesada´ y los recurrentes pluriamores en danza donde conviven aspiraciones de los cuatro puntos cardinales localistas, se hace por lo menos complejo esa utopía llamada ´unidad´.
Como fuere, el lunes pasado desde las 20 se dio en Trelew una de las primeras fotos de cohesión, con la que se busca mostrar ´masa medible´ y experiencia comprobable. Aunque nadie desconoce que cada uno de los ´jugadores´ de ese equipo está por las suyas y cada uno tiene su propio interés.

Mitin variopinto

La argamasa mostró en sus filas al intendente Adrián Maderna (Trelew); que está jugando fichas a todos los ámbitos posibles, aunque lo más probable y firme es que intente repetir su gestión en la ciudad de Luis. A la par estuvo el intendente Ricardo Sastre (Puerto Madryn) un chusoteano rebelde que además habla con todos y apunta muy alto y lejos del conformismo característico de los referentes que están fuera de gestión. Además llegó tarde pero seguro, el intendente de Comodoro Rivadavia, Carlos Linares otro que podría repetir si quisiera. Se sumó Rossana Artero, la alcaldesa de Rawson que va por su cupo en el Ejecutivo o en el Legislativo; además se sumó Antonio Reato (Epuyén); Oscar Currilén (El Maitén); el exgobernador, Martín Buzzi que por momentos se entusiasma por volver a Fontana 50, pero se siente más a gusto con la dirigencia de la Capital del Petróleo donde nada entre amigo. Por supuesto se animó a los flashes el intentará quemar los últimos cartuchos vinculados al poder. Se personó aunque no figuró en todas las fotos, el exministro, Norberto Yauhar que no pocas veces ha insistido a las figuras repetidas con la idea de apuntalar el partido pero desde afuera. Las patas sindicales estuvieron presentes en toda su magnitud con las caras descubiertas del líder de Luz y Fuerza de la Patagonia, Héctor González y el de Petroleros, Jorge ¨Loma´ Ávila. Mientras que la otra figura femenina que intenta su lugar en la historia ejecutiva, fue la senadora Nancy González. Hubo referentes que hace rato están fuera de gestión, como Gustavo Mac Karthy, y uno particularmente que hace rato intenta alcanzar un cargo electivo, como el multiempresario Jorge Aidar Bestene.

Tanteando

El objetivo del PJ sería lograr la ´unidad´, aunque las PASO parece inevitable dentro del cuadro de egos y aspiraciones que vuelven a surgir. Dicen que bajo este escenario, la búsqueda será cerrar unas Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias ´reducidas´, con no más de tres candidatos, y no seis como la última vez. “La idea es blanquear lo que quiere cada uno y en base a eso comenzar a discutir cuáles son los proyectos de los diferentes aspirantes a nivel provincial, municipal y legislativo”, afirmó uno de los entusiastas de la megacumbre, a sabiendas que esos espacios son ideales para que algunos se vayan ´de boca´
Hasta el momento, hay dos candidatos a Fontana 50 bien definidos: Mac Karthy, quien ya comenzó con el armado a lo largo y ancho de la provincia; y Sastre, que ganó las últimas dos elecciones en Madryn y que tiene como plataforma principal una ciudad que ´se puede mostrar´ por su sostenido crecimiento y sus particulares atractivos. De ambos, Sastre es tal vez el ´menos contamindo´ por los vicios y los traspié en los que ha incurrido el sello, y donde a una gran mayoría el electorado vincula con gestiones cuestionables y hasta corruptas.

Todos para uno…?

El mitin rodó por temas de actualidad económica y política donde el escenario abre grietas perfectamente aprovechables en términos políticos. Sobre tofo para un PJ provincial que vino relegado primero por el radicalismo y luego por el dasnevismo desde hace años. “Todos coincidimos en la unidad del partido para que el peronismo se asegure el triunfo en 2019” afirmó uno de los participantes al referirse, en contacto con la prensa, al encuentro que se con la sinceridad propia de la militancia. Un paso que no será nada fácil, pero que deberán intentar sencillamente por supervivencia.
Y como es propio del partido, los encuentros se irán apurando a fin de limar asperezas, tarea poco sencilla entre referentes que cultivan no pocos rencores memoriosos. Por eso, en principio ya acordaron un próximo encuentro con la Mesa de Conducción del PJ, para delinear una formula surgida desde el consenso. Ya que fue evidente que hubo faltazos notables, y que en el esquema de mesa chica, hay muchos que hace rato están lejos de las bases. Lograr mayor densidad política, lograr aggionar un discurso sin un referente nacional claro y unificar y llegar con una sola, o al menos dos fórmulas, sería las metas de máxima de los ´compañeros´ que otra vez se sentaron en una misma mesa. Por ahora, el rejunte es posible, aunque en días empiecen a abrirse aguas. Enfrente hay un escenario yermo que ilusiona y pocos candidatos y menos estructuras potables, además de un electorado bastante desilusionado. Por eso, habrá que ver…