Como consecuencia de los vaivenes económicos que está atravesando nuestro país, las pequeñas y medianas empresas (PyMES) han manifestado variaciones negativas en sus comercializaciones. Puntualmente, si bien las cantidades vendidas por las manufactureras de todo el país aumentaron respecto al año anterior, durante el segundo trimestre de 2018 la confianza cayó 41% en comparación con los últimos meses del año pasado, mientras que la actividad se contrajo un 2% en la evaluación intertrimestral.
En la industria manufacturera argentina la caída del 2% respecto al primer trimestre de 2018 representa el primer descenso del rubro desde el período correspondiente a los últimos tres meses de 2016, mientras que la ocupación también tuvo un descenso de 2,4% en relación al primer período del año.
Igualmente, pese a estas variaciones negativas, la fuerte aceleración que se vivió durante la segunda mitad del 2017 en la actividad de las PyMES industriales generó que durante el segundo trimestre del corriente año se registre un aumento interanual en sus cantidades vendidas (4,5% del segundo trimestre de 2018 sobre el mismo período de 2017).

Descenso en la ocupación

Respecto a la ocupación en el rubro, no se ha manifestado ningún incremento desde que asumió Mauricio Macri como presidente. De hecho, en el segundo trimestre de 2018 sufrió reducciones en términos interanuales del 1,4%. Entre las pequeñas empresas la caída del número de ocupados fue de 4,6%, mientras que entre las medianas se observa una suba del 2,7%, siendo el tercer trimestre consecutivo con incrementos.
Por su parte, la confianza empresarial PyME también empeoró significativamente entre las empresas manufactureras, teniendo en cuenta que el indicador descendió desde un nivel de 44,9 puntos en la primera medición del año a 34,1 en julio. Esta variación representa un descenso del 24% en relación al trimestre anterior, del 29% interanualmente y del 41% al compararla con los últimos meses de 2017.
Esta caída de la confianza se explica por dos factores: por un lado, el desmejoramiento en las condiciones actuales como en las expectativas sobre el futuro; y, además, también es la percepción de la situación de la propia empresa, del sector y del país.

Negociación con pares

Uno de los datos a destacar sobre la situación de las PyMES es la relación que existe entre pares, teniendo en cuenta que cerca del 70% de las empresas más pequeñas tienen vínculos con compañías de las mismas características. Entre las PyMES manufactureras, el grupo integrado con grandes empresas representa menos de un tercio del total, ya que el 28% tienen como su principal proveedor a una empresa grande y en el 35% las firmas de gran tamaño son su principal cliente.
En tanto, el núcleo de las pequeñas y medianas empresas industriales que sigue teniendo un vínculo con las grandes compañías, tanto para la venta como para la compra es del 14%, y sólo el 2% de estas PyMES le compran a una gran empresa más del 50% de sus insumos y le vende más del 30% de su producción.
Esto quiere decir que el dinamismo de las firmas más preponderantes que puede influir sustancialmente a las PyMES manufactureras abarca a cerca de un 25% de ltotal de estas empresas. Por lo tanto, el 75% restante de las compañías medianas y pequeñas funcionan gracias a sus pares.

La Patagonia, “complicada”

Por su parte, Miguel Cereminati, del Centro de Estudios Económicos y Sociales de la Cámara Industrial de Puerto Madryn (CIMA), se refirió a la situación de las PyMES en la Patagonia y remarcó que la realidad “es complicada”, al mismo tiempo que consideró que, en comparación con el año pasado, las firmas de estas características “están en una situación similar o peor”. “Hay que tener en cuenta que la pequeña y mediana empresa en la región representa al 98% y son las que generan más trabajo y mano de obra”, afirmó en una entrevista con El Diario.
Sobre la situación que vive Argentina actualmente, sostuvo que “los vaivenes económicos y la incertidumbre financiera genera un gran impacto en las PyMES”. “En la Patagonia durante los últimos años ha crecido la presión fiscal, sumado a las asimetrías que existen respecto a otras empresas de la región, lo que hace que el trabajo de las pequeñas y medianas empresas en la Patagonia sea cada vez más complicado, porque hay mercados chicos que están sensibles”, agregó.

Medidas negativas

Cereminati también detalló que en los últimos tiempos se han tomado nuevas medidas a nivel nacional que han repercutido de manera negativa en las PyMES de la región. “Hace algunos meses se derogó el decreto 814, que le daba ciertas ventajas respecto al crédito fiscal que se podía tomar sobre los aportes patronales para las empresas de la Patagonia. O sea que la misma empresa en la región tenía un crédito fiscal de un porcentaje más elevado que una compañía del centro del país. Si bien esto no era un beneficio directo, la realidad es que esto era favorable porque la firma tenía un crédito que lo favorecía al momento de pagar IVA”, enfatizó. La derogación de esta medida lo que hizo fue nivelar a nivel nacional, por lo que la diferencia positiva que tenía una empresa radicada en la Patagonia, respecto a una ubicada en otro punto del país, se perdió.
A esto hay que sumarle que las firmas que no están en la Patagonia tienen “costos logísticos más bajos; mercados más grandes, teniendo en cuenta que en nuestra región el mercado es mucho más pequeño; también se perdieron los reembolsos por Puertos Patagónicos, por lo que algunas empresas que trabajaban con los puertos de acá ahora lo hacen directamente en Mar del Plata”, según el miembro del Centro Estudios Económicos y Sociales de CIMA.

“Fuerza y capacidad”

“Las PyMES enfrentan una situación compleja, ya por el sólo hecho de operar en Argentina y en la Patagonia más todavía”, opinó el especialista, argumentando que nuestro país es uno de los que mayor presión fiscal tiene en todo el mundo.
Igualmente, pese a enumerar todas las complicaciones que sufren las compañías medianas y pequeñas en Argentina y específicamente en la región más austral, destacó que éstas “tienen una fuerza y una capacidad de adaptación que es admirable”. “Las PyMES locales trabajan y siguen avanzando. En la Cámara siempre tenemos emprendedores nuevos o nos llega algún proyecto nuevo, y esto tiene que ver con la capacidad de adaptación y de trabajo de esas empresas”, sentenció.

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