Por Trivia Demir

Las `fake news´ (noticias falsas) son un producto pseudo periodístico difundido a través de portales de noticias, prensa institucional y sobre todo redes sociales cuyo objetivo es la desinformación deliberada o el engaño.
“Se emiten con la intención de inducir a error, manipular decisiones personales, desprestigiar o enaltecer a una institución, entidad o persona u obtener ganancias económicas o rédito político”, dicen los diccionarios que traducen los nuevos males de la hiperconectividad como pueden.
Las `fake news´, al presentar hechos falsos como si fueran reales, son consideradas una amenaza a la credibilidad de los medios serios y los periodistas profesionales. La difusión de noticias falsas con el objeto de influir en las conductas de una comunidad tiene antecedentes desde la antigüedad, pero dado que su alcance está relacionado directamente con los medios de reproducción de información propios de cada etapa histórica, su área y velocidad de propagación resultaba escasa en las etapas históricas previas a la aparición de los medios de comunicación de masas.
Ahora con la abundancia de emisiones anónimas por redes sociales, no sólo proliferan, sino que ponen en duda todo el relato público a fin de generar caos y avanzar con el control de las ideas, viejo dilema de la humanidad, si la hay.
Uno cree que esas operaciones están lejos, o que son parte del entramado de de los grandes poderes. Sin embargo aparecen cada vez más seguido en nuestra propia cuadra. Por ahora vinculadas a temas personales o en todo caso operaciones `chicanas´, pero de las que no se salvan incluso el uso de la vía institucional para generarlas.

La campaña que viene, con peligro de suciedad extrema

Pensar en este marco la campaña política que vendrá en lo que queda de 2018 y principios de 2019, es más que difícil. Lo más probable es que se profundice lo que ya está sucediendo y que las `fake news´ invadan la opinión pública. Una instancia donde los medios tradicionales deberán definir muy bien sus roles, además de filtrar la catarata de operaciones y contraoperaciones que a todas luces ya comienzan a evidenciarse. Un trabajo complejo desde la defensa de la comunicación, pero una gran oportunidad para tomar la delantera que siempre ha llevado el trabajo profesional chequeado y documentado en la formación de opinión.
En un interesante análisis al respecto publicado por Ámbito Financiero, y considerando los tiempos que se avecinan, es por demás válido analizar lo sucedido en las últimas elecciones en México ocurrieron en un contexto de violencia pocas veces visto en la historia reciente de ese país. El escándalo de Cambridge Analytica destapado en marzo pasado impulsó en todo el mundo un fuerte debate sobre la proliferación de noticias falsas en redes sociales. Así, las fake news, los trolls y los bots se convirtieron en nuevos protagonistas de la agenda política en las campañas electorales.
En la previa de las últimas elecciones en México llevadas a cabo en julio pasado, el Instituto Nacional Electoral (INE), organismo encargado de organizar las elecciones en el país azteca, impulsó un novedoso programa para combatir la proliferación de desinformación en redes sociales durante la campaña electoral.
Durante una fugaz visita por la Argentina, Lorenzo Córdova Vianello, titular de la oficina electoral mexicana, contó cómo fue la experiencia que la Justicia Electoral de nuestro país sigue de cerca. El jurista disertó esta semana en la sede de la Cámara Nacional Electoral (CNE) ante un auditorio que reunió a políticos, especialistas en materia electoral y organizaciones de la sociedad civil.
Con el objetivo de “impulsar el ejercicio del voto libre e informado”, el propio Córdova Vinello se puso al frente de una agenda de trabajo para repeler la difusión de `fake news´ bajo la idea que “las redes sociales presentan un escenario para la propagación de discursos falsos”.
Dos meses atrás, México tuvo las elecciones más grandes de su historia. Tras una reforma política de 2014, se unificaron los calendarios electorales por lo que en julio pasado se eligieron nada menos que 18.000 cargos a nivel nacional y local, en unos comicios donde participaron casi 90.000 candidatos.

El método de `limpieza´ informativa

Como parte del trabajo, la INE se centró en tres ejes para combatir las noticias falsas en redes sociales: convenios con grandes jugadores como Google, Facebook y Twitter; una alianza con medios nativos digitales y la conversión de la oficina electoral en una agencia de información.
Los acuerdos con los gigantes de Internet se centraron en capacitaciones para el personal de la agencia electoral, la divulgación de material generado por la oficina y acciones concretas como la promoción de hashtags para instalar el debate presidencial o la función de “megáfono electoral” para recordarle a los ciudadanos el día de la votación, quiénes eran los candidatos y dónde debían presentarse a votar.
“Logramos hacer algo que no se había conseguido antes: firmar documentos jurídicos de colaboración”, resaltó Córdova Vianello. Sin embargo, el titular de la oficina electoral mexicana remarcó que el acuerdo le valió críticas por parte de la opinión pública que consideraba la idea como “naif e inocente” debido al escándalo de Cambridge Analytica.

La importancia del respaldo académico

En lo que respecta a la relación con los medios de comunicación, las autoridades mexicanas impulsaron la creación de Verificado 2018. Se trató de una alianza entre medios de comunicación nativos digitales y tradicionales, universidades y organizaciones de la sociedad civil que se valieron del fact checking para “despejar mitos y enfatizar certezas”.
Gracias a este programa se logró que cuando se detectaba una información falsa, las redes sociales activaban un mensaje de advertencia a los usuarios. Así, si una persona quería compartir una fake news con sus seguidores, le aparecía un recuadro anunciando que la información ya había sido verificada como falsa por el equipo de profesionales de Verificado 2018.
“Generar en el usuario la oportunidad de compulsar la información es el camino hacia donde debemos ir. Cuando se habla de una ciudadanía empoderada e informada debemos apostar a un ciudadano que ante las informaciones falsas se preocupe por validar la noticia antes de darle like a un post”, resumió Córdova Vinello durante su exposición a sala llena.
Por último, el mismo día de la elección la propia INE se convirtió en una agencia informativa para disuadir la difusión de informaciones falsas a través del programa Certeza 2018. Previendo rumores de suspensión de la elección en algunas mesas o sospechas de incidentes en los lugares de votación, la agencia electoral azteca montó un equipo de 200 personas que procesaron en tiempo real la información que llegaban por distintas fuentes para validar los datos y ratificar o rectificar aquellos que se difundía por redes sociales. “Fue un sistema complejo. El día de la jornada electoral logramos más de un millón de tuits que estaban alertando sobre alguna irregularidad”, comentó el especialista.

Argentina también promueve el `voto informado´

Hace poco más de tres semanas, la Justicia Electoral Argentina instó a desarrollar una campaña de formación cívica y educación digital con el fin de concientizar a los votantes. En la Acordada Extraordinaria N° 66-18, la CNE ordenó también la creación de un registro de cuentas de redes sociales y sitios web oficiales de candidatos y agrupaciones con el objetivo de promover el voto informado del elector para los comicios de 2019.
Por lo pronto, el caso mexicano se posicionó entre las autoridades electorales argentinas como un ejemplo a seguir. En ese contexto, el propio titular de la CNE, Alberto Dalla Vía, destacó la iniciativa azteca y apuntó hacia los comicios del año próximo: “La Acordada 66 es un inicio que implica nuevos desafíos para la Justicia Electoral que requerirán de un consenso social, de los partidos políticos y de las autoridades electorales. En definitiva, de eso se trata: de participación ciudadana”. Por supuesto que de la teoría a la práctica y de los buenos deseos a la realidad, hay varios click de distancia, y de la experiencia mexicana al ensayo argentino habrá todo un gran laboratorio de trabajo en medio. Por eso, habrá que ver…

Fuentes: Ambito Financiero, 20Minutos, NA, propias