A partir del compromiso asumido el lunes último, cuando los ministros de Educación y de Infraestructura, Graciela Cigudosa y Raúl Chicala, se reunieron con familias y docentes de la Escuela Nº 20 de Rawson, por la situación estructural de un sector del edificio, se presentó hoy un informe técnico que descarta la posibilidad de derrumbe del área clausurada y subraya que el resto de la escuela está en condiciones de funcionar con normalidad.
De tal manera, los funcionarios hicieron especial hincapié en que las clases deben retomarse de inmediato. Sin embargo, los padres decidieron esperar hasta el viernes al mediodía, para realizar un nuevo encuentro y poner bajo consideración y lectura de todas las familias el informe firmado por el Laboratorio de Investigaciones y Ensayos de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de la Patagonia “San Juan Bosco”.
En el encuentro de este mediodía, donde además del ministro Chicala estuvieron presentes los subsecretarios de Educación, Alejandra Von Poeppel y Paulo Cassutti y el defensor público, Ricardo Nassif, se leyó a la comunidad educativa presente el documento técnico que lleva la firma del director del Laboratorio de la casa de estudios, ingeniero Oscar Moreno.

El edificio puede usarse

El análisis concluye que fuera del área dañada, que ya está clausurada y aislada, “el edificio puede ser utilizado regularmente en las actividades académicas, porque no existe riesgo físico para las personas”.
Además, subraya que el uso del edificio es viable ya que “no muestra defectos visibles como fisuras, grietas, manifestaciones de funcionamiento en carpintería de puertas, portones, ventanas, todas exteriorizaciones que pudieran indicar fallas existentes o en progreso” y destaca que “debe quedar en claro que la opinión que aquí se vierte se emite a partir del relevamiento expeditivo del estado del edificio, en especial del área dañada, aplicando en las conclusiones que aquí se vierten la experiencia adquirida de esta dependencia en relevamientos del mismo tipo”.
En tal sentido, en diálogo con las familias, el ministro Chicala destacó que las fisuras que se observan en el área clausurada no son estructurales, sino que se producen por el movimiento diferencial del suelo y que se encuentran en la mampostería, que no transmite ni soporta cargas, explicando a las familias que por lo tanto no hay peligro de derrumbe.
El funcionario hizo notar también que el sector con fisuras se encuentra completamente aislado y desvinculado del edificio algo que además asintió la directora de la escuela, Alcira Daibyz, al decir que había recorrido el área con un padre de la escuela, maestro mayor de obras, y comprobaron que son paredes separadas de la del edificio en uso.

Maestros volvieron a trabajar

“Como este informe técnico dice que no hay ningún peligro para el funcionamiento de la escuela, desde hoy mismo, en el turno tarde, el personal auxiliar, docente y directivo debe presentarse y mañana habrá trabajos prácticos para que las familias retiren por estos seis días en los que no hubo clase”, dijo la directora.
El defensor público, Ricardo Nassif, propuso un nuevo encuentro para darles tiempo a las familias a que “socialicen y analicen el informe técnico”. Habrá un nuevo encuentro el viernes, a las 12.
Sobre las tareas de demolición del área afectad y construcción de las tres nuevas aulas, el ministro Chicala señaló que “nos proponemos continuar con la demolición de la mampostería del sector no habilitado, en horarios y días que no compliquen el normal dictado de clases”.
En tanto, el director General de Obras Públicas, Adrián Mársico reiteró que el sector afectado está vallado y desvinculado del resto del edificio, por lo que el acceso al lugar está impedido. Los funcionarios, destacaron que el objetivo es que para el inicio del ciclo lectivo 2019 estén las nuevas tres aulas y baños construidos.
En la reunión, se acordó que Infraestructura intervendrá con relleno y limpieza en los patios traseros para adecuar esos espacios que utilizarán los chicos en los recreos.