Comienza un nuevo operativo de búsqueda del Ara San Juan. Dotado de cinco vehículos remotos AUV, diseñados para recorrer por lapsos de 42 horas el fondo marino, y tecnología de última generación, el buque noruego Seabed Constructor, centrará sus primeros rastrillajes en un “radio de 25 millas náuticas desde el último punto” desde donde estableció contacto por última vez la tripulación. Con “un rastro de petróleo” detectado en el mar durante los primeros operativos, “representa los datos de búsqueda con los que contamos”, explicó Josh Broussard, director Técnico de Ocean Infinity durante una conferencia de prensa.
Junto al CEO de la compañía, Oliver Plunkett, explicó los alcances del operativo que enciende una luz de esperanza para los familiares de los 44 tripulantes, que estarán representados por 4 de ellos durante el operativo de búsqueda en altamar. “Renovamos las esperanzas de saber dónde están y qué pasó. Para nosotros es muy fuerte todo, pero estamos acá para llegar hasta el final”, dijo Luis Tragliapietra, padre de uno de los tripulantes. Al grupo que se alista para embarcarse se suman Silvina Krawczyc, José Luis Castillo y Fernando Arjona.

Operativo de búsqueda

El Seabed Constructor encabezará el nuevo operativo de búsqueda. Para diseñar el operativo, cuenta con la totalidad de la información aportada por la Armada y los equipos de búsqueda que, desde el puerto de Comodoro, participaron del último relevamiento del fondo marino. “Tenemos plena confianza en la búsqueda”, aseguró el CEO de Ocean Infinity.
Broussard explicó que el uso de la flota de vehículos AUV representa “una ventaja sustancial” en el operativo que fue diseñado “en tres pasos”. El primero “apuntado a evaluar y definir la búsqueda”, el segundo a “planear la configuración de los sensores” y el tercero a la “planificación de la misión”. Aseguró que “contaremos con múltiples dispositivos de trabajo que operarán en simultáneo. Contamos para la misión con especialistas expertos en la búsqueda en aguas profundas”.
Con mapas que muestran los datos hidroacústicos registrados y mapas con el fondo marino del sitio donde marcó su última posición el ARA San Juan, el equipo se centrará en los posibles puntos de localización del submarino a partir de las corrientes y las hipotéticas velocidades.
A partir de este trabajo de generaron “tres áreas probables” en los que podría hallarse el submarino. Están ubicadas a 300 millas náuticas hacia el este de Comodoro Rivadavia y las profundidades detectadas oscilan entre los 200 y 1400 metros de profundidad. Allí adquirirán protagonismo los vehículos AUV: tienen una autonomía de 42 horas para permanecer en el fondo del mar, la tripulación demorará dos horas en recuperarlos del mar una vez que vuelvan a la superficie y llevará dos horas descargar los datos. Para procesarlos, se estiman 12 horas en cada caso.
“Los ángulos de descenso que registra el fondo en este lugar no son una dificultad para los AUV”, explicó Broussard.